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Ser o no ser padres, dilema en un vértigo escénico

El director Alberto Lomnitz presenta su más reciente puesta en escena: "(Pulmones) (Respira)". Original de Duncan Macmillan, abarca el devenir de una pareja desde su juventud, a partir de la pregunta que ella le hace a él cuando ya tienen un tiempo juntos: ¿Y los hijos?
Rosario Reyes
01 noviembre 2016 20:59 Última actualización 02 noviembre 2016 5:0
Reestreno. "(Pulmones) (Respira)" tiene temporada en el Foro Lucerna del Teatro Milán. (Especial)

Reestreno. "(Pulmones) (Respira)" tiene temporada en el Foro Lucerna del Teatro Milán. (Especial)

Todo sucede sin cortes. Eso le da a la obra una sensación vertiginosa, que es el vértigo de la vida misma: la sensación que muchos comparten de que el tiempo pasa tan rápido que no es posible darse cuenta en qué momento uno llega a donde se encuentra. Así describe Alberto Lomnitz su más reciente puesta en escena: (Pulmones) (Respira).

De acuerdo con el director, esta es la obra más compleja que ha montado, debido a los múltiples cambios de escena y los pasos de tiempo, que se suceden sin ningún tipo de elipsis. “Simplemente corre, como un gran continuo. Es una tremenda historia, igual que toda historia de amor”, define el actor y director.

La trama, original de Duncan Macmillan, abarca el devenir de una pareja desde su juventud, a partir de la pregunta que ella le hace a él cuando ya tienen un tiempo juntos: ¿Y los hijos?

“Es un retrato de una pareja contemporánea, de jóvenes en edad de procrear; algo muy actual sobre la generación de los actores que la están representando (Ana González Bello y Roberto Cavazos), con sus preocupaciones sobre el futuro de la humanidad”, destaca.

El texto está escrito sin acotaciones, sólo está el diálogo entre los personajes. “Una nota del autor dice que se tiene que representar sin música, sin escenografía ni cambios de vestuario, sin ningún tipo de artificio. Así la hicimos: en arena, con cuatro frentes y con el público dentro de la escena, lo que da un efecto de espejo. Es muy divertido, parte de la experiencia de la obra es ver a las parejas en el público, cómo se identifican; incluso llegan a hacer exclamaciones”.

La intimidad del escenario, agrega Lomnitz, permite una reflexión colectiva acerca de las relaciones amorosas. “Lo que permanece a través del tiempo es este conflicto: la dificultad para entender al otro, a pesar de que las parejas contemporáneas tienen otras preocupaciones, como el dilema de tener hijos o no, frente a un panorama nada alentador en el que, sin embargo, todavía es posible enamorarse”.

Lomnitz -quien también actúa en el musical El hombre de la Mancha-, presenta el remontaje de esta pieza en el Teatro Milán los lunes y martes a las 20:45 horas.