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Siqueiros único: su arte desde la prisión

Un biombo que pintó David Alfaro Siqueiros (1896-1974) durante su encierro en Lecumberri en los años 60, se pondrá en puja el próximo jueves en Casa Morton con un precio de salida de entre 3 millones 800 mil y 5 millones de pesos.
Eduardo Bautista
17 mayo 2015 21:21 Última actualización 18 mayo 2015 6:27
ME. Siqueiros único.

ME. Siqueiros único.

Nunca antes se ha subastado en el mundo una pieza de este tipo. Un biombo que pintó David Alfaro Siqueiros (1896-1974) durante su encierro en Lecumberri en los años 60 se pondrá en puja el próximo jueves con un precio de salida de entre 3 millones 800 mil y 5 millones de pesos. No es la mejor obra del muralista chihuahuense en términos estilísticos, pero sí una de las más preciadas por su historia y significado, reconoce Vivian Gorinstein, gerente del departamento de arte moderno y contemporáneo de Casa Morton.

La pieza, cuyo último dueño fue el estadounidense Paul Antebi –uno de los coleccionistas más importantes del muralista- está firmada en 1960. Eran los años de la Guerra Fría. Siqueiros siempre jugó sus cartas del lado del comunismo. Asistió en el verano de 1928 al Congreso Internacional Sindical Rojo en Moscú, en el cual Stalin estableció las políticas económicas de la Unión Soviética. Desde entonces el gobierno mexicano le siguió los pasos.

El 9 de agosto de 1960 fue aprehendido violentamente por el jefe del Estado Mayor Presidencial, José Gómez Huerta, en la casa de Álvaro Carrillo Gil, donde se había refugiado con Othón Salazar y los dirigentes del movimiento ferrocarrilero Demetrio Vallejo, Valentín Campa y Encarnación Pérez. Fue acusado por el gobierno de Adolfo López Mateos de disolución social y permaneció tras las rejas cuatro años, pero, al menos durante los primeros meses, no dejó el pincel. “Estaba acostumbrado a pintar en grandes proporciones; por eso le cayó como anillo al dedo elaborar escenografías para los presos que organizaban puestas en escena”, explica Gorinstein.

Al poco tiempo de su ingreso, un grupo de reclusos le pidió elaborar el decorado para el montaje de Licenciado no te apures, obra escrita por el preso Roberto Hernández Prado. Trataba sobre un abogado que siempre le decía a sus clientes: “Tú tranquilo, no te apures, yo me encargo de todo”. En realidad nunca hacía ni lograba nada. Era una dura crítica social con tintes cómicos. Incluso en alguna ocasión la escritora Elena Poniatowska fue invitada a ver la pieza en compañía del cineasta español Luis Buñuel.

En las escenografías, el pintor halló una forma de desarrollar, con mucho ingenio y medios rudimentarios, arte público con un valor político real, explica la crítica de arte, Irene Herner, en su libro Siqueiros, del paraíso a la utopía (2011).

“Lo interesante de esto es la labor de rescate que a veces hacen las casas de subasta. Quizás no es la gran obra de Siqueiros, ni la más emblemática, pero su valor radica en el contexto en que fue realizada. El hecho de que este biombo haya sido concebido en prisión le da un valor agregado”, comenta Gorinstein, quien refiere que el Siqueiros más caro que ha subastado Morton fue un lienzo sin título vendido en 5 millones 900 mil pesos.

La pieza que se subastará el jueves corresponde sólo a la mitad de la escenografía. La otra parte pertenece al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), detalla Pilar Alfonso, responsable del departamento de arte moderno y contemporáneo de Morton. Hasta marzo pasado, dicha pieza se encontraba en un proceso de restauración en el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble.

Las obras del muralista no pueden salir del país porque desde 1980 son consideradas “monumento artístico nacional”. Así lo establece la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Los propietarios –indica la legislación– están obligados a inscribir las obras en el Registro Público de monumentos y zonas artísticas. Las piezas sólo podrán abandonar temporalmente el país cuando, previo permiso del INBA, sean solicitadas por algún museo o galería reconocida para su exhibición pública. Tampoco pueden salir del país las obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, Saturnino Herrán, Gerardo Murillo Dr. Atl, María Izquierdo y José María Velasco.

Gorinstein asegura que aún es muy pronto para saber si el INBA está interesado en adquirir el biombo. Hasta el cierre de esta edición la institución presidida por María Cristina García Cepeda no había respondido a la petición de este diario para pronunciarse al respecto.
Esta puja –señala Gorinstein– es una de las dos más importantes del año para Morton en México, pues es la primera ocasión en que se pondrá a la venta un biombo de Siqueiros en todo el mundo. Lo dice con una sonrisa en el rostro, pues sabe que una pieza así no se ve todos los días. Y ella tiene el privilegio de contemplarla desde muy cerca en el Club Deportivo Naval de la Ciudad de México. “Es hermoso. Tiene un valor completamente distinto al de todas sus obras. Es la narración de una historia de corrupción; la estampa cómica y sarcástica de una sociedad vista desde atrás de los barrotes”, concluye.