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CULTURAS

‘Tempestad’, retrato de la impunidad en México

El documental que representará a México en el Oscar busca contar cómo se vive la injusticia en un lenguaje cinematográfico sutil, según relata la documentalista Tatiana Huezo.
Lizbeth Hernández | Eduardo Bautista
17 septiembre 2017 23:13 Última actualización 18 septiembre 2017 5:0
Tempestad. (Especial)

Tempestad. (Especial)

Dijo Simón Bolívar que la justicia es la reina de todas las virtudes republicanas; sin ellas, aseguraba, ninguna nación puede gozar de libertad e igualdad. La documentalista mexicana Tatiana Huezo sabe algo de eso cuando sostiene en entrevista con El Financiero que, en México, la justicia, en lugar de proteger, destruye.

Su película 'Tempestad' (2016) —un retrato de la violencia y la impunidad que impera en el país desde que se desató la guerra contra el crimen organizado, en 2006— ha sido elegida por la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas (AMACC) para buscar una nominación al Oscar y al Goya.

La historia conmovió al público del Festival Internacional de Cine de Berlín y generó distintas reacciones en la prensa, como la del semanario Die Zeit, que reseñó lo siguiente: “Tempestad muestra imágenes del México de hoy: puestos de control policíacos, retenes, viajes inseguros en autobús. El terror se genera en el espacio entre las voces narrativas y las imágenes de una normalidad que parece completamente absurda”.

Huezo no cierra los ojos ante la violencia. Es imposible hacerlo, dice, ante una realidad tan adversa que se traduce en frías, pero necesarias estadísticas: 186 mil muertos ha habido en México entre diciembre de 2006 y diciembre de 2015, según datos del Inegi. La agencia AP cierra la cifra en 100 mil muertos y 30 mil desaparecidos. Incluso los militares pidieron un cambio de orden: “nosotros no pedimos estar aquí. No nos sentimos a gusto”, sentenció el titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos Zepeda, en diciembre de 2016.

Sin embargo, la tarea de Huezo consistió en hurgar en las cloacas para extraer dos de entre tantas historias de impunidad que se encontró. Así nació 'Tempestad', un documental que plantea dos relatos tan desgarradores como comunes en la sociedad mexicana: el de Miriam Carbajal, una mujer convicta en un penal de Matamoros por un delito que no cometió (tráfico de personas), y el de Adela Alvarado, una madre que trabaja como payaso en un circo ambulante y que lleva buscando a su hija desde hace 12 años, sin el apoyo de las autoridades.

“Estos casos nos dejan una sensación de orfandad ante un sistema completamente corrupto e ineficaz. No pienso que los documentales tengan el poder de cambiar las cosas. Quizá ayudan, pero no es su objetivo: su motivación estriba en vincularnos con esas realidades, ponernos junto a ellas y provocar empatía”, afirma la egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), quien desde hace varios años ha dado cuenta de un tipo de drama: el de las muertes, los levantones y las desapariciones.


Tatiana Huezo nació en El Salvador, uno de los países más violentos del mundo, donde existe una tasa promedio de 81 asesinatos por cada 100 mil habitantes, según datos de la ONU y del propio gobierno salvadoreño. Interesada en los efectos emocionales que provocan los conflictos bélicos en cada persona, en 2011 estrenó su ópera prima, 'El lugar más pequeño', un documental que revela los testimonios de cinco familias que se reencuentran con su pueblo (Cinquera) tras la Guerra Civil Salvadoreña (1979-1992), que dejó un saldo de 80 mil muertes de civiles y alrededor de 500 mil desplazados.

'Tempestad' va por esa línea: la de los traumas psicológicos que deja la violencia. Una de las protagonistas, Miriam, asegura que nadie está exento de la injusticia en la sociedad mexicana. Eso fue precisamente lo que conmovió a Huezo: “el hecho de sentirme tan vulnerable como las protagonistas de mi documental”, dice en entrevista.

Su trabajo anterior, 'Ausencias' (2015), es otro documental que aborda el tema de la desaparición forzada. Fue otro caso real, el de Lulú, quien lleva cinco años buscando a su padre y a su hijo luego de que ambos fueran levantados por un comando armado. “Contar la vacuidad de una persona no es sencillo, porque el vacío, el agujero que queda, no es catártico ni reconciliador, sino desolador”, afirma la cineasta.

A 'Tempestad' le precede su éxito. En julio pasado obtuvo un Ariel en la categoría de Mejor Dirección y en 2016 ganó el premio principal del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México y del Festival Internacional de Cine de Morelia. También recibió una Mención Especial del Jurado del Premio Caligari a la innovación en el ámbito cinematográfico, que concede la prestigiada revista Film Dienst.

La estética juega un papel importante en Tempestad. La revista francesa Critique Film señala que “la puesta en escena tiene ese raro y precioso don de convertir lo ordinario en poesía fílmica, cada una más expresiva y vigorosa que la anterior”. Desde los albores de su carrera, la intención de Huezo ha sido traducir la tragedia en un lenguaje cinematográfico sutil, tan natural como las historias mismas que cuentan sus personajes.

La mexicano-salvadoreña tiene una máxima, que bien podría ser un primer paso para conseguir esas virtudes republicanas de las que hablaba Simón Bolívar:

México debe ser capaz de impartir justicia hasta para los culpables