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Niñas de mis ojos

Armando Vega-Gil lanza convocatoria asociada a su nueva novela, Rockboy y la rebelión de las chicas.
Rosario Reyes
30 enero 2014 22:22 Última actualización 31 enero 2014 5:0
Armando Vega-Gil es bajista de la banda de rock Botellita de Jerez. (Édgar López)

Armando Vega-Gil es bajista de la banda de rock Botellita de Jerez. (Édgar López)

“Desde que me acuerdo, los adolescentes son como ciudadanos de segunda, mi novela dice que no, no son ciudadanos de segunda, ese cliché, que son el futuro de la patria, es una neta”, dice Armando Vega-Gil, bajista de Botellita de Jerez, escritor (es autor de siete libros para niños y dos para jóvenes, el último de reciente aparición bajo el título "Rockboy y la rebelión de las chicas") y cineasta (ha dirigido cortometrajes y videos y es coautor de "El crimen del cácaro Gumaro", de próximo estreno, en la que además interpreta al padre Amargo).

Rockboy y la rebelión de las chicas, “es una novela que ocurre en la ciudad de México en un futuro muy cercano, donde hay un gobierno totalitario, con el ejército en las calles, violando los Derechos Humanos, con el agua y la electricidad racionadas, en fin, una ciudad de México a la vuelta de la esquina y habla básicamente sobre las circunstancias de los jóvenes”, cuenta sobre el libro que inicia con un cómic de Edgar Clement.

En la trama hay una movilización de chavas en contra del abuso de los hombres, cuyo himno de batalla es una canción escrita por la Reina de las Contusiones y musicalizada por Perro con Rabia, la banda de Rockboy.

“En mi generación creíamos en la moral comunista y que venía el hombre nuevo, yo percibía una lucha de los hombres por ser más parejos con las mujeres. Ahora hay un avance del machismo tremendo, el maltrato a las mujeres, el menosprecio a su lugar en la sociedad se ha vuelto más recalcitrante, la diferencia es que las mujeres ya no tienen esa abnegación y aceptación de su circunstancia… pero sí hay una lucecita de esperanza al final de la novela, los mismos chavos, que tienen la palabra, de no aceptar las cosas como están, de inventarse alternativas en un mundo que es cada vez más limitante para ellos”.

Con esta nueva entrega, también rinde un homenaje al rock mexicano. Dedicado a Rita Guerrero, la fallecida cantante de Santa Sabina
, incluye al principio de cada capítulo un extracto de la letra “desde Los Teen Tops, hasta Hello Seahorse!, Café Tacvba, El Tri, Carla Morrison”, y mientras combina el trabajo con Botellita de Jerez, que recientemente lanzó dos temas en formato digital (Sin maíz no hay país y Domingo mi vida), con la escritura y un proyecto de cortometrajes basado en la serie Diálogos de una pareja triste, que publicó en Twitter, Armando Vega-Gil se perfila como un autor de libros para jóvenes con la convicción de “no tratarlos como minusválidos intelectuales, no censurar cosas, no ser didáctico, no somos tira netas, más bien somos contadores de historias y tratamos de llegar al centro del alma humana a través de nuestros escritos”.