AFTEROFFICE
deportes

Sombrío el ingreso al Salón de la Fama de Grandes Ligas

Peloteros involucrados o señalados en la era de los esteroides de las Grandes Ligas tendrán, hoy, una nueva oportunidad de ser inmortalizados en el Salón de la Fama, aunque las probabilidades juegan en su contra.
Alain Arenas
17 enero 2017 22:37 Última actualización 18 enero 2017 5:0
(Óscar Castro)

¿Impedirán la inducción de los involucrados? (Óscar Castro)

Catorce años después de que se presentara el informe Mitchell, que señaló a 87 peloteros que usaron, compraron o traficaron sustancias dopantes en las Grandes Ligas entre las décadas de los 90 y la del 2000, las consecuencias siguen presentes y una de ellas es que la Asociación de Escritores de Beisbol de América (BBWAA, por sus siglas en inglés), grupo de más de 700 periodistas que eligen anualmente a los nuevos miembros del Salón de la Fama, impedirían la inducción de los involucrados.

Barry Bonds (líder histórico de cuadrangulares), Roger Clemens (seis veces ganador del Cy Young de la Liga Americana), Sammy Sosa (siete veces seleccionado al Juego de Estrellas) y Manny Ramírez (nueve veces galardonado con el bat de plata), cuyos nombres figuraron en los documentos, se encuentran en la papeleta de candidatos para entrar a Cooperstown en 2017.

“En casos como el de Bonds, quien dijo que no tenía conocimiento de las sustancias que consumía, o el de Clemens, quien negó las acusaciones, pero fue implicado por su compañero y amigo Andy Pettitte, no deberían permitirles entrar porque los hechos indican que son culpables. Aceptarlos sería perdonar que mancharon la honorabilidad del deporte”, sostiene Ignacio Serrano, periodista de la página en español de las Grandes Ligas y miembro del comité de selección para el Salón de la Fama del beisbol venezolano.

De acuerdo al punto 5 de los estatutos de la BBWAA –que hoy dará a conocer a los nuevos inmortales del beisbol-, los periodistas que votan toman en cuenta su historial de juego, la capacidad en su posición, carácter, contribuciones al equipo, pero también la integridad y deportividad.

Otros peloteros que estuvieron dentro de las acusaciones fueron “castigados” por la BBWAA. Mark McGwire, undécimo mejor jonronero de la historia y señalado por el FBI por consumir testosterona en 1993, no pudo entrar en sus 10 años de elegibilidad. Sosa registra cuatro sin que su inducción haya sido aprobada, y la temporada pasada obtuvo sólo el siete por ciento.

Para que un jugador pueda entrar al Salón de la Fama se necesita del 75 por ciento de los sufragios y para aparecer al año siguiente necesita un mínimo de cinco.

“Cuando los enfrenté en la loma no se notaba la diferencia. Sabía que eran peloteros fuertes, pero nunca me di cuenta si aumentaron su masa muscular de una temporada a otra”, recuerda Esteban Loaiza, pitcher mexicano que jugó en la MLB entre 1995 y 2008.

Además de batallar con el escándalo de dopaje, los beisbolistas acusados tienen que competir para entrar a Cooperstown con otros que también fueron dominantes y no estuvieron señalados por consumir sustancias prohibidas.

El año pasado es muestra de ello, al ser seleccionados Ken Griffey Jr. (13 veces elegido al Juego de Estrellas) y Mike Piazza (10 ocasiones ganador del bat plata), jugadores que coincidieron en la misma época que Bonds, McGwire o Clemens.

“No se puede incluir en el mismo nivel a todos los peloteros que fueron salpicados por este escándalo. Por ejemplo, Iván Rodríguez fue acusado por José Canseco de consumir sustancias dopantes, pero ni en el informe Mitchell ni en otra publicación apareció su nombre y tampoco tuvo otro señalamiento de doping en su carrera”, agrega Serrano.

El puertorriqueño es uno de los favoritos para ser inducidos en este año. En la historia de las Grandes Ligas, hay 10 jugadores con 10 o más selecciones al Juegos de Estrellas, y ocho de ellos se encuentran en Cooperstown. Los otros dos son Ichiro Suzuki, quien se mantiene en activo con el Marlines de Miami, y el otro es el mismo Rodríguez.

“Es uno de los receptores más dominantes de la historia junto a Johnny Bench, incluso por arriba de Jorge Posada. Por su durabilidad en el juego, su desempeño y sus mil 332 hits conectados, no debería tener problemas para entrar. Si lo eligen con un 90 por ciento de los votos, será la forma en que lo castigue la BBWAA”, explica José Alvarado, periodista del diario El Nuevo Día, de Puerto Rico.

La lista de candidatos se completa, entre otros peloteros, con el mismo Posada, Vladimir Guerrero, Magglio Ordoñez, Édgar Rentería, Tim Raines, Jeff Bagwell y Curt Schilling.