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Rafa Márquez, un capitán a la deriva

El proceso judicial en contra de Rafael Márquez podría durar hasta un año y medio si la Procuraduría General de la República abre una investigación en México; Rusia ya se ve lejos en su horizonte.
Alain Arenas
10 agosto 2017 22:48 Última actualización 11 agosto 2017 16:42
Rafa Márquez

(Especial)

El aseguramiento de sus bienes en Estados Unidos y una consecuente investigación de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) serán las siguientes etapas del proceso judicial al que será sometido Rafael Márquez -quien es acusado de ser presunto testaferro del narcotraficante Raúl Flores Hernández- asegura Gabriel Regino, abogado con especialidad en derecho penal por la UNAM.

“Si el resultado de estas investigaciones demuestra que hubo operaciones financieras irregulares de las empresas propiedad del futbolista con compañías estadounidenses y éste era consciente de ello, es factible que la DEA y el FBI pidan a un Gran Jurado que emita una orden de arresto en su contra. La medida anterior ameritaría la extradición y un proceso penal que, en caso de que resulte culpable, podría afrontar una sentencia de 20 o 50 años de prisión”, explica Regino.

El capitán de la Selección mexicana se encuentra desamparado. Hoy el Atlas -el club en el que se formó y al que regresó con la intención de retirarse- le otorgó el tiempo necesario para que resuelva sus asuntos legales. En un comunicado de cinco párrafos le deseó suerte, con la esperanza de que la justicia estadounidense dé una resolución que le permita reintegrarse al plantel.

Si hubo operaciones financieras irregulares de las empresas propiedad del futbolista con compañías estadounidenses, es factible que la DEA y el FBI pidan a un Gran Jurado que emita una orden de arresto en su contra


La Federación Mexicana también tomó distancia del jugador. Confió en que aclare su situación ante las autoridades competentes y de paso ofreció su apoyo a las instituciones de justicia para que la situación se solucione lo más rápido posible.

Regino explica que la Procuraduría General de la República (PGR) también puede llevar a juicio al futbolista. Dice que para que se integre la carpeta de investigación tendrá un plazo de cuatro meses y para que el proceso concluya puede llevar más de un año. Coincide con que en 10 meses se disputará la Copa del Mundo de Rusia 2018, en el que el Márquez Álvarez pretendía ponerle fin a sus 21 años de carrera.

“La PGR le puede restringir la salida del país si llega el caso a un juez de control. Es decir, que la justicia mexicana le abra una investigación por un delito diferente al que se le juzga en Estados Unidos. Si esto sucede y si aún no se ha jugado el Mundial, es altamente probable que se le impida salir del país y que no juegue el torneo”, ahonda el también titular del despacho Regino Abogados.

Los problemas del único mexicano que ha ganado la Champions League (2006 y 2009) también se extienden a cómo se manejará legalmente. Un despacho de abogados en Estados Unidos debe representarlo para defender los bienes que tiene en ese país. Sin embargo, no puede contratarlo directamente porque las sanciones de la Oficina de Control de Activos Foráneos (OFAC, por sus siglas en inglés) le impiden hacer transacciones con empresas de la Unión Americana.

La PGR le puede restringir la salida
del país si llega el caso a un juez de control. Es decir, que la justicia mexicana le abra una investigación por un delito diferente


Regino dice que una persona cercana a él debe contratar a su defensa.
El abogado dice que el primer objetivo de la defensa del futbolista es tratarlo de sacar de la lista de los sancionados de la OFAC para que en algún momento pueda recuperar su visa y pueda estar físicamente pendiente del proceso judicial que tiene en ese país.

“Tampoco es un proceso fácil. Pasará como mínimo seis meses y un máximo de seis años en esa lista negra”, añade Regino.

Las muestras de apoyo del mundo del futbol han sido limitadas. Javier Torrente, director técnico del León, es uno de los pocos que le ha dado muestras de aliento. Dijo que el exzaguero no necesita de nexos con el narcotráfico para garantizar su futuro. Expuso que no cree en las notas de la prensa y también dudó de la investigación del Departamento del Tesoro del país del norte. “Si existe un país donde las cosas no son creíbles, es en Estados Unidos”, dijo.

Miguel Herrera -su ex entrenador en el Mundial de Brasil 2014- prefirió no opinar al respecto. Mencionó que no está enterado del tema y que no puede emitir una opinión con lo que escucha y lee en los medios de comunicación, por lo que sólo se limitó a destacar sus cualidades como futbolista.

Al capitán de la Selección mexicana se le cierran las opciones. El menor de sus problemas, parece, es terminar su carrera en una quinta Copa del Mundo el próximo verano.