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DEPORTES

Obama recibe a los Cachorros de Chicago en la Casa Blanca

Aunque es fanático de las Medias Blancas de Chicago, rival de los Cachorros, el Presidente de EU recibió y felicitó a los campeones de la Serie Mundial de béisbol 2016, que no ganaban un título desde 1908.
AP
16 enero 2017 20:16 Última actualización 16 enero 2017 20:36
(Reuters)

Barack Obama recibió de Anthony Rizzo un jersey con el número 44. (Reuters)

El presidente Barack Obama abrió las puertas de la Casa Blanca a los Cachorros de Chicago para festejar el campeonato de la Serie Mundial que conquistaron en noviembre de 2016, y resaltó el impacto del deporte como elemento de armonía en un país dividido.

"A lo largo de nuestra historia, el deporte ha tenido este poder de unirnos incluso cuando el país está dividido", señaló al homenajear al equipo de béisbol de su ciudad natal.

La ceremonia se realizó cuatro días antes que Obama traspase la presidencia a Donald Trump.

También se da tras un fin de semana en el que el congresista demócrata John Lewis, un ícono de la lucha por los derechos civiles, indicó que no considera a Trump como un presidente legítimo debido a la interferencia de Rusia en las elecciones.

El presidente Obama tiene una residencia en Chicago, pero es fanático de los Medias Blancas. Durante la postemporada 2016, apoyó a los Cachorros, ya que los White Sox no se clasificaron.

“Decían que (los Cachorros) nunca iban a venir. Bienvenidos a la Casa Blanca, los campeones de la Serie Mundial, los Cachorros de Chicago", dijo Obama al recibir al equipo, que llevó a sus grandes estrellas como el cerrador cubano Aroldis Chapman (quien firmó el mes pasado con los Yankees de Nueva York) y el receptor venezolano Miguel Montero.


Los Cachorros le obsequiaron a Obama un jersey de béisbol con el número 44, una prenda oportuna para el 44 presidente de Estados Unidos.

Obama además publicó mediante Twitter la foto en la que Anthony Rizzo, dorsal 44 del equipo, le entrega la franela con el mismo número a Obama.

Los Cachorros conquistaron su primer campeonato del Clásico de Otoño desde 1908 tras vencer en siete juegos a los Indios de Cleveland.