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culturas

Pero la razón no siempre ríe con lo razonable

Para Daniel Samper Pizano, autor del libro "Breve historia de este puto mundo", de reciente edición en México, el humor es una buena manera de iniciar a los jóvenes en una ciencia que cada vez se enseña menos y se enseña peor en las escuelas.
Rosario Reyes
12 septiembre 2016 21:54 Última actualización 13 septiembre 2016 5:0
"Ojalá la ciencia y el arte se impongan, pero esto es mucho pedir”, afirma Daniel Samper. (Especial)

"Ojalá la ciencia y el arte se impongan, pero esto es mucho pedir”, afirma Daniel Samper. (Especial)

La historia es una corriente dinámica que siempre se está reescribiendo, dice Daniel Samper Pizano, autor del libro Breve historia de este puto mundo, de reciente edición en México, para quien el humor es una buena manera de iniciar a los jóvenes en una ciencia que cada vez se enseña menos y se enseña peor en las escuelas.

En su obra, el periodista expone cómo la vida es un sinsentido. “Pero lo más absurdo de ese mundo absurdo son la creencia en los marcianos y las religiones”, abunda sobre el texto ilustrado por Matador.

Este “pesimista risueño” se pone serio en entrevista cuando habla de su visión de futuro. “A pesar de las esperanzas que ofrece la ciencia en algunos casos y la fuerza vital de la literatura, la cultura, la música y el arte, es indudable que los malos van ganando por goleada. Mire usted al Estado Islámico, Trump, Le Pen, la derecha húngara y austriaca, Nicolás Maduro, Putin, los que propiciaron el retiro de Gran Bretaña de ese hermoso experimento que es la Unión Europea. Un día algún desquiciado con poder hundirá el botón rojo; y si no es así, el hombre acabará con el medio ambiente”.

El humor como remedio a lo inevitable
Título: Breve historia de este puto mundo
Autor: Daniel Samper
Editorial: Aguilar
Precio: 249 pesos

Con un dejo de esperanza, remata sobre quienes, a su parecer, serán los personajes que definan la historia del siglo XXI. “Espero que no sean, como casi siempre, los violentos, los corruptos, los terroristas. Ojalá la ciencia y el arte se impongan, pero esto es mucho pedir”.

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