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BUENA VIDA

Pelícanos se refugian del invierno en Hidalgo

No tienes que ir hasta Nueva York para ver a estas hermosas aves. Y lo mejor de todo es que no sólo está en México, sino ¡a 3 horas del DF!, en un lugar llamado laguna de Metztitlán.
María del Refugio Melchor
26 noviembre 2014 21:41 Última actualización 27 noviembre 2014 5:0
No tienes que ir hasta NY para ver estas preciosas aves. (Archivo)

No tienes que ir hasta NY para ver estas preciosas aves. (Archivo)

Uno de los placeres al visitar la Estatua de la Libertad en Nueva York es compartir las deliciosas papas fritas que venden en el histórico monumento con los pelícanos que siempre merodean la Liberty Island, pero pocos saben que no se tiene que viajar tan lejos para conocer de cerca a estas simpáticas aves, y menos aún que este destino se encuentra a sólo tres horas del DF.

Desde noviembre hasta febrero, los pelícanos canadienses aterrizan en la laguna de Metztitlán, un bonito poblado del estado de Hidalgo que, entre otros atractivos, cuenta con un enorme jardín botánico de cactáceas y un convento del siglo XVI.

Ubicado a 90 kilómetros de Pachuca, Metztitlán hace honor a su significado en náhuatl: lugar de la luna. Nada como una buena fogata para observar por la noche las estrellas que lucen en su cielo despejado.

La agencia Mex-Inca ofrece un paseo de dos días en la que sus clientes pueden disfrutar de una grata experiencia al contemplar las maravillas naturales del lugar que se ubica en la parte baja de la Sierra Huasteca.
Con su clima semidesértico, mucho calor en el día y frío tolerable en la noche, en Metztitlán conviven 62 especies de cactáceas con enormes campos de cultivos de lechugas, cebollas, jitomate, frijol, maíz, que reverdecen al lado de sus carreteras.

Declarada como Reserva de la Biósfera, el 27 de noviembre del 2000, en su jardín botánico se pueden apreciar cactus de hasta 500 años de antigüedad; especialmente atractivos son los llamados viejitos que miden unos 15 metros y se distinguen por el pelo blanco que rodea sus espinas.

El domingo es la cita obligada con los pelícanos canadienses, que huyen del clima congelante para refugiarse en la laguna de Metztitlán que se extiende unos 20 kilómetros. Al embarcarse en sus pequeñas lanchas de fibra de vidrio inicia la aventura, los adiestrados pilotos locales realizan el recorrido de aproximadamente media hora para acercarse a pocos metros.

Son tres mil 263 kilómetros los que deben recorrer desde Canadá y los habitantes locales calculan que en la mejor época se pueden reunir hasta tres mil 500.