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¿Qué es la resaca y cómo se puede evitar?

La resaca se define como un estado de deshidratación en el organismo y en el cerebro que trae consecuencias como hipersensibilidad a la luz y al sonido, dolor de cabeza, fatiga y visión borrosa, vómito y malestar general.
Lizbeth Hernández
11 septiembre 2017 22:35 Última actualización 12 septiembre 2017 5:0
resaca

(Especial)

Primero se presenta una ligera elevación en el estado de ánimo, después viene una sensación de relajación. La siguiente fase es una alteración del equilibrio y el habla, acompañada de una pérdida de coordinación. ¿Lo ha experimentado? Estos son los efectos del alcohol en el organismo, lo que sucede después de la ingesta de tres copas, alrededor de 84 mililitros de algún destilado.

Nadie se libra de ellos, explica el doctor Eduardo Calixto, Jefe del Departamento de Neurobiología, de la Dirección de Investigaciones en Neurociencias del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.

“La evolución humana tiene al alcohol en un sitio privilegiado, ha sido históricamente una oportunidad de adaptarnos y convivir. Está ligado a todos los procesos en todas las culturas de la humanidad, para su producción sólo se necesitan: agua, azúcar y levaduras”, menciona el también médico cirujano.

La seducción que ejerce en los seres humanos se reduce a la necesidad de sentirse bien, situación que también experimentan otras especies.

“Elefantes, mandriles, pájaros, cerdos salvajes y hasta abejas buscan la fruta fermentada, quizá no sólo por su alto contenido de azúcar, sino también por su contenido alcohólico”, refiere el doctor Simón Brailowsky en su libro Las sustancias de los sueños.

AGUAS CON LAS BURBUJAS
*El gas carbónico contenido en la champaña y en mezclas con agua mineral o quina aumenta la absorción de alcohol en el organismo.

*Cuando el alcohol alcanza la sangre se distribuye de manera homogénea en el cuerpo, ello incluye la conexión fetal en las embarazadas.

*El alcohol tiene más calorías por gramo que los carbohidratos.

FUENTE: 'Las sustancias de los sueños', Simón Brailowsky, de la colección La Ciencia para Todos, del Fondo de Cultura Económica.


El especialista asegura en su texto que se tiene registro de elefantes tropezando unos con otros, pájaros que chocan contra ventanas y abejas con vuelo errático, que actúan de esa manera después de ingerir fruta podrida.

Considerado como un depresor del sistema nervioso central, el alcohol es una sustancia que desencadena una serie de trastornos. No existe una medida para que cada organismo sea inmune a esos procesos, porque todos los seres humanos tienen experiencias distintas debido a la presencia en mayor o menor medida de la enzima deshidrogenasa, que se encuentra en el hígado. A menor cantidad de ésta, menor tolerancia.

“Es imposible saber cuánto le puede afectar a alguien, todo depende de las condiciones de género, peso y edad. Lo más recomendable es probar sólo una copa y disfrutarla. Jamás llegar a la embriaguez, porque viene un problema más grave: la cruda”, añade Calixto.

Por ejemplo, los jóvenes de entre 20 a 30 años metabolizan con mayor facilidad el alcohol. Después de los 40, la situación se complica, porque el sistema metabólico no funciona tan rápido. Es más difícil que una persona con sobrepeso se emborrache, que alguien que comió lo haga, y hasta tiene que ver con el ciclo menstrual, porque una mujer cerca de la ovulación es más adicta que en cualquier otra etapa.

La resaca es otro tema que no escapa a los estudios neurofisiológicos. Se define como un estado de deshidratación en el organismo y en el cerebro que trae consecuencias como hipersensibilidad a la luz y al sonido, dolor de cabeza, fatiga y visión borrosa, vómito y malestar general.

“Se tiene una disminución del rendimiento laboral y de la capacidad cognitiva. Para recuperarse el cerebro necesita dos: cosas agua y glucosa”, afirma el investigador.

Contrariamente a la suposición de que caldos, picante y más alcohol contribuirán a reestablecer más rápido al organismo, la solución está en beber mucha agua para reponer los líquidos, además de jugos de fruta, café con mucha azúcar y descanso.

“El picante libera endorfinas y disminuye el factor de ansiedad y estrés provocados por la resaca, pero irrita mucho el estómago. La tercera recomendación es aumentar la ingesta calórica, comer aliviana”, enfatiza.

Sobre los efectos que causa el alcohol en el cerebro, sostiene que su ingesta progresiva mata neuronas y disminuye el tamaño de la corteza cerebral. “Todo se puede evitar, la magia está en el autocontrol”, finaliza.