AFTEROFFICE
CULTURAS

Teatro mexicano apuesta por equidad y diversidad

Corrupción, equidad de género y diversidad sexual son los grandes temas del teatro actual en México, por lo que los dramaturgos  responden a esta urgencia de pensamiento crítico no sólo con nuevos textos, sino también con la revisión de clásicos.
Rosario Reyes
04 diciembre 2017 23:9 Última actualización 05 diciembre 2017 5:0
teatro

(Cortesía)

El teatro es instrumento de conciencia. Por eso las desapariciones de personas, la impunidad y las problemáticas de género ocupan un lugar creciente en las carteleras del país, coinciden dramaturgos, productores y directores entrevistados por El Financiero.

Los dramaturgos contemporáneos responden a esta urgencia de pensamiento crítico no sólo a través de nuevos textos, también de la revisión de clásicos.

Este año, David Gaitán estrenó su versión de Enemigo de clase, de Henrik Ibsen. La obra que versa sobre un funcionario que oculta a la comunidad donde se construye un balneario, que el agua del lugar está contaminada. Edgar Chías montó el año pasado un texto suyo basado en Hamlet: Esto no es Dinamarca.

Dentro de la nueva dramaturgia, Alejandro Ricaño, en La guerra en la niebla, se asoma al abismo de la incertidumbre a partir de una desaparición forzada. También tiene en cartelera Lo que queda de nosotros, que también trata sobre un padre desaparecido.

“Todas las obras que hablan sobre estos temas tienen un eco porque tocan las fibras del espectador”, considera Jorge Ortiz de Pinedo. “Llevarlos al teatro motiva a los espectadores a pensar la realidad del país. Hablar de la corrupción, por ejemplo, es urgente porque estamos en una gran bronca: la mitad de los gobernadores o están en la cárcel, o perseguidos, o siendo juzgados; todo eso nos deja la moral totalmente destrozada”.

En cartelera está Macbeth, el original de Shakespeare, cuya trama, basada en la ambición de poder, ha sido comparada por el director Mauricio García Lozano con la realidad del país, lo mismo que Casa de Muñecas, de Ibsen, que, considerada la primera obra teatral feminista de la historia, es traída a la contemporaneidad en una puesta de Mauricio Jiménez, en temporada en el Helénico.

El actor y director Arturo Beristáin acaba de terminar la temporada de El círculo de cal, de Bertold Brecht, que aborda, precisamente, la corrupción.

1
 

 

teatro
ACUDE
¿Qué? Casa de Muñecas, de H. Ibsen
¿Cuándo? viernes, 20:30; sábados, 17:00 y 20:00; domingos, 18:00 horas
¿Dónde? Centro Cultural Hélénico, Teatro Helénico. Av. Revolución 1500, Guadalupe Inn
Localidad: $350 y $400.
Para mayores de 12 años.

¿Qué? Macbeth, de W. Shakespeare ¿Cuándo? viernes, 20:45; sábados, 17:30 y 20:00; domingos, 18:00 horas
¿Dónde? Teatro Milán.
Lucerna 64, Juárez
Localidad: $350 y $450.
A partir de 15 años.


“Brecht trata esos problemas de una manera artística y a veces dolorosa. El arte es una forma de reflexión, de transformación de la realidad y puede ayudarnos a dilucidar qué le pasó al país, que se corrompió de tal manera; que en materia de delincuencia son iguales los de abajo y los de arriba; no es un problema solo de las esferas políticas, porque los delincuentes no vienen de Marte, no son de otro país, son mexicanos asaltando y matando mexicanos”.

El teatro permite mostrar a la gente que tiene derecho a pensar y a tomar postura, advierte la productora Luly Garza, del Foro Shakespeare. “Los mexicanos somos políticamente irresponsables, nuestras opiniones muchas veces son dictadas por lo que nos dicen los medios de comunicación y no tenemos una que venga de haber investigado. Para eso es el teatro, para darnos cuenta”.

Para el dramaturgo Hugo Alfredo Hinojosa, un tema obligado del hoy es la igualdad de género, que él aborda en una nueva puesta en escena, King Kong Cabaret, bajo la dirección de Lorena Maza, en el Centro Universitario de Teatro.

“Lo estrenaremos a principios del año entrante porque nos parece un tema inminente”, dice el autor de Deshonra, que montó en 2016, sobre dos funcionarios que ejercen el poder inventando humillantes juegos con sus subalternos en un sitio alejado de la mirada pública, ante la que aparentan ser personajes honorables.

La diversidad sexual también comienza a cobrar mayor peso sobre las tablas. La actual temporada del Teatro Coyoacán ofrece montajes como ¿Es Marvin Gay…?, de Ernesto Godoy; Secretos, de Ulises Sáenz, y Ojalá fueras tan interesante como en Facebook, de Deicardí Díaz Corona.

“La gente le tiene miedo a lo desconocido y mientras más nos familiaricemos con algo, menos miedo le vamos a tener. Es lo que ha ido sucediendo a lo largo de los años con la homosexualidad, sin embargo, el tema transgénero todavía es un tabú y sería bueno ir rompiéndolo, tener en general más propuestas que nos hablen como seres humanos”, considera el actor y productor Roberto Cavazos.
Organizador del rally 24 Hours Plays México, Cavazos es autor de Rotterdam, una pieza que aborda el tema de la transexualidad a través de la historia de una pareja de mujeres.

“No puede ser que en este momento sigamos defendiendo la igualdad, que personas transexuales estén ganando puestos políticos en el mundo, y en México ni siquiera se hable abiertamente del tema”, destaca Cavazos.

Ortiz de Pinedo, quien planea regresar a la tradición de la revista política, agrega que la risa es un elemento fundamental para el teatro actualmente. “Es el alimento del espíritu y en un país como el nuestro, que está tan lastimado en este momento, como vemos, reír es indispensable. Gracias a esa catarsis la gente reflexiona, se ríe de la desgracia que le están contando”.