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Siglo Brady

La estrella de los Patriotas de Nueva Inglaterra es historia viva, y en la edición LI del Super Bowl busca un nuevo hito: ser el primer quarterback en ganar cinco trofeos Vince Lombardi.
Alfonso Mancilla
02 febrero 2017 22:8 Última actualización 03 febrero 2017 5:0
Brady y los Patriotas volverán a disputar el Super Bowl en la casa de los Texanos de Houston, el Estadio NRG. (Ismael Ángeles)

Brady y los Patriotas volverán a disputar el Super Bowl en la casa de los Texanos de Houston, el Estadio NRG. (Ismael Ángeles)

Cuando Tom Brady entró al campo, algunos abucheos –de sus propios aficionados- acompañaron el trote del quarterback de los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Restaban 1:30 minutos por jugar en el último cuarto del Super Bowl XXXI, celebrado el 3 de febrero de 2002, y la pizarra se encontraba igualada a 17 puntos entre el equipo de Foxboro y los Carneros de San Luis.

La tensión aumentaba en el Superdomo de Nueva Orleans ante la alta probabilidad de que el juego por el título de la NFL se fuera a tiempo extra por primera ocasión en la historia.

Durante la segunda mitad, en apenas su tercera temporada como profesional, el mariscal de campo lució inefectivo frente a la defensiva de los Carneros, por lo que se dudaba que con 90 segundos y sin tiempos fuera pudiera guiar a los Pats a romper la igualdad en el marcador.

Sin embargo, lo que vino a continuación fue la génesis de una leyenda: la de Brady en el Super Bowl. El nacido en California completó cinco de los siguientes seis intentos de pase para arribar a la yarda 30 de San Luis. A continuación, azotó el ovoide con siete segundos en el reloj, dando paso a Adam Vinatieri, quien acertaría un gol de campo de 48 yardas, el cual representó el primer triunfo en un Super Bowl para los Patriotas y su joven quarterback.

Cuando Brady, Robert Kraft, dueño del equipo, y Bill Belichick, entrenador en jefe, levantaron el Vince Lombardi en medio de la lluvia de confeti que caía en el emparrillado, nadie imaginaba que ese era sólo el primer capítulo de una historia que década y media más tarde sigue estableciendo marcas.

SOY LEYENDA
Tom Brady, sin sorpresa, es el pasador más prolífico en la historia del Super Bowl, y continuará ampliando ese legado el próximo domingo ante los Halcones de Atlanta, sin importar que gane o pierda.

Tan impresionantes son sus alcances en el juego por el título de la NFL, que con sólo saltar al emparrillado rebasará al exliniero defensivo de los Broncos y Bills, Mike Lodish, como el jugador con más disputados, con siete.

Además de esto, posee el récord en intentos de pase (247) y pases completos (164), cifras que inevitablemente se incrementarán.
También posee la marca de yardas aéreas (1,605), y puede romper la barrera de las 2 mil con una noche de ensueño. Igualmente, es el mariscal de campo que más pases de anotación ha lanzado con 13.

A MARCAR LA DIFERENCIA
Pese a todas estas marcas existe una comparación que en particular estará bajo los reflectores.

Hasta ahora, el debate sobre quién es el mejor entre Tom Brady y Joe Montana se mantiene abierto, debido a que ambos están empatados en el número de títulos ganados (cuatro, al igual que Terry Bradshaw) y nombramientos al Más Valioso del Super Bowl (tres).

El único jugador con cinco anillos es el exliniero defensivo de los 49ers de San Francisco y Vaqueros de Dallas, Charles Haley.

¿TRIUNFO EN HOUSTON CAPÍTULO II?
Brady y los Patriotas volverán a disputar el Super Bowl en la casa de los Texanos de Houston, el Estadio NRG.

El 1 de febrero de 2004, Nueva Inglaterra enfrentó a las Panteras de Carolina en el mismo inmueble, entonces llamado Reliant.

Los Patriotas llegaban en busca de su segundo título de la NFL frente a unas Panteras que también vivían una temporada de equipo Cenicienta.

La suma de ambos contrincantes derivó en un emocionante cotejo, el cual se resolvió hasta el último minuto del tiempo de juego y nuevamente con la fórmula Brady-Vinatieri como héroes.

Luego de que las Panteras empataron el encuentro a 29 puntos, la ofensiva de Nueva Inglaterra tomó el ovoide con un 1:08 minutos en el reloj.

El quarterback encabezó el ataque hasta la yarda 23 de Carolina, desde donde el pateador anotó un gol de campo de 41 yardas, sellando la victoria de los Patriotas.