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Paula Radcliffe y su marca imposible de romper

Catorce años después de que Paula Radcliffe registrara el mejor tiempo en la historia del maratón femenil, en Londres, no ha habido quien se haya podido acercar a menos de tres minutos. Este domingo se celebra la edición 37 del evento londinense.
Alain Arenas
19 abril 2017 22:23 Última actualización 20 abril 2017 5:0
(Especial)

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Las condiciones físicas, atléticas y mentales de Paula Radcliffe eran perfectas, asegura Enrique Hernández, entrenador de maratonistas: complexión delgada, piernas largas y zancada amplia, ideales para las pruebas de fondo. Pero también su carácter combativo -para no darse por vencida en las competencias- y su disciplina, que la llevaron a mantenerse 22 años en el deporte de alto rendimiento.

La británica –una especialista en las pruebas de 5 mil y 10 mil metros- incluyó en su repertorio el maratón en 2002. En su primera carrera de esa distancia, en Londres, se quedó a 10 segundos de superar la marca mundial de entonces; para la segunda, en Chicago, la rompió por 1:29 minutos. Seis meses más tarde, en la tercera, nuevamente en Londres, detuvo el reloj en 2:15:25 horas para imponer el mejor tiempo de la historia hasta la fecha.

“Es muy complicado que se pueda quebrar en un futuro próximo. Las kenianas, que en esta época son las que dominan la prueba, ni siquiera se han quedado cerca de igualarla. Es un récord que permanecerá hasta que no salga un talento superior en la disciplina o hasta que el maratón tenga una evolución en el entrenamiento que permita bajar ese tiempo”, señala Benjamín Paredes, ex maratonista mexicano y actual entrenador.

Además de su capacidad, Radcliffe aprovechó las ventajas de la ruta de Londres, que celebrará la edición 37 del maratón el próximo domingo. Hernández detalla que no tiene pendientes, la superficie es plana y no cuenta con muchas curvas, factores que permiten un buen desempeño de los competidores. Añade que la temperatura en la que inicia la carrera es de entre 8 y 10 grados centígrados, y durante el recorrido sólo asciende hasta 15. “Es ideal. Con esas condiciones climáticas los corredores no tienen riesgo de desgastarse de más”.

PERFIL
Fecha y lugar de nacimiento: 17 de diciembre de 1973, Northwich, Inglaterra
Estatura: 1.73 metros
Peso: 54 kilos
Disciplinas: 5 mil y 10 mil metros, y maratón
Debut: 1993
Retiro: 2005
Juegos Olímpicos: 4 (Atlanta 1996, Sidney 2000, Atenas 2004 y Beijing 2008)
Campeonatos Mundiales: 6

Paredes asegura que a los 29 años –los cuales tenía la fondista cuando impuso la marca- un maratonista se encuentra en su mejor momento físico. “A partir de esa edad tienen cinco o seis años a un nivel alto de competencia, pero en el caso de Radcliffe no fue así”.

Ambos coinciden en que su logro está ensombrecido por el uso ilegal de sustancias, ya que con una gran preparación, una maratonista regularmente finaliza entre 2:19 o 2:20 horas. A partir de 2010, sólo la etíope Tiki Gelana en Rotterdam 2012 (2:18:58) y la keniana Rita Jitienei Jeptoo en Boston 2014 (2:18:57) han sido las únicas capaces de superar esa barrera.

“La marca levantó sospechas desde un principio porque para que un atleta pueda registrar esos tiempos necesita años de entrenamiento. Ella los consigue con muy poco tiempo de haber incursionado en esa distancia”, asegura Hernández. “El récord que impone está tres minutos y 12 segundos por debajo de la segunda mejor marca, no es natural”.

Radcliffe y otros 800 atletas fueron señalados en marzo de 2015 por el diario británico Sunday Times y la televisora alemana ARD de doping sanguíneo. En la investigación se cuestionaba a la corredora por arrojar un resultado más alto de glóbulos rojos en tres exámenes realizados entre 2001 y 2012.

El incremento de células rojas, según médicos consultados por los medios, ayudan a que los atletas tengan una mejor oxigenación y, con ello, un menor desgaste en la práctica de una actividad física.

La atleta negó las acusaciones. Mencionó que su incremento de células rojas en las pruebas se debieron a que estaba bajo un entrenamiento en altitud y eso produjo los resultados anormales. “Estoy devastada porque mi nombre se vea involucrado en estas acusaciones”, expresó en septiembre de 2015.

La Federación Internacional de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés) informó que los señalamientos de ambos medios se realizaron bajo el pasaporte biológico, un estudio que analiza varias muestras de sangre de los atletas antes y después de las competencias, así como en su periodo de descanso, el cual detecta incremento de glóbulos rojos y sustancias dopantes.

El organismo confirmó en noviembre de ese año que las muestras examinadas son de antes de 2008, pero especificó que la maratonista no dio positivo en ningún examen antidopaje y que la prueba del pasaporte biológico sólo es válida para la federación a partir de 2009. La IAAF la absolvió de cualquier castigo.

“Aunque permanezcan sospechas de que se dopó, la realidad es que no se ve probable que le quiten el récord que implantó. Parece que su marca permanecerá varios años más”, sentencia Paredes.