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La película mexicana “Güeros” gana en la Berlinale

El cineasta explicó que se trata de una historia ambientada en 1999, “pero no teníamos el dinero para reconstruir la época y el blanco y negro te permite hacerlo, situar la historia en un espacio sin tiempo”.
Notimex
15 febrero 2014 14:54 Última actualización 15 febrero 2014 14:55
El director del filme es el mexicano, Alonso Ruizpalacios. (Reuters)

El director del filme es el mexicano, Alonso Ruizpalacios. (Reuters)

BERLIN.- La película mexicana “Güeros” ganó hoy el premio a la Mejor Ópera Prima, que se otorgó hoy en la Berlinale, el festival internacional de cine de Berlín.

El día de su proyección hace una semana en la sección de Ópera Prima, fue ovacionada a su términoo por el público asistente, en el que se mezclaron expertos y críticos.

“Güeros” es un “road movie”, donde los protagonistas apenas logran moverse del Distrito Federal (México). Es una película que homenajea la “Nouvelle vague” francesa, también en la elección del blanco y negro.

El acontecimiento que desencadena la historia es el lanzamiento de una bomba de agua hacia un carrito de bebé. El autor del chiste es “Tomás”, quien observa desde el techo de un palacio.

Para su madre esto es demasiado, ya no puede aguantar el carácter vivaz de su hijo adolescente y lo invita entonces a hacer las maletas e irse a vivir con su hermano “Fede” al Distrito Federal.

Es la Ciudad de México en 1999, “Fede”, quien es conocido con el nombre de “Sombra” por parte de sus amigos, vive en un edificio popular junto a su colega “Santos”. La historia está enmarcada por la huelga de la Universidad Nacional Autónoma de México.

“Tomás” se trajo consigo una cinta de música. Es un objeto dejado en herencia por el padre fallecido con música de Epigmenio Cruz, quien según la leyenda "hizo llorar una vez a Bob Dylan".

“Hay dos razones desde donde viene esta historia: una es que soy fan de Bob Dylan”, dijo el director del filme, Alonso Ruizpalacios, al cierre de la película.

La otra razón “es que cuando buscas un héroe y al final lo encuentras nunca es como te lo esperabas”, añadió.

Al director le pasó una experiencia parecida, como fan de teatro, cuando después de una obra esperó para poder saludar al director Peter Brook, “cuando finalmente llegó, sólo pude decirle 'gracias', y él dijo 'gracias'”, recordó.

Acerca de por qué decidió rodar en blanco y negro, aseguró que fue “por instinto”, cuando escribía el guión siempre se imaginó que fuera así.

“Sin embargo frente a los productores tuve que inventarme razones validas para hacerlo así”, admitió.

“Creo que quería apartarme del estereotipo de la capital mexicana como ciudad de colores”.

Asimismo, explicó que se trata de una historia ambientada en 1999, “pero no teníamos el dinero para reconstruir la época y el blanco y negro te permite hacerlo, situar la historia en un espacio sin tiempo”.