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¿Quién gana más en las carreras de caballos?

Aunque el esfuerzo para ganar un porcentaje de la bolsa de una carrera de caballos en Estados Unidos, como las de la Triple Corona, lo ponen los jockeys sobre la pista, son los dueños quienes se quedan con la mayor parte, al absorber todos los cuidados de los animales.
Alain Arenas
07 junio 2017 22:34 Última actualización 08 junio 2017 5:0
Belmont Stakes

Belmont Stakes

El propietario del caballo que gane el próximo sábado la edición 149 de Belmont Stakes –tercera carrera en Estados Unidos que conforma la Triple Corona– se llevará 900 mil dólares. De estos, sólo 90 mil corresponden al jockey, algo desproporcionado en apariencia.

“Las cifras son justificadas porque el dueño del animal se encarga de su mantenimiento, que incluye alimento, la cuadra en la que duerme, personal que lo cuida, atención médica y medicamentos, si lo llegara a requerir. También es comprensible que gane más porque cuando el equino fallece, pierde toda su inversión, mientras que jinete y entrenador no pierden económicamente nada”, explica Arturo Ruiz, entrenador de jockeys en el Hipódromo de Las Américas de la Ciudad de México.

La bolsa de cada competencia se reparte siempre entre los dueños de los caballos que ocupen los cinco primeros lugares: 60 por ciento para el ganador, 20 para el segundo, 11 para el tercero, 6 para el cuarto y 3 para el quinto. De esas ganancias, el jinete recibe una décima parte, lo cual es innegociable en los hipódromos de Estados Unidos, según cuenta Joe Bruno, periodista que cubre carreras de caballos para el diario puertorriqueño Primera Hora.

Fernando Valdizán, exjockey peruano de los años 70, menciona que ese porcentaje se fijó a finales de la década de los 60, gracias a que el Sindicato de Jockeys de Estados Unidos firmó el Simulcast, un acuerdo en el que se le otorga al jinete un 10 por ciento de lo que recibe propietario del caballo en cada carrera. Antes del convenio, sostiene, sólo cobraban 55 dólares por competencia.

“Era una época complicada. No importaba si la bolsa era grande o modesta, nosotros cobrábamos una tarifa fija”, platica el también comentarista de la cadena ESPN.

A los jockeys que no concluyen entre los mejores cinco sólo se les entrega un pago de “monta perdida”, una especie de salario mínimo. Valdizán asegura que el monto es, precisamente, de 55 dólares, si es una carrera con una bolsa regular, o de 70, si es una de las grandes competencias de la Unión Americana, como es el caso de Belmont Stakes.

El sudamericano explica que los jinetes compiten con varios caballos en una jornada. Aunque no terminen entre los primeros lugares, el dinero que ganan de la “monta perdida” es suficiente para mantenerse.

“Entre más famoso se haga el jockey, tendrá mejores oportunidades de participar en más carreras”, agrega Valdizán. “Si estos últimos tuvieran dificultades económicas no podrían tener otro empleo. Ser jockey es una labor muy demandante, empieza a las cinco de la mañana y concluye a las 3 o 4 de la tarde. Después de la jornada, sólo quieren descansar”.

El uso del salario de los entrenadores tiene algunas variantes, ya que, según Joe Bruno, depende del acuerdo en que lleguen con los dueños de los caballos.

Pueden -detalla-cobrar quincenalmente, por mes o negociar un porcentaje de la bolsa de las carreras ganadas. Hay acuerdos desde el dos hasta el 10 por ciento.

Classic Empire
El caballo favorito para ganar en Belmont Stakes no participará en la carrera debido a un absceso en la pata delantera derecha. Con ello, Lookin At Lee será el único equino que en 2017 esté presente en las tres competencias que integran la Triple Corona.