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Sundance, la fiesta del cine independiente

Park City se prepara para recibir a 46 mil visitantes al Festival de Cine de Sundance. A partir del 21 de enero, durante 10 días, los trajes de esquiar y las botas de nieve dejarán de predominar en el paisaje cuando inicie el evento cinematográfico.
Myrna I. Martínez / Enviada
07 enero 2016 21:49 Última actualización 08 enero 2016 5:0
Durante el festival el ambiente se vuelve eléctrico, añade, porque la vida de muchos realizadores independientes está por cambiar. (Cortesía)

Durante el festival el ambiente se vuelve eléctrico, añade, porque la vida de muchos realizadores independientes está por cambiar. (Cortesía)

Las calles principales y montañas nevadas de Park City, Utah, en esta temporada son surcadas por miles de esquiadores, pero ya se percibe cierta tranquilidad por el término de las vacaciones de invierno; una calma engañosa que durará tan sólo dos semanas.

A partir del 21 de enero, durante 10 días, los trajes de esquiar y las botas de nieve dejarán de predominar en el paisaje cuando inicie la edición 32 del Festival de Cine de Sundance, que cada año atrae a 46 mil visitantes. Wally, veterano instructor de esquí, bromea y platica que durante esos días las montañas se vacían, mientras que en las calles las mujeres caminan en tacones altos sin importar la nieve.

En las oficinas del Sundance Institute todo está en calma, por ahora. El personal está concentrado, no hay bullicio y sólo se ve salir a un pequeño grupo de personas cargando los carteles enrollados para empezarlos a colocar en las calles y en las sedes, entre ellas el Egyptian Theater, el más antiguo de este pueblo que tuvo su auge minero en el siglo XIX.

Ahí, Elizabeth Latenser, la encargada de medios del festival, presume que este año, además del staff, contará con mil 900 voluntarios.
“Seguimos siendo una comunidad pequeña, aquí sólo tenemos dos cines y para el festival tenemos que transformar otros espacios en salas de cine, como un gimnasio, un hotel o un templo religioso”, explica la media mánager.

“La ciudad no se ha transformado con los años, no hemos tenido que construir edificios alrededor de nosotros, eso es lo que nos hace especial, que nuestro núcleo sigue siendo la comunidad”, considera Latenser.

Durante el festival el ambiente se vuelve eléctrico, añade, porque la vida de muchos realizadores independientes está por cambiar. Ese es uno de los motores de la gente que trabaja en Sundance.

El encuentro inició con el nombre de US Film Festival a finales de los 70 y siempre estuvo dedicado a los realizadores independientes. Desde 1985, Robert Redford y el Sundance Institute tomaron el control. En 1991, el actor le cambió la designación en tributo a su personaje del filme Butch Cassidy and the Sundance Kid.

Todo el año se involucra en los proyectos y en los talleres que organiza el laboratorio, y durante los días de fiesta, su restaurante Zoom es uno de los más concurridos.

“Desde que fundó el instituto en 1981 hasta ahora, está comprometido con la misma misión, la de apoyar a los artistas independientes. Robert Redford nos da la libertad de programar y de operar. Confía completamente en el staff, siempre nos ayuda”, asegura Latenser. “Su relación con los artistas se vuelve muy cercana en los laboratorios, incluso se vuelve el mentor de muchos de ellos.”

El reto de hacer el festival de cine independiente más reconocido del mundo empieza desde la selección de las películas, documentales y cortometrajes en competencia.

Este año recibieron 12 mil 793 filmes, entre largometrajes, cortos y piezas de no ficción, de los que se exhibirán sólo 200 seleccionados, sin contar las funciones especiales. En total se realizarán 847 proyecciones en 16 teatros y 22 pantallas ubicados en Park City, Salt Lake City, Ogden y Sundance Resort.

“Es muy interesante descubrir a nuevos artistas con historias que pueden cambiar la visión del mundo. No tenemos tópicos favoritos, se trata de tener la mente abierta para ver nuevas y frescas historias que puedan conectar con la gente”

Uno de los highlights será la celebración de los 10 años del programa New Frontier, conformado por cintas experimentales, vanguardistas en el uso de nuevas tecnologías

“Muchos trabajos de New Frontier mezclan imágenes de cine con instalaciones o ensamblan las piezas de tal forma, que crean obras de arte experimental”, explica la ejecutiva. “Hay películas de realidad virtual en las que la gente puede interactuar con la historia, este año tenemos una selección increíble de este tipo de filmes”.

Para los organizadores de Sundance, que concluirá el 31 de este mes, es también importante exhibir la obra, fuera de competencia, de directores consolidados.

“Siempre son nuestros favoritos los trabajos de realizadores como Diego Luna y Todd Solondz, que han establecidos sus carreras como independientes y siguen presentando sus proyectos aquí. A pesar de tener un lado comercial, se siguen manteniendo en esta línea porque creen en lo que hacen y la audiencia los ama”, comenta.

Además del estreno de Mr. Pig, de Diego Luna, estará en competencia el documental mexicano Plaza de la Soledad, de Maya Goded, y el cortometraje Bajo las brasas, producido con el apoyo del festival de Guanajuato y dirigido por Verónica Jessamyn López.

Durante Sundance, a decir de Latenser, Park City es emocionante. “Vemos el trabajo de gente que le pone mucha pasión a lo que realiza, y eso nos hace sentir bien”.