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CULTURAS

Soda Stereo vuelve a sonar en el Cirque du Soleil

La banda argentina se volverá a escuchar a través del espectáculo 'Sép7imo día-No descansaré', del Cirque du Soleil, que llegará a México este año.
Rosario Reyes
23 abril 2017 21:19 Última actualización 24 abril 2017 5:0
La última presentación de la banda tuvo lugar hace 10 años. (Cortesía)

La última presentación de la banda tuvo lugar hace 10 años. (Cortesía)

Con la muerte de Gustavo Cerati, cualquier posibilidad de reunir a Charly Alberti y Zeta Bosio como Soda Stereo quedó enterrada. La banda, que celebró una gira de reencuentro en 2007, a una década de su separación, no parecía tener más futuro, hasta hace cuatro años.

Fue en 2014 cuando los productores argentinos Daniel Kon, Diego Sáenz y Roberto Costa -que hicieron el tour Me verás volver-, salieron entusiasmados de los espectáculos Love y One que el Cirque du Soleil presenta en Las Vegas con música de The Beatles y de Michael Jackson, respectivamente.

“Qué bueno sería hacer algo así con las canciones de Soda”, dijo uno, y otro aventuró: “No. No lo hagamos al estilo; hagámoslo con el Cirque”.
Aunque su contacto más cercano con la compañía era entonces el hombre que les había recibido los boletos de entrada, pronto enviaron a Montreal discos y material visual de la banda. Un año después, Michel Laprise, director artístico de la compañía, estaba embarcado ya en la creación de Sép7imo día-No descansaré, junto a Charly Alberti y Zeta Bosio.

El espectáculo que se estrenó en Buenos Aires en marzo de este año, está listo para abrir temporada en México -como parte de una gira latinoamericana- cuyos detalles se darán a conocer mañana.

El show argentino fue anunciado en junio de 2015 , al año siguiente de la muerte de Cerati, quien cayó en coma después de un concierto en Venezuela y así permaneció del 15 de mayo de 2010 hasta el 4 de septiembre de 2014.

“Si algo no le gustaba a Gustavo era el pasado. Cuando empezamos este proyecto nos dijimos: ‘bueno, ¿cuál sería el Soda del futuro?’ Creo que Gustavo hubiera apostado a esto”, expresó recientemente Daniel Kon tras el debut bonaerense.

EL EFECTO BEATLE
La trayectoria de Soda Stereo abarcó de 1982 a 1997. Grabó siete discos de estudio y otros tantos en concierto, entre ellos Signos, Canción animal, Dynamo, Ruido blanco y un MTV Unplugged. De la gira de 2007 editó el directo 'Me verás volver'.

Pasaron más tiempo separados que juntos, pero esa unión se volvió atemporal desde que sonaron los acordes de sus primeros temas originales, cuando dejaron de tocar covers de The Police y The Beatles, como '¿Por qué no puedo ser del jet set?' Crearon los clásicos 'Cuando pase el temblor', 'De música ligera', 'En la ciudad de la furia', 'Luna roja' o 'Primavera 0', que se quedaron para siempre.

“No despertaban una admiración lejana e inalcanzable, por el contrario, su música despertaba tanto entusiasmo, que motivaba a otros a formar bandas. En cada país por donde pasó Soda Stereo se revitalizó la escena del rock y del pop de una manera similar a lo que ocurrió con los Beatles en los 70”, dice en entrevista el periodista Marcelo Fernández-Bitar.

Autor de Soda Stereo: la biografía - que publicada en 1988, acaba de aparecer en una reedición extendida como la Biografía total-, Fernández-Bitar hizo reseñas de los conciertos y discos del grupo desde sus inicios. Es el director del documental sobre el proceso creativo del show del Cirque du Soleil, que incluye un acto con la canción 'Primavera 0', creado con la participación de los fans a través de sesiones de Facebook Live, en las que tomaron parte más de 150 mil usuarios.

“La manera de componer y de cantar de Gustavo Cerati y los arreglos de Soda Stereo son tan clásicos que aparecen en las influencias de prácticamente cualquier banda que haga rock en español”, afirma el escritor, quien tuvo contacto con los tres productores del montaje del Cirque du Soleil desde sus inicios.

Así también lo cree Adolfo Romero, guitarrista de La Barranca, quien encontró en Gustavo Cerati una inspiración. “Hacer melodías claras es muy difícil y él tenía ese don. Su música es tan grande que hay muchas cosas que se le pueden atribuir. La manera en que tocaba, cómo sacaba el sonido a su guitarra, su composición; cuidaba hasta su manera de vestir”, comparte el también fundador del grupo Cohete.

“Él sacó en vinilo Fuerza natural y en una de sus últimas entrevistas dijo que le gustaría que volviera ese formato, que ahora se está popularizando de nuevo. Hizo discos sinfónicos; en 'Color amarillo' y 'Colores santos' metió cajas de ritmo, en 1992, cuando aquí estábamos con el grunge. Su influencia es de las más grandes que ha tenido Latinoamérica, hasta la fecha”, añade.

UNA REVOLUCIÓN DE TRES
La última presentación de la banda tuvo lugar hace 10 años. Entonces tenían ese mismo tiempo sin salir de gira. Así como una generación nueva se sumó al furor de la nostalgia en 2007, ahora al espectáculo del Cirque du Soleil en Buenos Aires acuden jóvenes que, en su mayoría no los vieron nunca en concierto.

Con el entusiasmo y la irreverencia que se tiene a los 20 años, Soda quería provocar una revolución musical, dice Fernández-Bitar.

“Jugaban con las palabras y el espíritu del primer disco. Decían: ‘vamos a contagiar de efervescencia al país, vamos a hacer que la gente se mueva y baile’. Pero detrás de esos juegos también aparecían, a su manera, críticas: cuando en el tema 'Dietético' dicen: ‘el régimen se acabó’, obviamente no están hablando de la reducción de calorías, sino de la dictadura militar”, comenta el periodista.

La tragedia del coma en el que cayó Cerati debido a una isquemia cerebral anuló los planes posteriores a la gira del reencuentro de 2007, cuando los productores le propusieron al grupo continuar en el camino por un año más. El trío rechazó la oferta, pero contempló la posibilidad de reunirse 5 o 10 años después.

“Zeta dice que es genial ver por primera vez un recital de Soda Stereo sentado enfrente y no en el escenario”, afirma Fernández-Bitar. “Charly asegura que la meticulosidad y el perfeccionismo del circo no le parece muy distinto a la manera como trabajaba Soda, que era un grupo muy obsesivo y planificaba mucho. Siempre fue el ejemplo de una banda que lograba plantearse nuevos desafíos con cada disco y con cada gira, sin fórmulas”.