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CULTURAS

Paco de Lucía, el hombre que revolucionó el flamenco

Ayer murió Paco de Lucía, el músico que aprendió a leer notas musicales antes que letras. Artistas flamencos recuerdan al prodigioso guitarrista español, quien innovó por completo la técnica y armonía de la guitarra flamenca. 
Carmen García Bermejo
26 febrero 2014 23:8 Última actualización 27 febrero 2014 5:0
Paco de Lucía elevó el flamenco a un nivel artístico. (Archivo)

Paco de Lucía elevó el flamenco a un nivel artístico. (Archivo)

De niño, dormía y amanecía con la guitarra. Paco de Lucía (1947-2014) siempre vivió con su instrumento. Originario de la andaluza ciudad de Algeciras, desde los 12 años de edad se ganó el sustento entre el tablao y el cante jondo. Durante una década acompañó al afamado cantaor español Camarón de la Isla, sin saber que se convertiría en un ícono de la música.

La mañana de ayer trajo la mala noticia de que Paco se había ido a causa de un infarto en Playa del Carmen, Quintana Roo, en donde le gustaba pasar largas temporadas.

Hasta antes de su presencia, en los escenarios españoles había grandes trompetistas, pianistas, violonchelistas y guitarristas que cultivaban otros estilos musicales. Pero Paco de Lucía logró hacer que millones de personas posaran su mirada sobre la guitarra, instrumento que acalló la tarde del martes con la muerte del músico a más de 10 mil kilómetros de su natal Alegeciras, donde se realiza hoy su funeral y se han decretado tres días de luto para despedirlo.

De Lucía no sólo innovó en la técnica, sino en la armonía de la guitarra flamenca, al incluir instrumentos que antes no se usaban en este estilo, como las percusiones latinas y el cajón peruano; y por supuesto, al entender la filosofía y la inclusión de grandes maestros guitarristas de jazz como Al Di Meola, John McLaughlin, Carlos Santana y Chick Corea, explica su homólogo mexicano Paco Rentería.

El también llamado "Duende Flamenco" agrega que, en tres ocasiones, tuvo la oportunidad de conversar con Paco de Lucía, de quien recibió grandes consejos. Pero afirma que pasarán varios siglos para que haya otro como el músico andaluz.

“Paco, por sí mismo, le dio a la guitarra un estatus y una plusvalía jamás vistos. Por eso, todos los ejecutantes de ese instrumento reconocemos su virtuosismo no sólo interpretativo y musical, sino el creativo, por las composiciones que hizo. Es un verdadero ícono del flamenco y de la guitarra. Él fue el hombre que me hizo querer y amar esta música”, dice Rentería.


Paco, el de Luzia


De Lucía, narra Rentería, no cursó siquiera la primaria. Su padre, quien tocaba la bandurria (un pequeño instrumento de cuerda) le obligó a privilegiar el estudio de la guitarra, al que el niño dedicaba todo su tiempo, en vez de ir a la escuela. Así llegó a convertirse en el intérprete más virtuoso y en el compositor y arreglista más prolífero, ya que revolucionó la forma de ejecutar este instrumento con sus obras, sus armonías y su manera de arriesgar en el flamenco.

En efecto, Paco de Lucía primero aprendió a leer música y después letras porque, desde los seis años de edad, su madre lo inscribió a la escuela de guitarra. El verdadero nombre del artista fue Francisco Sánchez Gómez, pero su el artístico lo adquirió en honor a su madre Luzia, ya que cuando la gente del barrio oía tocar al pequeño, decía: “Es Paco, el de Luzia”, sentencia Rentería.

El compositor y musicólogo Aurelio Tello afirma que este artista fue uno de los músicos del siglo XX que le dio otra dimensión a la guitarra flamenca, más allá de lo folclórico.

“Era un genuino virtuoso de su instrumento y abarcó una exploración de diversas calidades de interpretación que lo llevaron a tocar no sólo el flamenco, sino la música clásica, el jazz, los géneros de fusión. Fue un incansable explorador de los recursos de la guitarra y sacó al instrumento de las limitaciones que le imponía el propio folclor”, agrega.

El también director coral resalta que la versión de Paco de Lucía sobre el Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, es una de las más memorables que hay sobre esa obra cúspide de la guitarra. Además, su asociación con otros músicos lo colocó en un plano de primera importancia y así se convirtió en un virtuoso.

“Paco de Lucía dejó de hacer una música para turistas y elevó al flamenco a un nivel verdaderamente de una gran expresión musical".


Asimismo, rescató lo mejor que tenía la guitarra andaluza y le dio el tratamiento que le imprimen los virtuosos a su instrumento. Es verdad que partió como músico de flamenco, pero también tocó otros géneros populares. Era un músico ecuménico”, subraya.

Aunque no le gustaban las entrevistas y tampoco los reconocimientos, Paco de Lucía recibió el Premio Príncipe de Asturias (2004) y la Universidad de Boston, Texas, le entregó el Honoris Causa por su trayectoria. Además obtuvo un Grammy y otros múltiples premios.
El guitarrista Juan Carlos Chacón expresa que hay muchos ejecutantes virtuosos, pero la calidad que De Lucía tenía en su discurso musical es lo que lo hizo único.

“El flamenco es antes y después de Paco de Lucía. Él lo colocó en un lugar muy importante, sin quitarle su valor artístico. Lo que nos deja es un mestizaje musical porque abordó el género clásico, tocaba su flamenco puro y recreó enriquecidamente la rumba flamenca. Es un gran ejemplo de arte y virtuosismo”, afirma Chácón.