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Raiders: mística negro y plata

Jon Gruden, exentrenador en jefe de los Raiders de Oakland, y el periodista Jorge Berry explican lo que hace única a esta franquicia y por qué es una de las más queridas en México. El próximo lunes visitará la Ciudad de México para jugar en contra de los Texanos de Houston.
Alfonso Mancilla
16 noviembre 2016 23:15 Última actualización 17 noviembre 2016 5:0
Cuenta la historia que, a pesar de que los Raiders se fundaron en 1960, la fecha en que nació la Nación Raiders fue el 18 enero de 1963. (Óscar Castro)

Cuenta la historia que, a pesar de que los Raiders se fundaron en 1960, la fecha en que nació la Nación Raiders fue el 18 enero de 1963. (Óscar Castro)

Una singular combinación que se nutre de la excelencia deportiva, aparejada a una fuerte personalidad, que rompe las reglas convencionales, conforma el aura de los Raiders de Oakland, una de las franquicias más populares de la NFL y que el próximo lunes visitará la Ciudad de México para jugar en contra de los Texanos de Houston.

Cuenta con tres títulos de Super Bowl, cuatro campeonatos de la Conferencia Americana, 15 títulos divisionales y 25 jugadores en el Salón de la Fama, que incluyen nombres como el de Ken Stabler, Art Shell, Jim Plunkett, Ted Hendricks o Fred Biletnikoff.

“Es un aura especial, única, que no tiene ningún otro equipo, debido a que la franquicia generó un estilo de vida”, opina Jon Gruden, ex entrenador en jefe del equipo de 1998 a 2001.

Cuenta la historia que, a pesar de que los Raiders se fundaron en 1960, la fecha en que nació la Nación Raiders fue el 18 enero de 1963, el día en que Al Davis firmó como head coach y gerente general de la organización.

“La mística nació con la personalidad y el proyecto de Al Davis, un contrapeso a los Vaqueros de Dallas o los Acereros de Pittsburgh. Es una organización que enamora por su estilo de juego y, en el pasado, sus numerosos éxitos”, agrega Jorge Berry, periodista mexicano, quien formó parte de la organización en los años 80 como narrador de los partidos.

Davis fungiría como el referente más importante en la historia de los Raiders debido a su labor como entrenador, gerente, comisionado de la liga y, finalmente, dueño de la franquicia.

“Es una de las tres personas que más me ha impactado conocer. Tenía una fuerte personalidad, pero era visionario y amable. Una combinación única”, recuerda Berry, quien es poseedor de un anillo de campeón, correspondiente a la temporada de 1984, cuando los Raiders vencieron 38-9 a los Pieles Rojas de Washington en el Super Bowl XVIII, en entrevista para El Financiero.

Las decisiones de Davis que poco a poco encaminaron a los Raiders a los triunfos, incluyó el nombramiento de John Madden como head coach en 1969. Así, la década de los 70 fue testigo de sus primeras apariciones en la postemporada, de la mano de jugadores como Jack Tatum, George Atkinson y Skip Thomas. De 1973 a 1977, Oakland jugó la final de la Conferencia Americana, viviendo su momento cumbre con la obtención del Super Bowl XI por 32-14 ante los Vikingos de Minnesota.

“Fueron los años en que se sentaron las bases de la gran popularidad que ahora existe. En particular, yo me hice seguidor de ellos en esa etapa”, relata Berry.

En 1979 Madden dejó el mando del equipo y llegó Tom Flores como entrenador en jefe. Otra decisión acertada de Davis, pues derivó en la segunda victoria en el Super Bowl, ahora en la edición XV, de la mano de una generación de jugadores que incluyó a Jim Plunkett, Rod Martin, Art Shell y Gene Upshaw y que venció 27-10 a las Águilas de Filadelfia.

Sólo tres años más tarde, los Raiders volvieron a la cima de la NFL con la ya mencionada victoria del Super Bowl XVIII, recordada por la jornada de ensueño de Marcus Allen, quien tenía compañeros como Howie Long, Lyle Alzado y Mat Millen.

La franquicia ya tenía su sede en Los Ángeles, con lo que comenzaría el declive del equipo y por la que no ha vuelto a ser campeón desde entonces.

AMOR A LA MEXICANA
Berry y Gruden coinciden: el próximo lunes el estadio Azteca será una sucursal del Hoyo negro. Los asistentes serán en su gran mayoría seguidores de los Raiders.

“Habrá una gran energía en las tribunas y eso dará por resultado un gran espectáculo. Los aficionados mexicanos de los Raiders son muy apasionados”, aseveró Gruden, quien estará en la Ciudad de México como analista de la cadena estadounidense ESPN y era el head coach de los Raiders, que jugaron un partido de pretemporada en el entonces Distrito Federal el 27 de agosto de 2001.

“Recuerdo la pasión que mostraron desde que llegamos al aeropuerto, nos visitaron en el hotel y lo hicieron sentir a la hora del partido”.
Berry recuerda que Davis era un directivo visionario que, cuando mudó al equipo a Los Ángeles, sabía que tenían que ganar apoyo de la población hispana y por esa razón lo contrataron para ser la voz en español de los Raiders.

“No tengo duda. Los fans de los Raiders van a apoyar, van a disfrazarse y van a hacer sentir al equipo como si jugara en casa”, pronostica Berry.

“El amor por los Raiders en México nació a principios de los 70, tuvo mucho que ver el mote de los Malosos que se le creó en las transmisiones por televisión con Fernando Von Rossum
y Víctor Serratos. Unos años más tarde, cuando me tocó narrar,
ya estaban Enrique Llanes
y Enrique Kerlegand”.

UN EQUIPO CON EL SELLO
Los Raiders llegarán como uno de los mejores de la Conferencia Americana, en disputa del liderato de la División Oeste, con marca de 7-2.
“Hace un par de semanas, en el juego contra los Bucaneros, rompieron la marca de más castigos en un juego y aún así ganaron. Eso han sido siempre los Raiders”, resalta Berry.

De la mano del quarterback Derek Carr, los receptores Amari Cooper y Michael Crabtree, el corredor Latavius Murray, o los linieros defensivos Khalil Mack y Bruce Irvin, han creado un grupo con la “mística Raider”.

“Me recuerdan al equipo que yo tuve a cargo. En mi tiempo estaban Rich Gannon, Tim Brown y Jerry Rice, y ahora tienen a Carr, Cooper y Crabtree. La ofensiva es poderosa y su defensiva agresiva”, asegura Gruden.

Respecto a la posible de la mudanza del equipo a Las Vegas, las opiniones contrastan.

“Yo creo que es una ciudad que iría con la personalidad del equipo, hay un proyecto interesante, además de que el Coliseo de Oakland se está cayendo”, sostiene Berry.

A su vez, Gruden señala que aunque ha oído hablar de ello, prefiere no hacer caso, ya que es un enamorado de la tradición del equipo en Oakland, por lo que no le gustaría que se concrete.