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Subastarán en Londres dos cuadros inéditos de Francis Bacon

"Autorretrato" (1975) y "Tres estudios para autorretrato" son dos obras de las que se conocía su existencia pero se ignoraba su paradero, ahora serán subastadas en julio próximo, según la casa Sotheby's, de Londres. Podrían alcanzar 22 millones de dólares cada uno.
Notimex
27 abril 2015 13:35 Última actualización 27 abril 2015 13:38
Mañana se conmemoran 23 años de su deceso, ocurrido el 28 de abril de 1992. (Cortesía)

Mañana se conmemoran 23 años de su deceso, ocurrido el 28 de abril de 1992. (Cortesía)

Autorretrato (1975) y Tres estudios para autorretrato son dos obras de las que se conocía su existencia pero se ignoraba su paradero, ahora, se ha descubierto y serán subastadas en julio próximo, según la casa Sotheby’s, de Londres.

De acuerdo con reportes de la prensa internacional, se trata de dos lienzos que podrían alcanzar un precio de más de 15 millones de libras cada uno, unos 22 millones de dólares, cuando se ofrezcan el 1 de julio.

Hoy en día, Francis Bacon (1909-1992) es el pintor más cotizado, pues un tríptico de su amigo Lucian Freud pintado en 1969 se subastó en 2013 en Nueva York por 127 millones de dólares, convirtiéndose en la pintura más cara jamás subastada, superando a El grito, de Edvard Munch.

Considerado el mejor pintor descendiente inglés desde William Turnes, Bacon es un pintor inglés, de origen irlandés, cuya infancia estuvo marcada por la soledad y la enfermedad, no obstante lo cual destacó en la llamada Nueva Figuración.

De formación autodidacta, sus primeros ensayos datan del periodo comprendido entre 1929 y 1944 (la mayoría de estas telas serán destruidas por el propio pintor), pero es durante la posguerra cuando da a conocer el tipo de pintura que le hará célebre.

Según los estudiosos de su obra, esa visión atormentada de Bacon había de llamar necesariamente la atención de un público traumatizado por la experiencia de la guerra y todos sus males; pero así como los pintores informalistas orientan su angustia existencial hacia la indeterminación de la abstracción matérica, Bacon elige la figura humana como motivo central de sus cuadros, y la somete a deformaciones y alteraciones hasta un nivel no conocido antes.

Bacon, recuerdan, pintaba al óleo directamente sobre el lienzo sin imprimación. Lo que hacía que la textura de la tela se siguiera apreciando, aún cuando hubiera bastante empaste de óleo.

“Quisiera que mis pinturas se vieran como si un ser humano hubiera pasado por ellas, como un caracol, dejando un rastro de la presencia humana y un trazo de eventos pasados, como el caracol que deja su baba”, solía decir de su obra el maestro, a quien se recuerda mañana a 23 años de su deceso, ocurrido el 28 de abril de 1992.