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Shaquille O'Neal, una 'clavada' a la eternidad

Imponente bajo la tabla, el exjugador de la NBA podría confirmarse mañana como uno de los nuevos inmortales. Shaquille O'Neal es uno de los candidatos favoritos para ingresar al Salón de la Fama del Basquetbol en su primera oportunidad como elegible.
Eduardo Bautista
10 febrero 2016 22:20 Última actualización 11 febrero 2016 5:0
Shaquille O'Neal

Las puertas del Salón de la Fama se abrirán, sin duda, para el ingreso de uno de los más grandes de la NBA. (AP/Archivo)

A cinco años de su retiro, Shaquille O’Neal es uno de los candidatos favoritos para ingresar al Salón de la Fama del Basquetbol en su primera oportunidad como elegible. La inmortalidad lo espera porque fue una auténtica bestia sobre las duelas. Con sus 2.16 metros y 147 kilogramos, jugó 19 temporadas en la NBA, ganó cuatro anillos de campeón y un premio de Jugador Más Valioso.

Anotó, además, 28 mil 596 puntos para seis equipos (Orlando, Los Ángeles, Miami, Phoenix, Cleveland y Boston) y recolectó casi 300 millones de dólares tan sólo en salarios. Todo eso sin contar sus coqueteos con la música y el cine, pues lanzó a la venta cinco discos de rap y actuó en 15 películas. Los motivos son suficientes para que O’Neal se mude a la posteridad.

Aun retirado, este hombre de 42 años sigue rompiendo marcas. Ahora se encamina a convertirse en el jugador con más camisetas retiradas, récord que actualmente posee Wilt Chamberlain, con tres. Muy pronto nadie más podrá utilizar el número 32 del Miami Heat (Los Lakers retiraron el 34 en 2013).

“Él nos llevó a otro nivel como franquicia al guiarnos a nuestro primer campeonato de la NBA”, admitió el presidente del Miami Heat, Pat Riley. Y es que desde su fichaje las cosas cambiaron para siempre en Florida: el valor de la empresa aumentó en 40 millones de dólares y el American Airlines Arena tuvo que incrementar su cupo en cinco mil espectadores. Todos querían ver a Shaq en acción.

Shaquille O’Neal
Fecha y lugar de nacimiento: 6 de marzo de 1972, Newark, Nueva Jersey
Estatura: 2.16 metros
Peso: 147 kilogramos
Universidad: Louisiana State
Equipos: Magic de Orlando (1992-1996), Lakers de Los Ángeles (1996-2004), Heat de Miami (2005-2007), Suns de Phoenix (2007-2009), Cavaliers de Cleveland (2009-10), Celtics de Boston (2010-11)
Draft NBA: 1992, primera selección global
Debut: 6 de noviembre de 1992 (Heat de Miami 100-101 Magic de Orlando)


Fue justamente en su periodo como jugador de Miami cuando mostró su lado más político. En 2004 los candidatos presidenciales George W. Bush, del partido republicano, y John Kerry, del demócrata, buscaron a O’Neal para que los acompañara en sus actos de campaña. Ambos querían colgarse de la fama del astro. Entonces Shaquille decidió rechazarlos, pero tiempo después confesó que su mayor deseo era sumarse a la campaña de Kerry. Hoy no niega su afiliación demócrata. En 2009 le regaló sus tenis al presidente Barack Obama.

Pero como toda buena figura mediática, no está exento de polémica. En 2013 tuvo un devaneo que desconcertó a muchos: grabó un spot para apoyar las políticas del gobernador de Nueva Jersey, el republicano y conservador Chris Christie. “Es un buen hombre. Perdón, pero he de admitir que estamos frente a un gran ser humano”, se justificó el ex jugador de los Lakers.

Shaquille O’Neal es musulmán y un profundo admirador de Muhammad Ali. Sus padres eran cristianos, pero su padrastro le inculcó el islam desde muy pequeño. Como jugador tuvo prácticamente el mismo discurso todo el tiempo: Alá le concedió un don y él sólo supo aprovecharlo. Sus logros, ha dicho, son un producto divino. Incluso admitió recientemente que jamás se entrenó lo suficiente como para ser un fuera de serie.

“Mi rival siempre era inferior a mí. Por eso me dedicaba a descansar en los entrenamientos”, dijo con esa altivez tan suya, la misma que lo hizo protagonizar Shaq vs., un programa para la cadena ABC en el que competía contra los mejores deportistas, como Michael Phelps, Ben Roethlisberger y Serena Williams. “Soy bueno en cualquier deporte, pero elegí el basquetbol”, decía.

Es quizás esa tenacidad la que hoy lo tiene al borde de la leyenda. Las puertas del Salón de la Fama se abrirán, sin duda, para el ingreso de uno de los más grandes de la NBA.