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Se fue Glucksmann, el lúcido pesimista

Una de las luminarias del mayo francés del 68 y protagonista de numerosas polémicas que lo llevaron a ser una de las figuras mediáticas más reconocidas de las mesas de debate en Europa.
Redacción
11 noviembre 2015 20:35 Última actualización 11 noviembre 2015 20:45
Glucksmann cedió ante un cáncer múltiple que lo aquejó por varios años. Falleció a los 78 años. (Reuters)

Glucksmann cedió ante un cáncer múltiple que lo aquejó por varios años. Falleció a los 78 años. (Reuters)

Francia perdió la noche del lunes a un icono del combate intelectual. Una de las luminarias del mayo francés del 68 y protagonista de numerosas polémicas que lo llevaron a ser una de las figuras mediáticas más reconocidas de las mesas de debate en Europa. André Glucksmann deja tras de sí una vida dedicada a mirar el entorno mundial y sus conflictos a la luz de los grandes temas éticos: la naturaleza del mal, la moral en la política.

Militante maoísta en los años 60, a mediados de la década siguiente se tornó en feroz crítico del comunismo, a contracorriente de la izquierda europea. En La cocinera y el devorador de hombres (1975), una de sus obras clave, dejó en claro su decepción del marxismo que sobrevino a la denuncia de los campos de trabajo en el Este de Europa y el éxodo de vietnamitas del Sur por el régimen soviético.

“El marxismo no produce sólo paradojas científicas, sino también campos de concentración”, sentenció el pensador, quien se erigió entonces como defensor de los derechos de refugiados y se opuso a las secuelas de los colonialismos.

ALGUNAS OBRAS DESTACADAS
* Una rabieta infantil (Taurus)
* Occidente contra Occidente (Taurus)
* Los dos caminos de la filosofía, Sócrates y Heidegger: ideas para un tiempo trágico (Tusquets)
* El discurso del odio (Taurus)

André Glucksmann llevaba en él todos los dramas del siglo XX. Hijo de refugiados en los años 1930, conoció el destino de los niños judíos escondidos durante la Segunda Guerra Mundial”, señaló el presidente francés François Hollande en un comunicado luctuoso.


Sobre un lúcido pesimismo -característica que, a su juicio, era requisito de cualquier intelectual-, hacia 1977 quedó identificado como uno de los Nuevos Filósofos -con otros dos jóvenes pensadores, Bernard-Henri Lévy y Christian Jambet-. En 2007 levantó otra polémica al apoyar la candidatura presidencial de Nicolas Sarkozy.

Nacido en Boulogne-Billancourt en 1937, Glucksmann cedió ante un cáncer múltiple que lo aquejó por varios años. Falleció a los 78 años.