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MUNDO

Sochi exhibe 
debilidad de Putin

El gobierno ruso no ha podido contener los ataques y amenazas terroristas de las últimas semanas. Especialistas aseguran que los Juegos Olímpicos no serán muy seguros...
Bloomberg
04 febrero 2014 22:38 Última actualización 04 febrero 2014 22:39
 [Los atentados tienen como objetivo frenar los Juegos Olímpicos de Sochi, según el líder del grupo insurgente./Bloomberg] 

El terrorismo en Rusia se encuentra en su pico más alto, sostienen expertos. (Reuters)

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, ideados para proclamar la fortaleza del gobierno de Vladimir Putin, también deja al descubierto sus puntos débiles.

Esta semana, en tanto llegan los esquiadores, los jugadores de hockey y los patinadores artísticos a unos juegos que costaron alrededor de 50 mil millones de dólares, la región del Cáucaso Norte sigue intranquila catorce años después de que Putin llegó al poder prometiendo orden. En ese lapso, dos guerras con Chechenia e innumerables operaciones no han logrado poner fin a la violencia.

Pese a todos los esfuerzos de Putin para dar seguridad a los juegos, una reciente ola de atentados terroristas fue un recordatorio de que tiene dificultades para sofocar la insurgencia en la región aun después de que el gobierno recurrió a métodos más violentos, según Human Rights Watch. 

Un informe emitido la semana pasada por Caucasian Knot mostró que la cantidad de civiles muertos en la región creció 20 por ciento el año pasado, mientras que los militantes están llegando a lugares más distantes.

“El Kremlin puede reducir el número de atentados y víctimas en el corto plazo recurriendo a una fuerza brutal”, dijo Grigory Shvedov, que dirige Caucasian Knot, centro de noticias e investigación con sede en Moscú. “A largo plazo, eso eleva el número de personas dispuestas a actuar de un modo extremadamente radical”.

Ese cambio podría explicar la cantidad de civiles muertos en el Cáucaso Norte, principalmente durante las operaciones antiterroristas, que pasó de 87 en 2012 a 104 el año pasado, aun cuando la cifra total de víctimas fatales se redujo 24 por ciento a 529, según Caucasian Knot. Mientras tanto, informó el centro, la cantidad de atentados suicidas en Rusia aumentó de siete a nueve.



Escalada terrorista


Aunque esas cifras dan una idea de la violencia en esa volátil zona, los recientes atentados muestran que la amenaza no se limita a las siete regiones del distrito federal del Cáucaso Norte ubicadas en las laderas de las Montañas del Cáucaso.

Tres atentados suicidas sacudieron el año pasado a la ciudad de Volgogrado, antes conocida como Stalingrado, ubicada a mitad de camino entre Moscú y Sochi, a 430 kilómetros de la región desgarrada por la guerra de Daguestán.

El 21 de octubre, una atacante suicida se hizo estallar en un ómnibus, matando a seis personas. El 29 y 30 de diciembre, más de 30 personas murieron por las explosiones ocurridas en una estación de tren y un trolebús.

Dos sospechosos fueron detenidos en Daguestán la semana pasada, informaron las autoridades rusas el 30 de enero.

“La escalada terrorista está en su pico máximo en este momento y no puedo decir que no va a continuar después de los Juegos”, declaró telefónicamente Alexei Malashenko, analista del Carnegie Moscow Center.

“Teniendo en cuenta las estadísticas de terrorismo de 2013, podemos decir que la inteligencia rusa no logra dar seguridad al país”, sostuvo Shvedov de Caucasian Knot, que sigue los datos y la información de seguridad de la región.