AFTEROFFICE
DEPORTES

Nick Saban y el arte de llevar a un equipo a lo trascendental

Obsesivo con la disciplina y famoso por sus exigentes tácticas militares con los jugadores, llevó a la Universidad de Alabama a ganar el título nacional cuatro veces en 10 años y lo convirtió de un equipo intrascendente a uno protagonista.
Alaín Arenas
15 diciembre 2016 22:50 Última actualización 16 diciembre 2016 4:55
Nick Saban tomó las riendas del equipo en 2007, tras una temporada irregular, llevó a Alabama a ser protagonista del futbol americano colegial (Reuters)

Nick Saban tomó las riendas del equipo en 2007, tras una temporada irregular, llevó a Alabama a ser protagonista del futbol americano colegial (Reuters)

En su cumpleaños número 20, Nick Saban alternaba su trabajo de despachador en una gasolinera con el de quarterback de los Diamantes Negros de Idamay, equipo de una liga de futbol americano para adolescentes en Virginia, Estados Unidos, de acuerdo a una nota de la revista GQ. Su padre, además de ser el propietario del establecimiento, también era el entrenador de la escuadra. Ese año la llevó a la final del campeonato.

El joven, según la publicación, dio un buen encuentro y ganó el título. Se acercó para abrazar a su papá, pero éste lo rechazó, le dijo que no estaba satisfecho con su desempeño y luego le dio un par de palmadas en la espalda para despedirlo. El muchacho dijo que ese día es uno de los que más recuerda a su lado. Meses después su padre falleció.

“Saban es el Bill Belichick del futbol americano colegial. Llegó como coach a la Universidad de Alabama y convirtió a un equipo intrascendente en uno protagonista. Es famoso por sus tácticas militares, que exigen al máximo a sus jugadores. También es un obsesivo de la disciplina dentro y fuera del campo, pero es difícil que se le reclame algo cuando llevó al equipo a disputar el título cuatro veces en 10 años”, señala Enrique Garay, comentarista de TV Azteca.

El entrenador de 65 años tomó el mando del programa de futbol americano de la universidad en 2007. Tuvo una temporada irregular en su primer año, pero en cada una de las siguientes nueve –incluida la actual- ganó, por lo menos, 10 juegos y calificó al equipo a los tazones. En las campañas de 2009, 2011, 2012 y 2015 se coronó en el campeonato nacional.

1
 

 

(Reuters)


“Su gran talento es el reclutamiento de jugadores. El futbol americano colegial no es como la NFL, en la que el éxito depende de la agencia libre y de tus selecciones en el Draft. En el universitario está en manos de la selección de los jóvenes que salen de las preparatorias”, agrega Garay.

Pablo Viruega, periodista de ESPN, destaca que es uno de los estrategas con más personalidad en el futbol americano colegial de Estados Unidos. “Varios jugadores contaron que cuando se presentó con ellos y sus familias les dijo que los convertiría en campeones. Fue un shock para muchos, porque Saban no sólo es un gran coach, es una personalidad en el país”.

Alabama, cuarto equipo más ganador en la historia de este deporte en la NCAA, con 20 campeonatos, disputará el 31 de diciembre el Tazón del Durazno ante Washington, en la semifinal del certamen.

1
 

 

(Reuters)


“Tiene una defensiva agresiva y dominante; su ofensiva deja dudas y no es tan potente como en otros años. Los Huskies son buenos, pero dudo que puedan someter a la defensa de Alabama”, completa Garay. “Se necesita un equipo y entrenador experimentado que conozca a Saban, como Urban Meyer, en Ohio State, para que puedan detenerlo”.

En 2014, Saban firmó una extensión de contrato por ocho años y 55.2 millones de dólares, con lo que se convirtió en el entrenador en jefe mejor pagado en una universidad pública. “En los últimos cinco años tuvo propuestas de la NFL, pero las rechazó porque se siente cómodo en Alabama. Su convenio es mejor que muchos del profesional, no tiene necesidad de cambiar de equipo”, agrega Viruega.

Caminos similares

Antes de llegar a Alabama, Saban tuvo dos experiencias en la NFL. Estuvo dos temporadas (2005-2006) como entrenador en jefe de los Delfines de Miami, con el que tuvo récord de 15 victorias y 17 derrotas. Mientras que de 1991 a 1994 fue el coordinador defensivo de los Cafés de Cleveland, en el que coincidió con Bill Belichick, quien era el head coach de la franquicia.

“Cuando entró al equipo, Cleveland era la octava peor defensiva de la Liga, y cuando se fue la dejó como la sexta mejor. Fue increíble que la organización dejara escapar primero a Saban y al año siguiente a Belichick. Este es un ejemplo de una lista de errores interminables que ha cometido la gerencia del equipo hasta la fecha”, explica Garay.