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Reales gana en extrainnings desde el origen

Los Reales de Kansas City se han convertido en el primer equipo de la historia de las Mayores en ganar cuatro juegos de 'extrainnings' en una misma postemporada. Conoce un poco de la historia de este club, que pinta para hacer cosas grandes este 2014.
Mauricio Mejía
13 octubre 2014 23:4 Última actualización 14 octubre 2014 16:24
La Reales de Kansas City aspiran hoy a su primera Serie Mundial desde que la ganó en 1985 a los Cardenales. (Reuters)

La Reales de Kansas City aspiran hoy a su primera Serie Mundial desde que la ganó en 1985 a los Cardenales. (Reuters)

Los Reales de Kansas City se han convertido en el primer equipo de la historia de las Mayores en ganar cuatro juegos de extrainnings en una misma postemporada. El dato no produce asombro, aun cuando se subraye que solamente ganaron cinco y perdieron siete durante los 162 de la temporada regular. Lo que llama la atención, casi como siempre, es el comienzo. Lo que llaman la primera bola.

Kansas City jugó su primer partido en la Gran Carpa el 9 de abril de 1969, ante los Mellizos de Minnesota. El equipo, dirigido por Joe Gordon, salió al campo de los sueños con una figura recién adquirida gracias a una ventajosa transacción con los Seattle Pilots, Lou Piniella. El juego es, antes que otra cosa, un hecho de hombres; de otra manera sería, tan sólo, una frialdad numérica.

Piniella encabezó la ofensiva Real (el nombre del equipo se impuso por el American Royal que se realiza cada año en Kansas City) con cuatro hits para una apretada victoria de 4-3 en 12 entradas. Sí, en 12 entradas. Pocas para lo que sucedió al día siguiente.

En el segundo de aquella serie inaugural, los Reales volvieron a vencer a los Mellizos por el mismo marcador, 4-3, pero en 17 entradas.

Así comenzó la historia de la novena que aspira hoy a su primera Serie Mundial desde que la ganó en 1985 a los Cardenales, que mantienen un empate (1-1) ante San Francisco por el título de la Liga Nacional. En aquel año, Piniella se hizo del trofeo al Novato del Año por el joven circuito y Kansas terminó con una marca de 69 ganados y 93 perdidos, a 28 juegos de Minnesota (geometría pura) que ganó el título del Oeste de la Americana.

Kansas City comenzó a jugar al beisbol en 1884. Sus equipos militaron en siete diferentes ligas. Pero, por alguna misteriosa razón -todo en este deporte es extraño- no tuvo representación en las Mayores. Ganó su primer título divisional hasta 1976. Se enfrentó en aquel octubre a los Yanquis de Billy Martin, en los que Piniella ya era una pieza clave.

Nueva York le despachó con una victoria de 3-2 en el duelo por el gallardete de la Americana. Pero en ese año, los Reales presumieron a su mayor emblema: George Brett, quien ganó el título de bateo con .333 de porcentaje y 67 carreras producidas.

En 1980, Kansas llegó a su primer Clásico de Otoño después de aplastar en tres juegos a los Yanquis. En esa campaña, Brett logró un asombroso .390 de porcentaje y 118 impulsadas. Ganó su segundo título de bateo (el tercero llegaría en 1990; sería el primer pelotero en conseguir el Champion bat en tres décadas distintas) aunque los Reales perdieron 4-2 ante los Filis de Filadelfia (que presumían a Steve Carlton, ganador de 24 juegos en temporada regular) en la Gran Serie. Ninguno de aquellos seis juegos se fue a entradas extra.

Curiosamente, en la serie por la Americana de aquel 85 Kansas y Toronto jugaron un partido de 10 episodios. Y lo ganaron los Azulejos: 6-5, en el Skydome, el 2 de octubre (29 años después, 2014, los Reales vencieron en 11 entradas a los Angelinos de California en el primer juego de la serie divisional). En aquél otoño se hicieron del gallardete después de siete juegos; duelo resuelto en Canadá con un 6-2 contundente.

En este año, los Reales se imponen 2-0 a unos Orioles de Baltimore que, paradójicamente, ganaron 14 y perdieron 6 juegos de extrainnings en la temporada regular. Nada es cierto, salvo la incertidumbre, en este teorema de la memoria.