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San Petersburgo, ciudad de abolengo futbolístico

Esta ciudad albergó el primer balón en Rusia, fue sede del primer partido oficial, y este sábado será sede de la inauguración de la Copa Confederaciones 2017.
Alain Arenas
15 junio 2017 22:28 Última actualización 16 junio 2017 5:0
El balompié prevaleció en el gusto de los rusos pese a los estragos de los enfrentamientos armados. (Especial)

El balompié prevaleció en el gusto de los rusos pese a los estragos de los enfrentamientos armados. (Especial)

Pedro El Grande revolucionó a Rusia cuando ascendió al trono en 1696. Cambió el calendario tradicional ruso -que inicia el año el 1 de septiembre- por el juliano -que comienza el 1 de enero-. Abolió la ley que forzaba a las mujeres a pasear por las calles con siete vestidos. Y también fundó una ciudad, San Petersburgo, en 1703, que a partir de ese año –y hasta 1918- fue la capital de la nación. El objetivo era claro. Que se convirtiera en la conexión del país con Europa, cuenta Elena Sinistyna, historiadora de la Universidad Pedagógica de Minsk, Bielorusia. Sinistyna se graduó cuando aún existía la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la URSS.

El sueño del legendario gobernante se cumplió. Ahí se crearon las primeras universidades y, 200 años después, llegó el futbol. En septiembre de 1893, de acuerdo a un informe del diario Rusia Today, se jugó el primer partido entre un grupo de inmigrantes ingleses de la localidad de Ostrov y otro de origen ruso que vivían en San Petersburgo.

Desde entonces se disputaron encuentros informales, los cuales prevalecieron hasta enero de 1912. En ese año, los representantes de las ligas locales de la ciudad fundaron la Federación Futbol All-Rusia (FVS), que fue admitida por la FIFA en julio. Un mes después, el organismo conjuntó y mandó un representativo nacional que participó en los Juegos Olímpicos de Estocolmo. Eliminado 2-1 por Finlandia en cuartos de final, en su debut, aquel fue el único encuentro que jugó en 12 años. Se le atravesó la Revolución.

Los ciudadanos de San Petersburgo aceptaron el nuevo deporte, pese a la eliminación de su Selección. Ese mismo año formaron un selectivo que representó a la ciudad, el cual participó en un campeonato nacional de 33 equipos –organizado por la FVS- que provenían de todo el país. En su primera temporada levantó el título y la campaña siguiente el representativo de Odesa (región ubicada en el sur de Ucrania) se coronó. En 1914, trabajadores de las compañías metalúrgicas de la región fundan el Murzinka, el primer club organizado. El campeonato nacional se suspendió por el comienzo de la Primera Guerra Mundial y las Revoluciones de Febrero y Octubre del 17.

El balompié prevaleció en el gusto de los rusos pese a los estragos de los enfrentamientos armados. Los trabajadores de las compañías acereras fundaron, en 1922, el Dinamo de San Petersburgo. Tras el fallecimiento de Lenin y la creación de la URSS, la ciudad cambió su nombre por Leningrado. El Murzinka, citado arriba, cambió a Bolshevik.

El nuevo combinado nacional , de 15 repúbicas, debutó en 1924. Venció 3-0 a Turquía. En 1936 la URSS fundó su liga interna. En San Petersburgo, otra vez, se jugó el primer partido. El Dinamo, equipo local, derrotó al Lokomotiv de Moscú.

La Selección volvió a dejar de participar en partidos internacionales en 1934. Ahora por la Segunda Guerra Mundial. Pasaron 20 años para que otra vez figurara en torneos avalados por la FIFA. La ideología comunista veía mal que su equipo disputara partidos internacionales.

La situación fue diferente para los equipos de San Petersburgo. Algunos jugadores huyeron a otras ciudades del país y otros se quedaron a combatir a los soldados nazis, de acuerdo al libro Escándalos y tragedias del futbol ucraniano, del escritor Alexéi Babeshko. El torneo soviético no se detuvo. El Zenit –el club más popular de San Petersburgo actualmente- levantó en 1944 el torneo de Copa, el primer diploma que ganó una escuadra de la ciudad.

“Desde su construcción, San Petersburgo fue una metrópoli muy fuerte económicamente. Pese al asedio de los nazis, nunca la ocuparon. Eso fue una fuente de orgullo para los pobladores. Cuando ganan el conflicto, los sobrevivientes y el gobierno deciden regresarle el protagonismo económico y político. Mantuvieron la idea de que debía ser su ventana al resto de Europa. Reconstruyeron los edificios derrumbados”, explica Sinistyna. “Se volvió una de las ciudades más poderosas de la nación, porque ahí tienen sus negocios los hombres más ricos del país, incluido Vladimir Putin, el presidente actual”.

El final de la Segunda Guerra marcó el inicio de la etapa más brillante de la Selección de la URSS en el campo del amateurismo. En los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956 ganó su primera medalla de oro (la otra fue en Seúl 1988). Cuatro años después, en la Eurocopa de Francia, levantaron el único título continental en su palmarés. En ambos campeonatos destacó Lev Yashin, La Araña Negra,el mítico portero del seleccionado y considerado por la FIFA como el mejor de la historia.

Los éxitos de aquella Selección soviética se esfumaron con la desintegración oficial de la URSS en 1991.

El nuevo representativo de la Federación Rusa sólo presume el tercer lugar en la Eurocopa de Austria-Suiza en 2008, al vecer en el duelo de consolación a Turquía. En el Mundial de Brasil 2014 se quedó en la fase de grupos.

San Petersburgo hará historia en el futbol ruso al recibir mañana el primer partido de la Copa Confederaciones 2017 (Rusia-Nueva Zelanda). Además, en su primera incursión en el certamen, lo enfrentará con futbolistas que únicamente juegan en la liga local. El origen siempre presente.