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¿Por qué los tenistas adelantan el ‘fin de año’?

Cuatro de los mejores 15 tenistas del mundo acabaron con su temporada anual para recuperarse al 100 por ciento de sus lesiones. El año pasado, Rafael Nadal y Roger Federer hicieron lo mismo y ahora están en la posición 1 y 3, respectivamente. 
Alain Arenas
27 agosto 2017 22:9 Última actualización 28 agosto 2017 5:0
Cancha de tenis

Cancha de tenis

La saturación en los calendarios y los viajes en avión para trasladarse a los torneos provocaron que cuatro de los mejores 15 jugadores del ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) –Novak Djokovic, Stanislas Wawrinka, Kei Nishikori y Milos Raonic- terminaran prematuramente su temporada para recuperarse de lesiones. Una tendencia que se mantendrá en las siguientes temporadas, asegura Jorge Lozano, tenista profesional entre 1986 y 1994.

“No es casualidad que Roger Federer y Rafael Nadal sean los tenistas que mejores resultados han dado en lo que va de la campaña. Ambos tuvieron varios meses de descanso al final del año pasado después de que sufrieran lesiones de gravedad. Luego regresaron al nivel que tuvieron en los mejores años de sus carreras”, señala Lozano.

Marco Osorio –uno de los mejores doblistas mexicanos en Copa Davis de 1998- cree que es una tendencia que prevalecerá, pero sólo en los jugadores que han sido números uno del mundo y que tienen múltiples títulos de Gran Slam. “Cuando llegan a ese nivel, lo que les importa es alargar su carrera sin sufrir lesiones; conseguir o defender los puntos del año pasado lo ponen en segundo término”, dice.

Andy Murray es el único que tuvo lesiones constantes –incluida la de cadera, que le impedirá disputar el Abierto de Estados Unidos, el cual se inicia hoy y termina el 10 de septiembre- en lo que va de la temporada y que aún se mantiene con esperanzas de volver a las canchas. Su historial incluye el golpe del codo derecho, que le impidió participar en el Masters 1000 de Miami, y la misma dolencia en la cadera que le impidió jugar los abiertos de Montreal y Cincinnati, que se realizaron este mes.

Lozano cree que el escocés puede seguir el ejemplo de otros jugadores que decidieron ponerle fin a su campaña para recuperarse completamente para el 2018. Esta decisión le costaría descender drásticamente en el ranking de la ATP, en el que se encuentra en segundo lugar. De hacerlo, perdería 4 mil 500 unidades, además de las 360 que ya perdió por no jugar el US Open.

La ausencia de Top 10 en los torneos podría impactar económicamente a los organizadores, especialmente a los encargados de los ATP 500 y 250”, analiza Lozano.

Ausentes en el Abierto de Estados Unidos
1. Stanislas Wawrinka (lugar 4 en ATP): lesión de rodilla.

2. Novak Djokovic (lugar 5): lesión en codo derecho. 

3. Kei Nishikori (lugar 10): lesión en muñeca derecha.


Raúl Zurutuza –director del Abierto Mexicano, de categoría ATP 500- sostiene que el certamen del que está encargado no se vio afectado económicamente pese a que tuvieron ausencia de estrellas en las últimas ediciones. Milos Raonic –en 2016 y 2017- se dio de baja por lesiones en el abductor e isquiotibiales, ambas en la pierna derecha. Victoria Azarenka no participó hace dos años por molestias musculares en la mano izquierda.

“Los aficionados adquieren habitualmente sus boletos con cuatro o cinco meses de anticipación, por lo que no se les puede devolver su dinero pese a que los jugadores estelares cancelen su participación. Los fanáticos del tenis saben que es un riesgo que corren en estos torneos”, advierte.

En el Masters 1000 de Cincinnati -que se jugó la semana pasada- solo participaron cuatro jugadores ubicados entre los mejores 10 del ranking mundial –Nadal, primero; Alexander Zverev, sexto; Dominic Thiem, octavo y Grigor Dinitrov, séptimo y campeón del certamen. En el Abierto Mexicano de este año jugaron la misma cantidad de tenistas entre los mejores 10 del conteo (Marin Cilic, Thiem, Djokovic y Nadal).

Zurutuza añade que los torneos más afectados por esta tendencia serán los que se encuentran a la mitad o al final de la temporada, porque el desgaste de los jugadores será más visible, ya que habrán jugado a esa altura del año decenas de partidos.

El Abierto Mexicano –dice-, al igual que otros certámenes que se desarrollan en los primeros meses del año, pueden aprovechar esta situación si convencen a más jugadores de primer nivel de jugar el torneo.

“Entre febrero y marzo no estarán tan desgastados y es probable que acepten venir a participar”, comenta Zurutuza.

Los extenistas coinciden en que el futuro del tenis está en reorganizar los calendarios de los torneos con el fin de que los jugadores no se lesionen recurrentemente. “Las ausencias forzarán a que por lo menos la Federación Internacional analice esta propuesta”, sentencia Lozano.

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