AFTEROFFICE
buena vida

Pies en la arena: conéctate con la naturaleza

El barefoot walking es una tendencia que nació en 2015 y se ha popularizado entre las celebridades. Por esto, unos días de descanso en un lugar que recomienda andar descalzo durante tu visita es una opción que debes considerar.
Lizbeth Hernández
26 abril 2017 21:17 Última actualización 27 abril 2017 5:0
Pies en la arena. (Especial)

Cada vez son más los mexicanos se identifican con la práctica de andar descalzo. (Especial)

Entre los beneficios que ofrece andar descalzo están fortalecer los músculos, mejorar el equilibrio y hasta desbloquear alguna tensión nerviosa. El barefoot walking es una tendencia que nació en 2015.

Es practicada por modelos, actores y cantantes como Elle Macpherson, Gisele Bündchen, Chris Hemsworth, Shakira, Lady Gaga y Mathew McConaughey. Todos se han dejado ver sin zapatos en diversas ocasiones. En el parque, de compras o disfrutando de una caminata.

Es también una forma de relajarse que ha encontrado en el turismo de lujo una práctica común, y los destinos de playa son ideales para practicarlo. El Mahekal Beach Resort, ubicado en Playa del Carmen, ofrece a sus huéspedes ese atractivo pasatiempo.

“Es necesario poner los pies en la arena y en las áreas verdes para conectarse con la naturaleza. Se puede andar sin zapatos por todos lados, incluso lo recomendamos”, asegura Marina Columna, directora comercial del hotel.

La responsable de las ventas asegura que cada vez son más los mexicanos que se identifican con esa práctica. En su mayoría hay turistas europeos y norteamericanos que buscan sus instalaciones por ello.
Para completar la experiencia de barefoot luxury, las habitaciones del resort son cabañas privadas con techo de palapa ubicadas a la orilla del mar, en las que no hay televisión, pero sí todos los servicios de “un lujo bohemio”.

“Tenemos aire acondicionado, servicio de comida gourmet, clases de meditación, además de centro de pintura y de buceo”, añade Columna.

Una de las actividades que vale la pena realizar es la de la Casita Maya, en la que los huéspedes aprenden de las cocineras tradicionales de la región, con quienes preparan sopa de lima, pescados y guacamole. Después comparten la cena.

Se ofrece a los visitantes la oportunidad de elegir la pesca del día que desean se les cocine. “Sólo se les cobra la preparación. El producto se paga a los pescadores y con ello se fomenta el comercio local”, agrega.
Otro plus es la experiencia gastronómica que ofrece, ya que todos los alimentos están preparados con productos orgánicos por el chef ejecutivo Crescenciano Nerey. Entre las especialidades destacan langosta caribeña, pulpo mexicano y robalo a la chilena.