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Tecnología vortex, ventaja estéril del Team Sky

Aun cuando, supuestamente, las burbujas en los malliots de los ciclistas del Team Sky les dan cierta ventaja sobre sus rivales, no son garantía para conquistar el Tour de Francia.
Alain Arenas
09 julio 2017 21:19 Última actualización 10 julio 2017 5:0
Chris Froome -líder general- marcha entre los mejores 10 del certamen. (AP)

Chris Froome -líder general- marcha entre los mejores 10 del certamen. (AP)

La tecnología vortex -burbujas en los maillots que producen una ventaja aerodinámica para que los ciclistas reduzcan sus tiempos hasta en 25 segundos- es un beneficio legal para los integrantes del Team Sky, asegura Raúl Alcalá, ciclista mexicano que terminó en octavo lugar en el Tour de Francia de 1990. Sin embargo, que lo utilicen no es garantía de que tengan un buen desempeño en la edición vigente, en la que solamente Chris Froome -líder general- marcha entre los mejores 10 del certamen.

“Es una innovación tecnológica y estética que permite a los ciclistas tener un poco más de velocidad. Se acusa que es una variación de dopaje tecnológico, pero si lo fuera, la Unión Ciclista Internacional (UCI) ya hubiera sancionado a Sky, porque los jueces son muy severos cuando encuentran culpables de hacer trampa a equipos y ciclistas”, sostiene Alcalá.

Frédéric Grappe, miembro del cuerpo técnico y de dirección del equipo FDJ, acusó a Sky al concluir la segunda etapa del Tour (contrarreloj) de infringir el reglamento de la UCI, el cual prohíbe los añadidos en la vestimenta de los ciclistas. Fabio Baldato, director deportivo de BMC, se sumó a las críticas. Explicó que en los primeros 14 kilómetros de dicha etapa los ciclistas de la brigada británica sacaron hasta 25 segundos de ventaja en comparación con otros participantes y también, afirmó, era gracias al vortex.

Nicolás Portal, director deportivo de Sky, sostuvo que las burbujas -que están distribuidas entre los hombros y brazos de los maillots- no son añadidos y que vienen de fábrica por Castelli, marca que elabora sus indumentarias. “Todo es legal y fue verificado por los comisarios”, destacó.

Alcalá cree que este es otro intento de desacreditar al equipo británico porque es el mejor en la actualidad. Menciona que es una costumbre histórica que las otras brigadas critiquen al líder.

“Es un pretexto. Esta tecnología ya se había usado en el Giro de Italia y ningún equipo se quejó. Varios malliots de ciclistas de Movistar también lo tuvieron dentro de la temporada y nadie puso una queja. Las inconformidades las publican en las fechas que se disputa el Tour, porque esos directivos saben que van a ser escuchados porque es la competencia más difícil y mediática del año”, añade el ciclista mexicano.

La aparición del vortex coincide con el dominio total de los integrantes de Sky en el Tour. Sólo sus ciclistas han portado el malliot amarillo. Geraint Thomas dominó las primeras cuatro etapas y Chris Froome tomó el liderato a partir de la cinco y hasta la nueve, que concluyó ayer.

“Aún falta el veredicto final de la UCI. Si se declarara dopaje tecnológico, sería injusto que se comparara con los motores eléctricos que algunos equipos pusieron en sus bicicletas en años pasados. Definitivamente, en ese ejemplo los ciclistas sí sacaban una ventaja”, ahonda Alcalá.

La brigada británica enfrentará problemas a partir de la etapa 10, la cual se correrá mañana, tras una jornada de descanso. Thomas -quien marchaba en el segundo sitio de la clasificación general a 12 segundos del líder y coequipero- tuvo que abandonar el certamen debido a la fractura de su clavícula derecha, tras sufrir una caída provocada por la lluvia en una bajada de la región Col de la Biche, a la altura del kilómetro 67.5 (de 181) de la etapa nueve. El galés era la apuesta principal de Sky para proteger a Froome para el resto del Tour.

El triple ganador del Tour también tendrá que lidiar con el italiano Fabio Aru (Astana), quien se encuentra 18 segundos por detrás suyo, en el segundo lugar. También lo hará con el francés Romain Bardet (AGSR La Mondiale) -quien está tercero y marcha a 51 segundos de diferencia- y con el colombiano Rigoberto Urán (Cannondale Drapac), quien ganó la novena etapa (5h’22’’) y escaló a la cuarta posición general, 55 segundos más lento que el británico.

La etapa de ayer también significó la última del australiano Richie Porte (BMC), quien era uno de los favoritos para ganar la prueba. El ciclista sufrió una fractura de pelvis y de la clavícula derecha, luego de que perdiera el control de su bicicleta en la bajada que daba hacia la meta. Se impactó en el pavimento, fue arrollado por Dan Martin (Quick-Step Floors) y luego se estrelló con una piedra. El equipo informó que estará fuera de actividad seis semanas.