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Templo Subash: las ruinas budistas de Xinjiang

Conoce la historia del Templo Subash, el cual alcanzó su apogeo durante las dinastías Sui (581-618) y Tang (618-907) llegando a albergar a 10 mil monjes budistas, y era un lugar de peregrinaje de multitud de devotos, pero ahora lleva deshabitado casi mil años.
Redacción
19 octubre 2015 22:28 Última actualización 20 octubre 2015 5:0
En su construcción se emplearon todas las técnicas arquitectónicas conocidas en ese entonces.

En su construcción se emplearon todas las técnicas arquitectónicas conocidas en ese entonces. (Cortesía)

Con una superficie actual de 190 mil metros cuadrados, las ruinas del antiguo Templo Subash limitan al sur con el desierto de Gobi y al norte con las faldas de la cordillera Queletage. El río Kuqa atraviesa las ruinas budistas y las divide en dos: el templo este y el oeste. En uigur, “subash” significa “fuente de agua”, y el recinto recibió su nombre de su ubicación geográfica.

Fue construido durante el periodo de los Tres Reinos (220-280) y la dinastía Jin (266-420), y en él predicó Kumarajiva, prominente monje del antiguo reino de Qiuci y uno de los tres grandes traductores de sutras budistas. Fue durante las dinastías Sui (581-618) y Tang (618-907) cuando el templo, que llegó a albergar a 10 mil monjes, alcanzó su apogeo y se convirtió en lugar de peregrinaje de multitud de devotos.

En el año 630, el prestigioso monje Xuanzang, quien iba a la India, se detuvo en él a predicar durante dos meses, y posteriormente registraría el auge del templo en su obra Viaje al Oeste en la Gran Dinastía Tang. A partir del siglo XIII, el Templo Subash perdió importancia y a mediados del siglo XIV fue abandonado.

Aunque ha permanecido deshabitadas por casi mil años, las ruinas del Templo Subash siguen siendo imponentes. Las pagodas budistas que se yerguen en el vasto desierto reflejan el brillo dorado del sol mientras hablan en silencio de la prosperidad de los tiempos antiguos. Como las principales ruinas budistas existentes en Xinjiang, este lugar cumplió con su función durante un milenio. Desde el periodo de los Tres Reinos y la dinastía Jin hasta las dinastías Tang (618-907) y Song (960-1279), permaneció como uno de los más importantes centros culturales de las regiones del Oeste (territorio al oeste de Yumenguan, que incluye la actual región de Xinjiang y parte de Asia Central) y desempeñó un importante papel en los intercambios entre Oriente y Occidente. Las ruinas tienen un gran valor histórico, artístico, científico y social. En su construcción se emplearon prácticamente todas las técnicas arquitectónicas conocidas entonces, y hoy son una obra representativa de las construcciones de adobe en la zona árida del noroeste de China e incluso de Asia Central.

El templo oeste es un importante componente. Se trata de un complejo de construcciones budistas y actualmente todavía se conservan restos de los altos muros del gran palacio, el cual mide 318 metros de perímetro y en su interior hay una pequeña sala en cuyos muros todavía se conservan nichos para las estatuas de Buda. Al oeste se distribuyen las celdas de los monjes y los cuartos de meditación. A unos 50 metros al norte, en el acantilado junto al río Kuqa, se conservan unas 10 grutas, de cuyas formas es posible deducir que eran utilizadas por los monjes para meditar. Quedan pocos frescos en las cavernas y son difíciles de reconocer, pero en un muro aún se ven escrituras antiguas del reino de Qiuci. La forma en que se construyeron estas cavidades las distingue de todas las demás que hay en China.

A unos 60 metros al oeste del gran palacio hay una pagoda de planta cuadrada con un pasillo en la cara sur que conduce hasta el segundo piso, donde hay una sala chaitya de pilar central. Mide 13.2 metros de altura y en el complejo arquitectónico del templo oeste es la estructura mejor conservada y la más espectacular.

Para saber
Sede: Terraza fluvial a orillas del Río Kuqa, 20 kilómetros al norte del distrito de Kuqa, en la región autónoma uigur de Xinjiang

Tipo: Lugar de interés histórico

Teléfono: 0997-7122022 (Administración de Turismo del distrito de Kuqa)

Entrada: 25 yuanes. Hasta la fecha sólo el templo oeste está abierto al público

Transporte: No hay autobuses fijos. Se aconseja ir en auto particular o alquilar uno. Cuesta entre 80 y 100 yuanes si se alquila un auto para ida y vuelta, desde el distrito de Kuqa hasta las ruinas del Templo Subash

Temporada alta: Verano y otoño

ÚLTIMOS DESCUBRIMIENTOS

En el 2012, el departamento de reliquias culturales del distrito de Kuqa colaboró con el Instituto de Patrimonio Cultural de la Universidad Noroeste para organizar una investigación científica en las ruinas del Templo Subash. La expedición descubrió vestigios de una pagoda budista como las de la etnia han, en el interior de China, un descubrimiento que demuestra convincentemente que la cultura budista de las regiones del Oeste y la de las planicies centrales del interior de China estaban en contacto y se influían mutuamente. La pagoda de estilo han está en el centro del templo oeste de las ruinas del Templo Subash. Pese a estar en decadencia, los arqueólogos han deducido que se trata de una pagoda budista de forma Miyan (aleros cerrados), típica del interior de China. Al igual que las pagodas Xiaoyan y Dayan de Xi’an, que se pueden ver en la actualidad, también ésta tiene múltiples pisos, tanto más pequeños cuanto más arriba están. Las pagodas de los han eran muy diferentes de las del antiguo reino de Qiuci, que tenían forma de Fubo (tazón volcado) y se usa frecuentemente en las construcciones budistas de Asia Central y Sur.

En el año 1903, la expedición de Otani Kozui halló en el templo oeste un estuche de madera para reliquias de Buda, que se conserva en el Museo Nacional de Tokio y está decorado con alegres dibujos de bailarines y músicos. En 1906, el francés Paul Pelliot realizó una excavación arqueológica y robó siete exquisitos estuches para reliquias de Buda.

En las ruinas del Templo Subash también se han descubierto monedas de la dinastía Han (206 a.n.e.-220) y Tang, de las dinastías del Sur y Norte (420-589), monedas de plata de Cosroes II, de la dinastía sasánida de Persia, artículos de cobre, hierro, cerámica, madera, murales y estatuas en arcilla de Buda. Además, también se han descubierto tablillas de madera y papeles incompletos con caracteres antiguos.

El 22 de junio de 2014, en la reunión 38 del Comité del Patrimonio Mundial, la candidatura propuesta conjuntamente por China, Kazajistán y Kirguistán bajo el nombre de Ruta de la Seda: corredor Chang’an-Tianshan, fue incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, por lo que seis reliquias de Xinjiang, entre ellas las ruinas del Templo Subash, fueron nombradas como Patrimonio Mundial, las primeras de Xinjiang.