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Ray Lewis: Adiós al rey

01 febrero 2014 8:21 Última actualización 26 diciembre 2013 5:2

 [Fue un defensivo de hierro y su liderazgo va más allá de los emparrillados de la NFL / Bloomberg]


 
 
 
Nancy González Gea
 
Está por cumplirse un año de su retiro y es imposible olvidarse de ese hombre imponente que hacía estragos en las ofensivas rivales, que era el alma de Cuervos de Baltimore y que por amor a sus hijos decidió poner fin a una carrera por demás exitosa, la cual lo llevará sin escalas hasta el Salón de la Fama del futbol americano de la NFL: se trata de Ray Lewis.
 
Fue un defensivo de hierro. No sólo era uno de los linebackers más agresivos y efectivos de la liga, sino que su disciplina deportiva lo llevó a tener una condición física casi inquebrantable, así que las lesiones casi no lo molestaron en 17 años como profesional y precisamente por ello pudo extender su carrera hasta los 38 años de edad, pese a que el retiro de un liniero sucede, en promedio, a los 34 años.
 
Fue el 2012 su año más complicado, pues la rotura del tríceps derecho lo marginó de media temporada, su periodo más largo de inactividad y en el que tuvo tiempo para pensar tranquilamente sobre su futuro.
 
Regresó a tiempo para ayudar a Baltimore a avanzar en la postemporada y se convirtió en el único jugador de esta franquicia --nacida en 1996--, con dos anillos de Super Bowl, pues en la edición XLVII, que Cuervos ganó a los 49ers de San Francisco en febrero anterior, el defensivo fue el único sobreviviente del campeonato XXXV, que se disputó en el 2000 ante Gigantes de Nueva York.
 
Por este detalle y por su liderazgo en el equipo todos esos años, Ray es reconocido como el motor de esta escuadra y es innegable que en la temporada actual sus compañeros lo han extrañado para infundirles la motivación que pudiera llevarlo a un mejor desempeño, pues están en peligro de quedar fuera de los playoffs.
 
Lewis es mucho más que eso. Fue humilde para reconocer sus fallas en su primer matrimonio y sobre otros errores del pasado, como cuando fue acusado de obstrucción a la justicia en un caso de asesinato en el 2000. Después enmendó el camino y ahora pretende ser mejor padre de sus seis hijos, cuatro de ellos con su segunda esposa.
 
Su interés por ellos es lo que dio el último empujón para decidirse por el retiro. Ahora enfoca su tiempo en apoyar a Ray Anthony III, quien juega en la Universidad de Miami, donde él mismo militó hasta ser reclutado en primera ronda por Cuervos, mientras que está atento de la incipiente carrera de Rashaan, quien se abre camino en la preparatoria Lake Mary de Florida.
 
Su trabajo como líder abarca mucho más que el futbol americano, pues el nadador Michael Phelps lo reconoce como su principal motivador desde la adolescencia, cuando se hicieron amigos y pocos saben que Lewis viajó a Londres para apoyarlo en sus últimos Juegos Olímpicos.
 
Existen numerosas historias sobre chicos que han reencontrado su amor por vivir tras penosas enfermedades o graves accidentes, luego de que Ray habló con ellos personalmente, atendiendo a la petición de sus padres.
 
Jugadores como él siguen vigentes en la mente de quienes lo vieron en acción al menos una vez, porque no surgen todos los días.