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Ni tan profesional, la liga mexicana de futbol americano

El 75 por ciento de los jugadores disputaron el primer partido de futbol americano profesional en México sin contrato. Son 135 , de 160, que jugaron sin firmar contrato la fecha inaugural de la liga.
Alain Arenas
25 febrero 2016 22:1 Última actualización 26 febrero 2016 5:0
Los jugadores compiten más por entrega que por sueldo. (Especial)

Los jugadores compiten más por entrega que por sueldo. (Especial)

Va con camisa fajada y zapato lustrado a cubrir su turno de oficinista. De 9 de la mañana hasta las 7 de la noche. Al acabar, sube a su auto, pero no regresa a casa. Parte hacia el sur de la Ciudad de México. “El tráfico es horrible”, se queja y al fin llega a las 8 de la noche a Cuemanco. Se cambia el uniforme de trabajo por las hombreras y el jersey para entrenar. Así es su rutina de lunes a viernes. Porque el sábado lo deja para estudiar criminalística y el domingo para la Liga de Futbol Americano Profesional (LFA), en la que, platica, no ha jugado y tampoco le ha pagado.

Él es parte de los 135 jugadores (de 160) que jugaron sin firmar contrato la fecha inaugural de la liga, la cual nació en 2008 como parte de un trabajo de titulación de una maestría. Sin embargo, fue hasta 2016 que su creador y presidente de operaciones, Juan Carlos Vázquez, logró terminarla y darle forma para ponerla en práctica. Por ello es él quien explica por qué no cuentan con un docimento legal la mayoría de los futbolistas registrados.

“Ellos firmaron y recibieron su primer pago ayer”, asegura. Toma uno, dos, tres segundos. No dice nada. Y al fin, argumenta: “lamentablemente los jugadores no tenían listos todos sus papeles. No estaban dados de alta en el Servicio de Atención Tributaria ni tenían Registro Federal de Contribuyentes y para muchos es su primer trabajo formal, por esa razón tardamos más tiempo en firmarlos”.

Al cuestionarle al también estudiante de criminalística si entregó la papelería que le solicitó la LFA, responde inmediatamente: “fui de los primeros en dar toda mi documentación completa”. Después recuerda algo que le dijeron dentro de la liga: “lo que me han explicado es que hasta que yo no tenga participación en el juego, no me van a pagar”.

ENTREGA POR POCO SUELDO
Los equipos de la Liga: Eagles, Condors, Raptors y Mayas
Jugadores por equipo: 40 (5 adicionales en escuadra de prácticas)
Sueldo de cada jugador: 1,500 pesos
Forma en que cobran los jugadores: depósito bancario
¿Cuándo cobran? Jueves; cuatro días después del juego
Contrato: Por temporada


Uno de sus compañeros, quien jugó el partido de titular, dice que él sí firmó su convenio laboral. Al principio no quiere ahondar en el tema, pero menciona: “conozco el caso de algunos que no han firmado”.

El que no hubiera contratos no significa que la LFA pueda estar en problemas legales. Pero en caso de que no la liga decida no darles su sueldo a todos los jugadores que conforman la plantilla, sí estaría incurriendo en una situación indebida, según explica Ernesto Meade, especialista en Derecho Deportivo.

“Jueguen o no, les tienen que pagar. La relación laboral no se limita al día del juego, sino por el trabajo de toda la semana. La concentración, el viaje con el equipo, los entrenamientos... Creo que el que no existan contratos con cláusulas claras traerá más problemas en lo deportivo”, señala.

Los problemas no sólo los tendría la liga. También podrían tenerlos los jugadores en situaciones específicas, de acuerdo a Meade. Por ejemplo: en caso de una lesión dentro del campo que le impida a un jugador laborar en su otro empleo, la cual se demuestre que no ocurrió en ese ambiente, “le puede acarrear dificultades. La ley establece cuales son las causas de incapacidad. Hay lesiones que se dan por riesgos de trabajo, pero otras no”.

El jugador de futbol americano, el oficinista y el estudiante de criminología están conscientes de esta situación. Ellos y él saben que, en algún momento, no puede darse el debut y que incluso aparezcan una serie de dificultades para cobrar su sueldo. Y aunque deja escapar un: “sí, ya sé”. Él ve como un orgullo formar parte de esta liga.

“La idea económica no me mueve. Lo que me hace seguir es la idea de contarle algún día a mis nietos que yo estuve y que yo tuve el honor de formar parte de esto”, comparte.