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culturas

Notas musicales al son de Shakespeare y Cervantes

Mario Iván Martínez propone un diálogo entre las músicas de la época de William Shakespeare y Miguel de Cervantes Saavedra. En la música, tenían coincidencias, señala el actor, quien presentará con el grupo vocal Armonicus Cuatro, un tributo a ambos escritores.
Rosario Reyes
14 abril 2016 22:58 Última actualización 15 abril 2016 11:31
Mario Iván Martínez, junto con el grupo vocal Armonicus Cuatro, presenta la puesta en escena. (Cortesía)

Mario Iván Martínez, junto con el grupo vocal Armonicus Cuatro, presenta la puesta en escena. (Cortesía)

Inglaterra y España eran naciones enemigas hace 400 años. Sin embargo, su legado artístico quedó hermanado por una coincidencia: en 1616 fallecieron William Shakespeare y Miguel de Cervantes Saavedra.

Pero los universos en los que se desenvolvieron eran distintos. Inglaterra se acababa de convertir al protestantismo, mientras en España dominaba el catolicismo. Sin embargo, en la música, tenían coincidencias, señala el actor Mario Iván Martínez, quien presentará con el grupo vocal Armonicus Cuatro -que integra junto a Lourdes Ambriz, Nurani Huet y Martín Luna-, un tributo a Cervantes y Shakespeare: El cisne y el hidalgo.

Desde 1534 hasta aproximadamente 1600, se desarrolló en Europa el estilo policoral que dio a España e Inglaterra algunas de las más espléndidas composiciones musicales de aquellos tiempos, recuerda el artista, quien repara en que los compositores de ambos países exploraron en sus obras esta forma musical, que privilegiaba las voces de los cantantes.

“Ambos países estaban experimentando un florecimiento artístico. Existen paralelismos entre el virtuosismo de William Byrd, con Tomás Luis de Victoria, por la riqueza de sus recursos. O entre la música secular de Juan de la Encina con John Dowland o Thomas Campion. Cada uno incorporaba las melodías que caracterizaban a su pueblo y a su región, pero no dejaban de tener similitudes en lo que atañe a los descubrimientos armónicos, poilfónicos que las dos naciones estaban experimentando, a pesar de ser grandes rivales en esa época”.

El montaje, De sabios, sueños y locos, está dedicado en la primera parte a Shakespeare, con representaciones de fragmentos de obras como Sueño de una noche de verano y música de autores del siglo XVII como John Dwoland y William Byrd. En la segunda parte, fragmentos de El Quijote se acompañan con obras de Cristóbal de Morales, Juan de la Encina y Tomás Luis de Victoria.

PRESENTACIONES
"De sabios, sueños y locos"
Capilla Gótica, Insurgentes Sur 1500, San Ángel Inn
Sábado 23 de abril, 13:00 y 18:00; domingo 24 13:00 horas
Localidades: $200

"Enrique V"
Palacio de Bellas Artes, Av. Juárez y Eje Central, Centro
Viernes 6 de mayo, 20:00 y domingo 8 12:15 horas
Localidades: $160, $120, $80


DOS PAÍSES, UN HUMOR
Mientras Inglaterra tenía al mayor dramaturgo de la historia, en vida, España estaba en el umbral de su Siglo de Oro, que comenzó en el año 1600. En los dos países se hacía música para todos los ámbitos: la corte, la Iglesia o la música para el pueblo, picaresca, recuerda Martínez.

El autor de la primera novela contemporánea es reconocido por una cierta picardía que también tiene el literato inglés, asegura. “Tiene pasajes sumamente pasados y subidos de color, lo que pasa es que el siglo XIX se encargó de darnos una versión puritana de él”.

En algunos pasajes, advierte, Shakespeare toca el albur con un lenguaje perfecto, una poesía y una retórica incomparable. “Desde los textos que dice Romeo cuando llega al balcón de Julieta, ese amor cortesano, embelesado, llevado a su cúspide, hasta la picardía de Bottom, el personaje que es transformado en burro en Sueño de una noche de verano”.

De acuerdo con Martínez, ese aspecto de Shakespeare es poco conocido porque fue censurado en el siglo XIX. “Nos mostraron una versión puritana de él, pero también era un pelado. Claro, ¡qué manera tan sublime de ser un pelado y qué manera también, de elevarnos a una poesía exquisita, que parece estar siendo inventada en el momento en que los personajes hablan!”.

UNA LENGUA QUE SUENA A MÚSICA
El tenor también participará en un concierto que trae al literato de Stratford-upon-Avon al mundo contemporáneo, como parte del cual leerá fragmentos de Enrique V.

“La obra se incorpora al cine, estaremos haciendo música para la película de Laurence Olivier de 1944”, explica sobre la presentación que tendrá lugar en mayo próximo en el Palacio de Bellas Artes, con la Orquesta Sinfónica Nacional y la Schola Cantorum de México.

“Este espectáculo es una adaptación de Christopher Palmer, un cinéfilo, arreglista y músico de los 90, en formato de concierto, del que existe una grabación con Christopher Plummer como narrador. Estaré interpretando los textos en inglés, el idioma original, que ya es música en sí mismo”.