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DEPORTES

Olímpicos de Río 2016 no ayudarán mucho a la economía brasileña

Tal como sucedió con la Copa del Mundo del año pasado, Brasil podría ver muy pocos ingresos durante los próximos Juegos Olímpicos en Río de Janeiro. La inseguridad y la violencia se asoman como las razones principales del fenómeno. 
Bloomberg
16 enero 2015 19:13 Última actualización 17 enero 2015 5:0
La inseguridad azota a Río de Janeiro. (Bloomberg)

La inseguridad azota a Río de Janeiro. (Bloomberg)

Si la Copa del Mundo del año pasado sirve de guía, los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 no serán una panacea para la economía vacilante de Brasil. Contrariamente a las proyecciones gubernamentales, el país gobernado por Dilma Rousseff no consiguió atraer a sus playas y selvas a muchos de los 3 mil 500 millones de televidentes que siguieron el campeonato.

El flujo de turistas al país, que gastó más que ningún otro país anteriormente para organizar el mega-evento, se ha mantenido sin cambios con respecto al mismo período un año antes desde el partido final el 13 de julio, según operadores turísticos y un motor de búsqueda online. El gasto de los visitantes extranjeros cayó 7.4 por ciento desde agosto hasta noviembre, en comparación con un año antes, muestran datos del banco central.

Desde los ritmos del Carnaval en Río de Janeiro hasta la selva amazónica y las Cataratas del Iguazú, Brasil ostenta algunas de las atracciones turísticas más destacadas en el mundo. Sin embargo, varios obstáculos, desde los costos elevados y la violencia hasta un marketing y una logística deficientes, hacen que muchos posibles visitantes opten por ir a otra parte, aseguró Diogo Canteras, socio en la firma consultora del área hotelera HotelInvest.

“Brasil tiene atracciones; no tiene precios competitivos, promoción ni infraestructura”, dijo Canteras en una entrevista telefónica desde Sao Paulo. “La Copa del Mundo no fue generadora de turistas como se esperaba”.

Brasil gastó 11 mil millones en el Mundial, lo cual supuestamente incrementaría la visibilidad del país y consolidaría su imagen de “alegría y receptividad” para aumentar su potencial turístico, según un estudio auspiciado por el gobierno sobre los beneficios económicos de la Copa publicado a comienzos del año pasado.

ACTIVIDAD DURADERA

No hay indicios de que eso esté ocurriendo. “La Copa generó mucho interés pero no actividad duradera”, indicó Salvador Saladino, responsable de la Organización de Turismo Receptivo Brasileña, una asociación que representa a las agencias de viajes. Las reservas para 2015 no evidenciaron ningún aumento significativo respecto de años recientes, dijo.

El número de consumidores que buscan viajes a Brasil aumentó en los meses previos a la Copa Mundial y luego retornó a los niveles “normales” en los meses subsiguientes, según un estudio realizado por Skyscanner, un motor de búsqueda de viajes.

Esto quizá genere dudas a las empresas que apostaron a un aumento del turismo. En 2013, Alvaro Diago, director de operaciones de InterContinental Hotels Group Plc en América Latina, dijo que la Copa Mundial y los Juegos Olímpicos serían una oportunidad para que Brasil consolidara su imagen turística y que la empresa proyectaba triplicar el número de sus hoteles en Brasil hasta 39 en el próximo decenio.

InterContinental dijo en una respuesta a preguntas por correo electrónico que considera a Brasil un país importante para el turismo y que “como todos los mercados, la dinámica económica en Brasil evoluciona constantemente”.

Accor SA es otra empresa que apostó fuertemente a Brasil, firmando 34 contratos solamente el año pasado para abrir hoteles nuevos en el país. La oficina de prensa de la empresa no respondió a un correo electrónico de consulta.