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Praga no olvida a Kafka, autor que la hizo literatura y oficina

A 90 años de su fallecimiento, acaecido el 3 de junio de 1924, el escritor checo es evocado en la capital de la República Checa con espectáculos de teatro, música y proyecciones cinematográficas.
Agencias
02 junio 2014 22:45 Última actualización 03 junio 2014 5:0
También se hará un homenaje a Max Brod, su editor y hombre clave en la recuperación de las grandes obras del escritor. (Internet)

También se hará un homenaje a Max Brod, su editor y hombre clave en la recuperación de las grandes obras del escritor. (Internet)

Con espectáculos de teatro, música y proyecciones cinematográficas, Franz Kafka es evocado en Praga, capital de República Checa, a 90 años de su fallecimiento acaecido el 3 de junio de 1924.

Hoy la Kafka Band, del artista y cantante Jaromir 99, ofrecerá un concierto en el teatro Archa. También se llevará a cabo una función de la obra teatral Escribe, Kafka, escribe en el centro de arte y espectáculos La Fabrika.

El programa incluye, además, la proyección de dos películas; una basada en "El castillo" (1926) y otra en los fragmentos de "América" (1927). Por supuesto que en las festividades sobre el autor de "El proceso" no pueden faltar los homenajes a Max Brod, su editor y hombre clave en la recuperación de las grandes obras del escritor que inauguró un estilo.

La segunda exhibición presenta la adaptación al formato cómic de la biografía Kafka, dibujada por Robert Crumb; "El proceso", a cargo de la francesa Chantal Montellier, y "El castillo", ilustrada por Jaromir 99. Las tres con guión de David Zane Mairowitz.

Kafka nació el 3 de julio 1883. Comenzó su formación en la escuela de gramática alemana en el Palacio Kinský; más tarde ingresó a la Universidad alemana de Charles-Ferdinand, de la que se doctoró en Derecho en 1906.

En 1907 encontró trabajo en la compañía de seguros Assicurazioni Generali; un año después comenzó a laborar en el Instituto de Seguros de Accidentes de los Trabajadores del Reino de Bohemia, donde permaneció hasta 1922 cuando se retiró aquejado de tuberculosis.

Escribió novelas breves y cuentos. En sus "Diarios" desvela su interés por la mística y el judaísmo oriental, que ejercieron sobre él una notable influencia que favoreció su adhesión al sionismo socialista.