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Sartori, el enemigo del populismo

Con la muerte de Giovanni Sartori,el mundo pierde al gran teórico de la democracia; una de las mentes más brillantes de la ciencia política.
Rosario Reyes
04 abril 2017 22:9 Última actualización 05 abril 2017 5:0
Giovanni Sartori. (Cuartoscuro)

Giovanni Sartori. (Cuartoscuro)

Fue crítico férreo del multiculturalismo y de la integración de los musulmanes en Europa. Pero siempre creyó que la democracia era posible. Incluso aventuró una fórmula para México: el semipresidencialismo.

El politólogo italiano Giovanni Sartori, fallecido el lunes en Roma, planteó esta propuesta a mediados de los 90 en su libro Ingeniería Constitucional, donde afirmaba que el presidencialismo en este país -que visitó en numerosas ocasiones- es eficaz, pero autoritario, y sugería fortalecer la diversidad de los partidos y dar mayor peso al congreso.

La observación, que precedió a la alternancia partidista en las elecciones presidenciales de 2000 en México, sembró una semilla para “perfeccionar nuestro sistema institucional”, considera su traductor en el país, José Fernández Santillán, profesor de ciencia política del Tecnológico de Monterrey y la Universidad de Baltimore.

En ese sentido, el filósofo mexicano observa coincidencias entre el pensamiento de Sartori y de Norberto Bobbio, los dos grandes italianos que, considera, influyeron en la transición partidista en México. “Aunque son de diferentes escuelas, Sartori de la de Florencia y Bobbio de Turín, uno es politólogo y el otro es filósofo, lo que ambos nos dijeron fue que el sistema presidencial caería cuando el congreso se volviera plural, y es cierto, porque el sistema presidencial fue perdiendo poder en cuanto el PRI perdió hegemonía”.

Para Santillán, el legado de Sartori es sobre todo una contribución al esclarecimiento de la democracia, de su mejor funcionamiento. “Su influencia para que nuestro sistema electoral avanzara fue enorme. Igualmente para abandonar el sistema presidencial autoritario por un sistema democrático; por supuesto, estaba insatisfecho con lo que habíamos logrado, pero también lo dijo a nivel internacional, ‘tomen el ejemplo de México, de cómo se puede autonomizar el conteo de votos’. Incluso lo dijo para Estados Unidos”.

Sartori, una de las las mentes más brillantes del siglo en el campo de la ciencia política, murió a la edad de 92 años por complicaciones respiratorias. La noticia se dio a conocer a través de Twitter. “Adiós a Giovanni Sartori, nuestro editorialista y politólogo”, escribió Luciano Fontanam, director del diario Corriere della Sera, del que el autor de Teoría de la democracia era colaborador.

“A él se debe, entre otras cosas, la más convincente descripción teórica del sistema político italiano”, se lee en la página de Facebook del diario.

Como teórico, Sartori -quien acuñó los términos Mattarellum y Porcellum, que se utilizan en su país para referirse a sus leyes electorales-, previno sobre los peligros a los que la democracia se enfrenta, como la degeneración populista.

“Lo advirtió para Italia, cuando definió como un sultanato al régimen de (Silvio) Berlusconi”, recuerda Fernández Santillán.

Una de las críticas que recibió su planteamiento de la construcción democrática, se debió a que asumía como actores relevantes a las élites.

“Los elitistas italianos están en cierto sentido en la base de la perspectiva política de Sartori y del Grupo Democracia y Desarrollo fundado en la década de 1960 por él mismo, Gabriel Almond y Sydney Verba, entre otros. Lo que planteaba hacia el final de su vida es que la democracia no puede desarrollarse únicamente con ciudadanos, también se necesitan élites”, comenta el también profesor del Tec de Monterrey campus Ciudad de México, Gustavo López Montiel.

“Para aquel que quiera introducirse en las reglas e instituciones que hacen posible la democracia, sin duda alguna Sartori es una muy buena guía”, considera politólogo José Woldenberg, quien fue el primer consejero del Instituto Federal Electoral.

Y es que el autor de ¿Qué es democracia? fue un gran pedagogo con capacidad analítica y expositiva, agrega Woldenberg. “Sus exposiciones resultaban claras, lógicas, contundentes, era realmente un hombre que ilustraba muy bien sus temas. Entre sus principales aportes está una teoría de la democracia que yo llamaría realista; siempre opuso el ideal democrático contra la democracia real; aunque decía que aquel servía para corregir deficiencias y obstáculos”.

Giovanni Sartori es un pensador indispensable para entender los tiempos que corren, coinciden los entrevistados. Abogó por una democracia eficiente, con mayorías estables.

“Es lo que no hemos logrado y que previó Sartori, quien señaló entre los riesgos de la democracia a la corrupción y las oligarquías. Temía por el peso del dinero en los partidos políticos que puede producir populismo. Le preocupaba que esa infección proliferara en Europa; fue visionario con el Brexit y de la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Si predijo muchas cosas fue porque era un gran estudioso. Viajó muchísimo por América Latina, se pronunció en contra del chavismo, de lo que pasaba en Bolivia y en Ecuador, porque, decía, la democracia necesita al homo sapiens, y lo que hace el populismo es producir masas fanatizadas”, sostiene Fernández Santillán.