AFTEROFFICE

Que Bo!, algo más que chocolates

10 febrero 2014 5:13 Última actualización 07 agosto 2013 12:19

 [Cortesía] 


 
Notimex
 
Luego de 8 años de haber inaugurado una pequeña boutique de chocolates en la zona de Polanco en Ciudad de México, el chef José Ramón Castillo ha logrado consolidar uno de los conceptos más interesantes de la industria: una chocolatería fina 100% mexicana, la cual lo ha llevado a posicionarse como uno de los maestros chocolateros más importantes del mundo.
 
Y es que luego de tropiezos, reveses y errores en este tiempo, Ramón Castillo ha posicionado un negocio exitoso y rentable, gracias a una filosofía innovadora: apostar a nuevas texturas y sabores, además de utilizar materias primas de la más alta calidad hechos en México, la cual decidió llamar Que Bo!.
 
Fue en 2003 cuando después de años de haber trabajado en restaurantes de Europa, el Chef decidió hacer realidad uno de sus sueños de cocinero: una chocolatería 100% mexicana, por lo que con un reducido capital decidió emprender junto a un par de socios un pequeño local en la zona de Polanco en la capital mexicana.
 
Pero el camino no ha sido fácil, lo primero fue encontrar materia prima de calidad, ya que en el país no había pasta de cacao necesaria para elaborar chocolates finos, por lo que se dio a la tarea de recorrer las zonas productoras para buscar socios de negocio y realizar acuerdos comerciales para obtener la materia prima, dijo Castillo.
 
En el marco de la Semana del Emprendedor, comentó que lo más difícil en este tiempo fue aprender a hacer negocios, ya que si bien los chocolates fueron un éxito en su primera tienda, la mala administración y decisiones aventuradas lo llevaron a abrir tres tiendas más las cuales tuvo que cerrar por problemas en sus operaciones.
 
"El inicio no fue fácil, el poner chocolates con coberturas mexicanas y que la gente lo aceptará fue un tanto difícil, pues es ese entonces se creía que el chocolate tenía que ser belga para ser bueno, no existía una cultura del verdadero cacao y de la importancia del cacao latinoamericano", afirmó el maestro chocolatero.
 
Explicó que Que Bo! es una chocolatería mexicana evolutiva donde no utilizan lácteos ni grasas que no sean de cacao para elaborar sus productos, el cual traen de Chontalpan en Tabasco y en Sucunusco Chiapas, donde han logrado asociarse con lo productores para obtener materia prima de gran calidad.
 
Ramón Castillo señaló que cuando abrieron su primer local fue un gran éxito, las personas les gustó experimentar con nuevos sabores, por lo que a los pocos meses recibió la oferta de abrir una franquicia en Puebla y luego más tarde un pequeño establecimiento en un centro comercial de lujo en Santa Fe.
 
"No estaba preparado para un crecimiento tan rápido, teníamos un buen producto, pero los problemas de negocios en las franquicias que abrimos fueron creciendo", lo que lo llevo a cerrarlas más tarde y a contratar un administrados y contador que le ayudaran a enderezar las arcas financieras de su proyecto.
 
Por lo que luego de un año de estar en "capacitación" administrativa, pagar la totalidad de su crédito para la apertura de su primera tienda, al chef le vino la oportunidad que cambio el giro de su negocio y ayudo a catapultar su marca: abrir una sucursal en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
 
Con esta nueva oportunidad en puerta, José Ramón Castillo realizó un cambio en el modelo de negocio y más que vender chocolates, abrió un espacio donde las personas pudieran disfrutar este producto al diseñar una chocolatería estilo francesa, pero con un diseño, concepto y productos 100% mexicanos.
 
Desde entonces, la historia cambio, la apertura en el corazón del Distrito Federal ayudo a posicionar a Que Bo! Entre los consumidores y a incrementar sus ventas de forma importantes, por lo que espera abrir una nueva unidad próximamente en la colonia Roma y a firmar una alianza comercial con Primario.
 
Además, José Ramón Castillo será reconocido próximamente como uno de los 10 mejores maestros chocolateros a nivel mundial, lo que además de un orgullo, ve como un compromiso con México, para seguir impulsado el chocolate mexicano en el país y en el resto de mundo los próximos años.