AFTEROFFICE
culturas

Tener un 'crush' en la oficina en realidad podría ser bueno para tu relación

Sentir atracción por algún colega del trabajo o estar 'secretamente enamorado' de alguien en la oficina no necesariamente debería ser perjudicial para tu relación de pareja, o al menos esa es la conclusión a la que llegaron expertos en salud sexual de la Universidades de Columbia, Indiana y Kentucky-Lexington.
Bloomberg
29 julio 2015 22:58 Última actualización 29 julio 2015 22:59
Imagen genérica crush Parks and Recreation. (Especial)

Imagen genérica crush Parks and Recreation. (Especial)

Si llegaste hasta esta nota googleando “cómo puede ayudar mi 'crush' a mi relación”, ¡felicidades!, acabas de encontrar lo que estabas buscando.

Una investigación publicada este mes en la revista científica Journal of Sex Marital Therapy sugiere que desear a otro mientras se está comprometido con alguien más no cambia tu relación y en realidad hasta podría fortalecerla.

Las conclusiones, a las que llegaron expertos en salud sexual de la Universidades de Columbia, Indiana y Kentucky-Lexington, podrían indicar que no debemos ser tan duros con nosotros mismos por tener "necesidades extracurriculares".


Los científicos basaron su análisis en una encuesta online que abarcó a 200 mujeres que llevaban tres años o más en una relación. A las mujeres, que normalmente estaban casadas con hombres, tenían un alto nivel educativo, y edades entre 19 y 56 años, se les hicieron preguntas no concluyentes sobre sus parejas y sus atracciones sexuales.

La conclusión menos sorprendente fue quizá que la inmensa mayoría -70 por ciento- dijo que había tenido un "crush" mientras salía con su pareja actual.

En la mayoría de los casos, las mujeres conocieron a su objeto de deseo en la oficina. Esto tampoco debería sorprender. El trabajo es como la escuela secundaria: estar encerrados en un edificio durante ocho horas haciendo lo mismo que todos los que están alrededor, requiere cierto esfuerzo para que al menos una de esas personas no nos distraiga.

Al parecer, la mayoría de las mujeres no estaba demasiado preocupada por los coqueteos. La respuesta más común de las que fueron interrogadas sobre el impacto del "crush" en su relación fue que no tenía ninguno.

En menor proporción, algunas dijeron que desear a otro en realidad las hacía sentir más atraídas hacia su amor a largo plazo. (A las encuestadas no se les pidió que evaluaran su deseo por sus parejas durante la atracción por el "crush" y a posteriori, lo cual habría indicado en qué medida habían cambiado sus sentimientos, pero sí describieron lo que sentían por la otra persona en detalle y hablaron del momento en que percibieron que esos deseos afectaban la dinámica con quien las esperaba en casa.)

Las mujeres explicaron que sentir fascinación por alguien estimulaba más pensamientos sexuales y “describieron que trasladaban la emoción del 'crush' a la pareja”.

Los autores llegaron a la conclusión de que las “mujeres generalmente canalizaban el mayor deseo sexual de un 'crush' a su relación primaria”.

Podrá parecer una racionalización –pero también da la sensación de que puede llegar a ser cierto, lo cual debería ser lo suficientemente bueno para cualquiera con una obsesión en la oficina.