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CULTURAS

Nur Slim, una mente musical distinta

Esta chica viajó a la reserva azul de Cuetzalan, Puebla, para asilarse del DF; ahí compuso letra y música del disco. Lo hizo a base de canto e imaginación, sin ningún instrumento.
Kevin Ruiz
21 febrero 2015 11:38 Última actualización 21 febrero 2015 12:49
Nur Slim mezcla lenguajes musicales diversos en su disco. (Tomada de FB)

Nur Slim mezcla lenguajes musicales diversos en su disco. (Tomada de FB)

Música escrita desde el aislamiento del ser con la urbe. Creación que se deriva del uso de la imaginación más que de un instrumento para colocar una nota, formar una armonía. Esa descripción hace Nur Slim sobre el proceso que realizó para escribir su más reciente producción, Botánica del viento.

Nur Slim es distinta. Su música fusiona lenguajes muy diversos, lo que la ha llevado a presentarse en plataformas que lo mismo presentan jazz fusión, propuestas indie o alternativas, sin embargo en su más reciente producción, juega con la música de cámara para extraerla de los ámbitos académicos y acercarla a una amplitud de públicos.

En Botánica del viento, la compositora y multiinstrumentista reúne un ensamble orquestal, banda filarmónica de aliento, cuarteto de cornos e incluso música escrita para quinteto de aliento no tradicional, con voz en formato de canción popular y letras que siguen una tradición lingüística en el país. Ella mezcla las armonías con el contrapunto clásico “dos maneras de entender la música y unirlas en un lenguaje puro”.

“Todo es un proceso, tuve mi primer acercamiento con la guitarra, después me acerqué al jazz”, dice Nur Slim al evocar sus inicios, cuando estudiaba en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) en el área de jazz. “Ahí escribí mucha música”.

Con claridad en sus propósitos, ella incursionó en la música en 2011 con Mis vuelos y en 2013 con Azul Celofán, discos que abordan rock y pop, y que dice, son “ligeros y escritos en prosa”.

“Para el tercer disco no parto de instrumentos armónicos, no hay una guitarra o un piano que de la base de un acorde. Los Instrumentos de aliento tienen que jugar en conjunto para sacar una armonía”, detalla.

Con el apoyo de la beca Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) (2013- 2014), para escribir Botánica del Viento, Slim realizó sus composiciones a partir del fallecimiento de su hermano, en el impacto que causa la muerte cercana con la búsqueda de una manera de renacer ante el problema.

“Tres meses antes de recibir la beca fallece mi hermano y fue muy raro… No quería trabajar ni hacer conciertos. Cuando llegó la beca, fue perfecto para sentarme a escribir y desbordar lo que estaba sintiendo”.

Viajó a la reserva azul de Cuetzalan, Puebla, para asilarse del DF, ahí compuso letra y música del disco. Lo hizo a base de canto e imaginación, sin ningún instrumento, sólo apoyada de un programa en computadora donde registra todos los matices que quiere de las canciones.

Slim quien también fue directora musical de la cantante María José y arreglista en la musicalización de los poemas del disco Primeras Consecuencias de Judith del escritor Edel Juárez.

Para este nuevo disco, comenta la compositora que quería hacer sobresalir el trabajo de los 35 músicos del Centro Cultural Ollin Yoliztli (quienes conforman la orquesta) en vez de la voz, para que perdiera protagonismo y se encontrara la naturalidad de cada uno de los instrumentos, para hacer sentir que uno está en un concierto.

Botánica del viento se grabó en la sala Hermilio Novelo y será presentado el 22 de febrero en la sala Silvestre Revueltas del Ollin Yoliztli.