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Perú, la revelación de la Copa América, tiene un nuevo ídolo

Paolo Guerrero consiguió tres anotaciones en el partido contra Bolivia, con los que su Selección pasó a semifinales. El delantero peruano marcha como goleador junto con el chileno Arturo Vidal (ambos con tres), y a quien enfrentará hoy a las 18:30 horas, en el Estadio Nacional.
Domingo Aguilar Mendiola
28 junio 2015 21:13 Última actualización 29 junio 2015 5:0
Desde que el delantero estelar de Perú era niño, su habilidad con el balón hacía que sus vecinos en Lima salieran a verlo jugar. (Reuters)

Desde que el delantero estelar de Perú era niño, su habilidad con el balón hacía que sus vecinos en Lima salieran a verlo jugar. (Reuters)

Paolo Guerrero le dijo a su madre que dejaría el Hamburgo, equipo alemán donde se consolidó como goleador, y partiría a Brasil para poder convertirse en campeón del mundo a nivel de clubes. El peruano llegó al Corinthians, se hizo el atacante titular y gracias a un gol suyo el Timao celebró su segundo título como el mejor equipo.

Ahora Guerrero consiguió tres anotaciones en el partido contra Bolivia en la Copa América, con los que la Selección de Perú pasó a la semifinal del certamen sudamericano, en el que marcha como goleador junto con el chileno Arturo Vidal (ambos con tres), y a quien enfrentará hoy a las 18:30 horas (tiempo de la Ciudad de México) ,en el Estadio Nacional.

Desde que el delantero estelar de Perú era niño, su habilidad con el balón hacía que sus vecinos en Lima salieran a verlo jugar. El futbol profesional era una referencia cercana, pues el hermano de su madre, José González, era portero del club Alianza. Sin embargo, cuando Paolo tenía tres años un accidente aéreo que sufrió el equipo capitalino le dejó una cicatriz de por vida: su tío murió ahí junto a todo el equipo. Los gritos y el dolor de su mamá cuando recibió la noticia todavía lo acechan. El jugador no se sube a los aviones sin taparse el rostro y sin rezar en cada turbulencia.

El ariete sudamericano debe soportar la fobia a los traslados aéreos desde que era un adolescente. En 2001 viajó a Alemania con el Alianza Lima para una pretemporada y visores del Bayern Munich le aseguraron que estaría de vuelta en territorio germano. En 2002 tuvo la oportunidad de probarse en el club bávaro y no la desaprovechó. El actual campeón del futbol alemán le hizo una oferta a Petronila Gonzáles, madre de Guerrero y comenzó una disputa contra el equipo limeño para hacerse de los servicios del jugador. Doña Peta se inclinó por el equipo muniqués y éste sólo debió pagar por los derechos de formación.

En las divisiones inferiores de Bayern no lo llamaban por su nombre, sus compañeros le decían Cubillas, en alusión a una de las máximas figuras del balompié peruano. El ex jugador de Alemania Gerd Müller era su entrenador a nivel formativo y por cada gol que conseguía, el Torpedo le regalaba chocolates. En el club contó también con el apoyo de su compatriota Claudio Pizarro, quien siempre trató a Guerrero como un hermano menor.

“Él no tuvo infancia, ni juventud; todo era futbol”, señaló Doña Peta en una entrevista para el medio oficial de la Copa América. Su primer entrenador, Jaime Duarte, fue quien comenzó a explotar el talento del Depredador y ahora “Paolo Guerrero es el mejor 9 de la historia del Perú”, dice Jefferson Farfán, quien también se desempeña como atacante en la Selección.

Perú está en la semifinal por quinta ocasión en su historia (segunda consecutiva) y se medirá contra los anfitriones, quienes no alcanzaban esta instancia desde 1999. Los dirigidos por el argentino Ricardo Gareca buscan conseguir el tercer trofeo para Perú, mientras los de Jorge Sampaoli están en la pelea para coronarse por primera vez.

“Veo muy entusiasmada a la gente de Chile desde que empezó la Copa. Es una gran presión, que la están llevando muy bien, pero nosotros podemos aprovecharla”, afirmó Gareca ayer en conferencia de prensa.

Ninguno de los seleccionados peruanos había nacido cuando su país alzó la copa por última vez (1975); ahora Paolo Guerrero tiene la oportunidad de emular y hacer valer su comparación con Téofilo Cubillas, estandarte en el más reciente triunfo internacional del país.