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Real Madrid, resurgimiento y consagración

Sí que rindió fruto los millones de dólares que gastó Florentino Pérez en el Real Madrid, pues completó su mejor año futbolístico al conquistar cuatro títulos. Sin duda el más importante fue el de la Champions League, pero tuvieron su propio valor la Copa del Rey, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.
María del Refugio Melchor
29 diciembre 2014 22:18 Última actualización 30 diciembre 2014 5:0
Un año redondo que les permite soñar con un mejor 2015. (Reuters)

Un año redondo que les permite soñar con un mejor 2015. (Reuters)

La inversión valió la pena, los millones de dólares que gastó Florentino Pérez rindieron fruto y el Real Madrid completó su mejor año futbolístico al conquistar cuatro títulos. Sin duda el más importante fue el de la Champions League, pero tuvieron su propio valor la Copa del Rey, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.

El técnico italiano Carlo Ancelotti fue el cerebro detrás de esos logros y su principal acierto fue armonizar el vestidor que había dejado resquebrajado su antecesor, el portugués José Mourinho. Fue inteligente al respetar la estructura táctica que el luso le había heredado y convirtió a los merengues en el mejor equipo jugando al contragolpe.

La incorporación del volante galés Gareth Bale, por quien el club pagó 94 millones de euros, fue de vital importancia. Se convirtió en el complemento ideal del portugués Cristiano Ronaldo y anotó goles que fueron decisivos en la coronación de los madrileños.

Todo empezó el 16 de abril, cuando el conjunto español ganó la Copa del Rey, nada menos que ante su acérrimo rival, Barcelona. Fue precisamente Bale quien sentenció el triunfo con un desborde a cinco minutos del final. El 2-1 a favor de los blancos inició un año de éxitos para el Madrid.

El equipo merengue sacrificó la Liga, que fue ganada por su vecino Atlético de Madrid, y la apuesta resultó a su favor cuando finalmente pudo festejar su décima Champions League, derrotando a los colchoneros en la final disputada en Lisboa.

El 24 de mayo terminó una sequía de 12 años para el Real Madrid en la máxima competencia continental. La Orejona llegó gracias a la recia personalidad del central Sergio Ramos, cuyo remate de cabeza en el minuto 93 obligó a la prórroga. El uruguayo Diego Godín, con otro cabezazo, le había dado una frágil ventaja al conjunto rojiblanco, que se desmoronó en los tiempos extra.

El brasileño Marcelo, Cristiano Ronaldo y Gareth Bale dieron forma al 4-1 que no reflejó lo parejo del juego. El equipo comandado por el argentino Diego Simeone fue un duro rival, que luchó al límite de sus fuerzas. El ansiado trofeo en verdad le costó al Real Madrid, pero lo condujo directamente a reclamar el título honorífico del mejor equipo del mundo.

Más accesible resultó el camino para levantar la Supercopa de Europa. El 2-0 sobre el Sevilla (campeón de la Europa League) se logró gracias al doblete de Cristiano Ronaldo con sendas asistencias del francés Karim Benzema y Gareth Bale.

Finalmente, el Madrid cerró el año como un gran campeón: viajó a Marruecos y conquistó el título del Mundial de Clubes tras golear 4-0 al Cruz Azul en la semifinal y 2-0 en la final al club argentino San Lorenzo de Almagro.

La fórmula de la victoria fue la misma que se repitió todo el 2014: la oportuna presencia del central Sergio Ramos para resolver un partido con uno de sus mortales cabezazos y la viveza de Gareth Bale para aprovechar cualquier resquicio para encontrar el camino al gol. Un año redondo que les permite soñar con un mejor 2015.