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fiesta brava

Sólo detalles en el cierre de la Temporada Grande

El triunfo no llegó para los alternantes que tomaron parte en el cerrojazo de la Temporada Grande de la Plaza México, tarde en la que solamente se vivieron algunos detalles que impregnaron el festejo con momentos interesantes y que fueron del agrado de la afición.
Jorge Raúl Nacif
15 febrero 2015 22:9 Última actualización 15 febrero 2015 22:13
Meritoria fue la labor de José Mauricio ante el segundo de la corrida, un toro serio y con sobrada edad, que sabía lo que dejaba detrás. (Jorge Raúl Nacif)

Meritoria fue la labor de José Mauricio ante el segundo de la corrida, un toro serio y con sobrada edad, que sabía lo que dejaba detrás. (Jorge Raúl Nacif)

El triunfo no llegó para los alternantes que tomaron parte en el cerrojazo de la Temporada Grande de la Plaza México, tarde en la que solamente se vivieron algunos detalles que impregnaron el festejo con momentos interesantes y que fueron del agrado de la afición.

Meritoria fue la labor de José Mauricio ante el segundo de la corrida, un toro serio y con sobrada edad, que sabía lo que dejaba detrás. Con base en firmeza y entendiendo las condiciones de lidia, el torero capitalino extrajo sabrosos muletazos, con su característico acento vertical y sentándose en los riñones.

Al sentirse podido, y hacia la recta final del trasteo, el toro comenzó a rajarse y a doblar contrario, pero Mauricio no se aburrió y continuó adelante, exprimiendo al máximo las circunstancias. De no ser porque la estocada fue baja, la ovación desde el tercio hubiera podido traducirse en una oreja.

Antonio García El Chihuahua puso al público de pie ante el tercero de la tarde, primero de su lote, al ejecutar un estupendo quite por zapopinas y luego cubrir el segundo tercio con espectacularidad, sobresaliendo el par de la moviola y el del remolino, en un homenaje al matador ibérico Vicente Ruiz El Soro, que ha reaparecido de luces y actuará próximamente en la Feria de Fallas, en Valencia.

Para el tercer tercio, el toro llegó ya muy apagado y le pesaron sus 548 kilos, además de quedarse muy corto por el pitón derecho. Destacaron algunos naturales de buena factura, pero la faena del diestro chihuahuense no pudo ir a más y todo quedó en aplausos.

José Luis Angelino abrió plaza al recibir a portagayola al primero, para luego jugar los brazos a la verónica y cubrir lucidamente el segundo tercio. Con la muleta el tema vino a menos, pues el ejemplar no tenía ritmo en sus embestidas y terminó sin demasiado fuelle mientras que el tlaxcalteca se mostró esforzado.

Ante el segundo, al que también recibió de rodillas en los medios, rivalizó en un vibrante tercio de banderillas con El Chihuahua, en lo que fue uno de los momentos emotivos del festejo. La faena de muleta la inició de hinojos, toreando con la sarga en la derecha y alargando el trazo lo más posible.

Sin embargo, el tema fue de menos a más, ya que el toro perdió gas. Angelino buscó darle reposo y pausas entre tanda y tanda, pero sus esfuerzos no se vieron recompensados dado que el de Monte Caldera terminó paradito y sin fuelle.

El segundo de El Chihuahua tampoco ofreció muchas opciones, pues carecía de recorrido. A destacar el segundo tercio, donde correspondió a la invitación de Angelino y, nuevamente juntos, protagonizaron instantes que fueron del gusto de la afición capitalina.

Mauricio se estrelló ante el segundo de su lote, un toro que si bien es cierto se movió en los albores de la faena, lo hacía sin ritmo y desacompasado. El torero de Mixcoac le “buscó las vueltas” y regaló algunos destellos, pero sin poder redondear la tarde.

Queriendo el triunfo, regaló un séptimo ejemplar, pero la cosa no cambió. Este toro, serio y hondo, se dio una vuelta de campana en el primer tercio y llegó sin demasiadas energías, aunque desarrolló sentido y buscaba a un José Mauricio que anduvo digno y tesonero, en el último capítulo de una Temporada Grande que ya es historia.

Ficha:
México, D.F.- Plaza México. Decimoctava y última corrida de la Temporadas Grande. Unos 6500 mil aficionados, en tarde agradable, con algunas ráfagas de viento. Siete toros de Monte Caldera, muy bien presentados, serios, y de juego desigual, con poco fuelle en su conjunto. Pesos: 520, 528, 548, 490, 480, 485 y 530 kilos. José Luis Angelino (azul marino y oro): Palmas en su lote. José Mauricio (verde botella y oro):Ovación, silencio tras aviso y palmas en el de regalo. Antonio García El Chihuahua (azul turquesa y oro): Palmas en su lote.

http://www.altoromexico.com/2010/index.php?acc=noticiad&id=21775