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DEPORTES

Tiger Woods ya no es el mejor golfista, pero sí el más rico

Pese a que su desempeño deportivo ha bajado mucho desde hace ya varios meses, el golfista californiano sigue en el 'top' de los atletas que más generan dinero. 
María del Refugio Melchor
08 abril 2015 20:35 Última actualización 09 abril 2015 5:0
Tiger Woods en Diamante Cabo San Lucas. (Tomada de FB Oficial)

Tiger Woods en Diamante Cabo San Lucas. (Tomada de FB Oficial)

Ya pasaron siete años desde que Tiger Woods ganó el US Open, el decimocuarto Major de su carrera. Fue en el verano de 2008 cuando venció en muerte súbita al veterano Rocco Mediate. Dos años después su mundo se derrumbó: firmó el divorcio más caro de la historia, se operó dos veces, perdió patrocinadores, pero nunca dejó de generar dólares.

Con todos sus tropiezos personales y financieros, el estadounidense es considerado por la revista Forbes como el segundo atleta que genera más dinero en el mundo, sólo detrás del basquetbolista Lebron James.

La actividad en 2014 fue mínima para Woods, apenas disputó siete torneos y eso le costó salir de la lista de los 100 mejores golfistas del mundo por primera vez en su carrera que inició en 1996. Su mejor resultado fue un Top 25, pero aún así se embolsó 61.2 millones de dólares.

Gran parte de ese dinero provino del contrato que extendió hasta 2018 con la marca Nike. La razón fue lógica, en 2013 la empresa deportiva facturó 791 millones de dólares en su división de golf inspirada en la figura de Tiger Woods.

El californiano cumplirá 40 años en diciembre y sigue obsesionado con alcanzar el récord de su compatriota Jack Nicklaus, considerado como el mejor jugador de la historia gracias a sus 18 Majors.

Por eso se preparó a conciencia para reaparecer en el campo Augusta National, donde se disputará el primer Major de 2015, del 9 al 12 de abril. Es el primero en iniciar las prácticas y el último en irse a descansar. Busca la perfección que le hizo ganar este torneo cuatro veces (1997, 2001, 2002 y 2005).

A Tiger le urge conseguir un triunfo resonante, pero al mundo del golf también le interesa recuperar a su icónico jugador. El año pasado, el torneo de Augusta tuvo un drástico descenso de rating, ya que sólo lo sintonizaron 8.6 millones de estadounidenses, el más bajo desde 1993.
Aunque Augusta tendrá su propio atractivo con el número uno de la clasificación mundial, Rory McIlroy, quien buscará completar el primer Grand Slam en su corta y exitosa carrera, y el campeón defensor, Bubba Watson, luchando por su tercer título en cuatro años, Woods sigue siendo el centro de atención.

“El deporte es mejor cuando tiene a Tiger Woods”, comentó su viejo amigo Mark O’Meara, quien acompañó a Woods para jugar nueve hoyos de práctica el primer día de la semana. Los curiosos no lograron averiguar su mejora en el campo. Woods realizó algunos tiros magistrales y otros pésimos.

A pesar de ello, Tiger se declaró listo para enfrentar el que probablemente sea el mayor reto de su carrera. “Sentía que tenía que elevar mi desempeño a un nivel en el que sintiese que podía ganar un torneo, y finalmente estoy allí”.

Tiger Woods vende mucho, si gana incrementará su confianza y patrimonio. También sería una buena razón para retomar su sociedad con la empresa de videojuegos EA Sports, con la que rompió el vínculo en 2013 después de generar ganancias por 800 mdd.