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Reír la ciencia: Nat Geo presume el éxito de sus producciones 

Las nuevas series de Nat Geo, han convertido el pensamiento lógico en algo divertido. Fernando Semenzato, vicepresidente senior y director creativo de Fox International Channels Latin America, asegura que su gracia está en que “subyugan” al espectador.
14 septiembre 2014 21:48 Última actualización 15 septiembre 2014 5:0
"La ciencia de lo absurdo" con el actor Alfonso Herrera como anfitrión, registró un rating mayor al promedio del canal. (Cortesía)

"La ciencia de lo absurdo" con el actor Alfonso Herrera como anfitrión, registró un rating mayor al promedio del canal. (Cortesía)

¿Quién no recuerda a ese maestro de la secundaria que enseñaba física o matemáticas de forma divertida? La dinámica de ese personaje excepcional que cautivaba al alumno y lo retaba a pensar sin que se diera cuenta ha inspirado una nueva forma de hacer televisión.

El juego de los números, No tan obvio, La ciencia de lo absurdo y Juegos mentales, las series de Nat Geo, han convertido el pensamiento lógico en algo divertido. Fernando Semenzato, vicepresidente senior y director creativo de Fox International Channels Latin America, asegura que su gracia está en que “subyugan” al espectador.

“A lo largo de su historia, la productora ha tenido la posibilidad de crear contenidos que unen lo inteligente con lo lúdico”, agrega Semenzato. Ésa es la clave del éxito, sostiene.

Inteligencia y juego están muy lejos de ser excluyentes. De esa conjunción el canal estadounidense se ha hecho de un público que le persigue con entusiasmo.

La importancia de estas propuestas, advierte el ejecutivo, radica en que al tiempo en que proporcionan entretenimiento, el público se empapa de temas relacionados con la ciencia, casi sin querer.

“Aprenden sobre el funcionamiento de nuestro cerebro, o fenómenos inauditos como el poner una hormiga en un horno de microondas y que salga viva. Datos curiosos que son sencillos, pero a la vez proporcionan conocimientos de lo que sucede cotidianamente”.

Semenzato se reserva las cifras de rating, pero asegura que al percatarse del aumento de televidentes en los horarios en los que se proyectaban los cuatro títulos categorizados como inteligencia y diversión, la empresa comprendió que tenía en sus manos un gran blanco, al que se ha enfocado en el último año.

“Lo que queremos es que la gente se siente frente al televisor, sintonice los canales de Nat Geo y diga: ‘¡qué bueno está esto!’ Que al otro día comparta con la gente con la que convive a diario, los conocimientos que adquirió gracias a nuestra programación. Queremos que se contagie de esta manera de aprender”, dice.

Todo el contenido de estos programas, detalla el ejecutivo de Fox, es generado por National Geographic Channel en Estados Unidos. La producción local se adaptó a las regiones en cuestión para darle, según dice, un sabor más interesante.

El éxito los ha llevado a trabajar en nuevos contenidos para 2015, de la mano de Fox Latin America Channels y National Geographic Society, con el apoyo de los expertos en estudios científicos.

“Estos shows llegaron para quedarse”, asegura Semenzato, quien adelanta que en el mediano y largo plazos el canal continuará produciendo programas en la misma línea, e incluso extenderá sus plataformas a juegos para la web y redes sociales:

“Hay mucho trabajo por hacer todavía. Es un proceso que recién empieza. Hay producciones que tienen que ser retiradas del aire al tercer episodio, pero a nosotros no nos ha pasado esto porque la gente está impactada con cosas tan sencillas pero complicadas a la vez, que se quedan con las ganas de quedarse todo el día pegados al televisor”.

Los más exitosos
La ciencia de lo absurdo
Con el actor y cantante Alfonso Herrera como anfitrión, en México, la serie registró un rating mayor al promedio del canal, lo que se replicó en Argentina y Brasil, con la conducción de figuras del medio artístico de cada uno de esos países.

No tan obvio
Estructurado como un examen de opción múltiple, con el paso de los minutos este programa va aumentando la perplejidad del espectador, al exponerle interrogantes como con qué se rompe una tabla de picar más fácilmente; si con una zanahoria, un tomate o un melón o ninguno de ellos. La respuesta, sorprendente, es el jitomate, por la cantidad de líquido que contiene.