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Revolución de 1917:
un retuit continuo

Un proyecto digital alimenta -desde textos, voces y documentos
originales- reacciones y posturas de los protagonistas de
aquellos días que siguen conmoviendo al mundo.
María Eugenia Sevilla
06 noviembre 2017 21:35 Última actualización 07 noviembre 2017 5:0
Lenin

(Especial)

Imaginen y jueguen: días antes del levantamiento bolchevique, alistado para estallar el 7 de noviembre del calendario gregoriano, hace 100 años, un joven Vladimir Nabokov publica en el muro de una red social lo que observa en Petrogrado (en aquel entonces capital de la última Rusia zarista): “En la ciudad se han extendido los rumores de que habrá una revuelta en los próximos días, provocando en todos preocupación e inquietud. Hace poco se dio una orden para arrestar a Lenin”.

Ese mismo 2 de noviembre, el recién depuesto zar Nicolás II también lanza a la web un mensaje, desde Tobolsk, en donde descansa: “Hoy es el aniversario 23 de la muerte de mi querido Papá. ¡No vivió para ver estas circunstancias! ¡Dios, pobre Rusia!”.

Con la narrativa de una red social, el sitio de Internet 1917. Free History despliega –en ruso y en inglés- un timeline que da cuenta, día por día, de uno de los periodos cruciales en la historia del mundo del siglo XX: las Revoluciones rusas. La de febrero de ese año, en la que Nicolás II fue derrocado, y la de octubre 25 –según el calendario juliano vigente en tiempos del imperio- en la que los bolcheviques, bajo el mando de Valdimir Lenin, tumbaron el gobierno provisional, desatando una guerra civil que duraría hasta 1923 -poco después de la creación de la Unión Soviética (URSS) en 1922.

Un día antes del estallido, el sitio despliega un cintillo con breaking news: “Lenin llama a una revuelta inmediata…Los automóviles están siendo requisados en las calles de Petrogrado… La lucha por el control de los puentes continúa en la capital”. Final del comunicado.

A las siete de la noche con cinco minutos, Leon Trotsky postea: “El gobierno provisional es un poder a medias que espera ser barrido de la historia para dejar paso al verdadero poder de la gente. Este gobierno ha perdido todo: apoyo, autoridad, legitimidad, brújula moral”.

Todos y cada uno de los posts y noticias que se añaden diariamente al timeline de este sitio son producto de una vasta investigación histórica, que presenta de forma cronológica los acontecimientos y las ideas en torno a ellos, pero también los detalles cotidianos, los comentarios en voz baja de los personajes que en su momento los emitieron realmente y que quedaron para la posteridad en documentos de distinta índole, recuperados por el equipo de historiadores, periodistas y diseñadores del también llamado Project 1917. “Conformado enteramente de fuentes primarias, sin ningún tipo de invención”, el sitio se alimenta en una especie de tiempo real, como le llaman ahora.

“Todos los textos utilizados han sido tomados de documentos genuinos escritos por figuras históricas: cartas, memorias, diarios y otros documentos del periodo”, se añade en el apartado “quiénes somos”.
En este montaje digital conversan personajes de ámbitos diversos de la sociedad rusa, como los poetas Alexander Blok o Zinaida Gippius, el pintor Marc Chagall o el cineasta Sergei Eisenstein; pero también de los círculos culturales internacionales que observaban el proceso: Freud, Cocteau, Le Corbusier, Debussy, Einstein, Hemingway, incluso la Mata Hari.

La mirada política y militar aporta al rompecabezas en la voz de oficiales rusos como el progresista Alexander Guchkov, ministro de Defensa del Gobierno provisional; de extranjeros como el General británico Alfred Knox, o el embajador británico Georges Buchanan -quien previendo la llegada de los bolcheviques al poder, intentó convencer al zar de que concediera ciertas reformas constitucionales para evitar una revolución-. Por supuesto, no falta el muro de Joseph Stalin.

También trasluce el contraste puntual entre el modo de vida y la mirada del zar Nicolás II y el revolucionario Lenin, reflejados con un guiño de ironía: las estaciones del año ejercen su influjo en las imperturbables caminatas del zar, que invariablemente se refiere al clima: “Está templado, con un poco de nieve. Antes del desayuno, me senté un rato con Kastritsky. Leí un poco. Por la tarde comencé a leer Drácula en voz alta”. Mientras tanto, Lenin trabaja, hasta culminar con el llamado: “Debemos, a toda costa, esta misma noche, arrestar al gobierno. ¡No debemos esperar! ¡Podemos perderlo todo!”

El autor de esta propuesta de narrativa heterogénea es el periodista, documentalista y escritor ruso Mikhail Zygar.

“Este proyecto es una forma de traer el pasado a la vida, y de acercarlo al presente. Es una manera de comprender lo que el año 1917 fue para aquellos que vivieron en Rusia y en otros países. Hemos escudriñado archivos y bodegas en busca de textos, fotografías y videos, muchos de los cuales nunca antes habían salido a la luz”, explica en la página de 1917. Free History.

¿ALGO QUE CELEBRAR?
A lo largo del año, el acontecimiento que acarreó las mayores consecuencias en el ámbito sociopolítico del siglo XX -después de dividir en dos al país y luego al planeta, hasta el final de la Guerra Fría, que significó también el fracaso de aquel movimiento popular-, ha sido motivo de publicaciones y revisiones editoriales en distintos idiomas, y ha reunido mesas de análisis en universidades de todo el mundo.
Pero en el calendario oficial del gobierno de Valdimir Putin no tendrá presencia alguna. Así lo ha señalado el Kremlin.

“¿Qué hay que celebrar?”, preguntó en días recientes el portavoz de la presidencia, Dmitry Peskov, de acuerdo con información de Pravda.ru. A excepción de una marcha convocada por organizaciones comunistas, el festejo se limita a exposiciones y encuentros universitarios.

Es así que 1917. Free History se plantea como uno de los más grandes proyectos conmemorativos de la Revolución en su país, que ha encontrado en las redes sociales la vía más democrática para la reflexión. Y es en este sentido que el monumental proyecto impulsado por Mikhail Zygar es, como dice su título, una propuesta para “liberar la historia”.

“El día del levantamiento debe ser elegido con eficiencia. Dicen que necesitamos esperar a un ataque del gobierno, pero hay que ver qué entendemos por ataque. El incremento en el precio del pan, el despliegue de cosacos al Donesk, todo eso es un ataque. ¿Cuánto debemos esperar si no hay un ataque militar”, se pregunta Joseph Stalin.

Poco después, surge otro breaking news: La reunión del Comité Central del partido bolchevique, encabezada por Lenin, acaba de comenzar”.
La Revolución es un retuit continuo.