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DEPORTES

Polo mexicano cubre con trabajo la ausencia de su mejor exponente

Muchos polistas mexicanos que hoy compiten en eventos internacionales fueron alumnos de Carlos Gracida, quien fue uno de los mejores practicantes en la historia de este deporte. “Hay caras nuevas, viene una escuela muy importante". 
Domingo Aguilar
25 noviembre 2014 21:8 Última actualización 26 noviembre 2014 5:0
El polo en México promete cosas grandes. (Archivo)

El polo en México promete cosas grandes. (Archivo)

Carlos Gracida falleció hace nueve meses, pero su legado y esmero dedicado a impulsar el polo en México siguen cosechando frutos. El sábado se llevó a cabo la final del Torneo Nacional Scappino BMW en memoria del mejor exponente de este deporte en el país; su herencia trasciende en la destreza de los talentos emergentes.

“Hay nombres nuevos, caras nuevas. Están los hijos de Carlos: Mariano está jugando muy bien y a Carlos, hijo, le acaban de subir de hándicap en Estados Unidos. Están los sobrinos, tanto Alejandro como Andrés. Viene una escuela muy importante. Muchos de los que están jugando fueron alumnos de Carlos Gracida”, dice Guillermo Steta, presidente de la Federación Mexicana de Polo. “México siempre ha estado dentro de los primeros seis países del mundo y es una misión de la Federación mantenerlo en esos lugares”.

Algunos de los mejores representantes de la disciplina se dieron cita en el Rancho Azul de Tecámac para el partido definitivo de la competencia. El Potrero BMW se midió ante Jaldina Scappino; juego de siete goles de hándicap que necesitó de un chukker extra para definirse: 7-6 en favor de Jaldina. Entre los participantes estaban integrantes de la Selección nacional que viajará a República Dominicana el 6 de diciembre para buscar un boleto rumbo al Mundial de Chile en marzo de 2015.

Guillermo Gracida, hermano de Carlos, es el entrenador de la representación mexicana. Estados Unidos, Canadá y los anfitriones serán los rivales a vencer para alcanzar uno de los seis lugares de la décima edición de la Copa del Mundo; trofeo hasta ahora ajeno para México, pues nunca lo ha levantado y lo más cerca que estuvo de conseguirlo fue en la primera celebración en 1987, cuando perdió la final contra Argentina.

El recuerdo del hombre que fue considerado el mejor polista del mundo y el predilecto de la Reina Isabel II, obliga a los jinetes nacionales a preservar su legado e incentivar a nuevas generaciones.
“Debemos formar polistas nuevos, luego foguearlos y traer jugadores extranjeros para seguir mejorando”, comenta Steta, quien antes de la final disputó un enfrentamiento de exhibición junto a otros defensores del deporte de reyes en el país.

Una faceta poco conocida de Carlos Gracida fue el empuje que dio a este deporte en diferentes aspectos. “Impulsó a los nuevos jinetes, la promoción de nuevos clubes deportivos de polo en la República, de más caballos, con lo que generó que creciera la bola de nieve. Carlos tenía proyectos perfectamente bien fundamentados y hoy nos los deja como camino”, asegura Héctor Cabañas, presidente del club Tecámac.

El itinerario de la disciplina se enfrenta a un cierre de año con pocos días para muchos eventos. El 29 de noviembre se celebra en Balvanera, Querétaro, el British Polo Day, al cual asistirá George Spencer Churchill, Conde de Sunderland, figura del deporte a nivel internacional. En esa misma se llevará a cabo un choque entre mexicanos y estadounidenses en Wellington, Florida. La clasificación hacia el Mundial está en ciernes, así como abiertos de la especialidad en Monterrey, Quintana Roo y Jalisco.

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El polista mexicano Carlos Gracida era el preferido de la Reina Isabel II

Carlos Gracida