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Robots de todos los tiempos 'invaden' Londres

Entre los 100 robots de la muestra que se exhibe en el Museo de la Ciencia de Londres sobre estos autómatas, muchas veces antropomórficos, está el que tiene forma de monje y fue construido en el siglo XVI, capaz de rezar y levantar un crucifijo.
Agencias
07 febrero 2017 19:13 Última actualización 07 febrero 2017 20:31
La exposición se podrá visitar a partir del 8 de febrero y hasta el 3 de septiembre de 2017. (AP)

La exposición se podrá visitar a partir del 8 de febrero y hasta el 3 de septiembre de 2017. (AP)

LONDRES.- Inspirado por la creencia de que es injusto el terror que sienten muchas personas sobre los robots, Ben Russell se puso a trazar la evolución de los autómatas para armar una exposición con la que espera convencer a la gente de que los androides y otras formas robotizadas en realidad pueden mejorar sus vidas.

Los robots, agrega Russell, han estado con nosotros desde hace siglos y busca demostrarlo con Robots, una exposición que se inaugura este miércoles en el Museo de Ciencias de Londres.

La exposición abarca la obsesión de la humanidad por replicarse en máquinas, hasta la robótica de la actualidad. Incluye la figura de un monje español del siglo XV con entrañas parecidas al mecanismo de un reloj, que besa su rosario y golpea ligeramente su pecho en señal de contrición, y un robot niño japonés creado en 2014, con expresiones faciales realistas y que lee noticias.

La robotización está cada vez más presente en el debate público. Un informe de la organización de análisis Reform predijo esta semana que 250 mil empleos del sector público británico podrían acabar en manos de robots en 15 años.

La inteligencia artificial (IA) también divide a la comunidad científica. El célebre astrofísico Stephen Hawking asegura que podría "ser la mejor, o la peor cosa jamás ocurrida a la humanidad".

Estudiar los robots es también una manera de aprender cómo era la sociedad en el momento en que fueron construidos, sostienen los organizadores.Por ejemplo, un maniquí articulado del siglo XVI que explicaba el cuerpo humano sirve para constatar el estado de la anatomía.

Pero los robots sirven también para asombrar, como el cisne de plata de 1773 que requería tres mecanismos de relojería para moverse y que se mueve con una gracia rara vez vista en los robots actuales.

Está también la réplica de María, del film Metrópolis y el endoesqueleto original T-800 usado en la película Terminator Salvation: ambas películas muestran cómo la ciencia ficción de sus respectivas épocas imaginó la convivencia entre estas máquinas y los humanos.

Cada vez más, los robots tienen como finalidad entretener e incluso cuidar a los humanos. Por ejemplo, Kaspar está diseñado para relacionarse con niños autistas y ayudarles a aprender a comunicarse.

Zeno R25 también se usa en actividades de aprendizaje infantil, y Harry, el primer humanoide andante de la marca japonesa Toyota, puede tocar la trompeta.

ROBOTIZACIÓN, ¿OBSESIÓN DE LA HUMANIDAD?