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Nacionales van en busca de la trascendencia

Washington mantiene la postura del Expos de Montreal, con peloteros formados en sucursales y el objetivo de ganar un título de Grandes Ligas.
Alain Arenas
10 octubre 2017 23:40 Última actualización 11 octubre 2017 5:0
beisbol

(Especial)

De las 36 temporadas que el Expos de Montreal participó en las Grandes Ligas, sólo en una avanzó a los playoffs (1981, año en que perdió la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en cinco juegos ante el Dodgers) y registró, apenas, 14 temporadas con récord ganador.

Un panorama diferente vive la franquicia desde que se renombró Nacionales de Washington en 2005, con cuatro apariciones en postemporada (2012, 2014, 2016 y 2017) y seis –de 13– campañas con marca positiva. Sin embargo, el objetivo sigue siendo el mismo: conquistar una Serie Mundial.

El repunte de la organización se debe al buen trabajo que ha hecho en sus sucursales de Ligas menores. Ryan Zimmerman (primera base), Trea Turner (shortstop), Anthony Rendón (tercera base), Michael Taylor (jardinero central), Bryce Harper (jardinero derecho), Stephen Strasburg y Joe Ross (pitchers) surgieron de sus semilleros y todos se establecieron como titulares en 2017.

La importancia de estos peloteros es notable en la ofensiva y defensiva. Zimmerman, por ejemplo, es el líder de cuadrangulares (36) y carreras impulsadas (108); Rendón consiguió más bases por bolas en la temporada (84) y Strasburg es el segundo mejor pitcher de la rotación abridora –sólo detrás de Max Scherzer– en cuanto a promedio de carreras limpias permitidas (2.52).

Su buen tino con los peloteros promesa se remonta hasta su origen canadiense, sólo que en aquellas épocas desaprovecharon, incluso, a jugadores que llegaron al Salón de la Fama de las Mayores, como los lanzadores Randy Johnson y Pedro Martínez. También a otros que permanecieron en la Liga por 12 temporadas o más, como el jardinero derecho Vladimir Guerrero, el primera base Moisés Galarraga y el shortstop Orlando Cabrera.

Johnson, por ejemplo, inició su carrera en Grandes Ligas con el Expos en 1988. Al siguiente año fue transferido al Seattle, después de que iniciara esa temporada con cuatro derrotas en sus primeras seis aperturas. A partir 1990 ganó 300 juegos –130 con el Marineros–, una Serie Mundial –con el Arizona en 2001– y fue inducido a Cooperstown en 2015, también, con la franela del Seattle.

Montreal repitió su error en 1991. Transfirió a Martínez de sus Ligas menores al Dodgers, con el que debutó a la campaña siguiente. Dos años más tarde lo regresó al equipo y fue el emblema de su bullpen durante las siguientes cuatro temporadas, en el que tuvo promedio de 3.06 de carreras limpias permitidas. En la campaña 1998 lo transfirieron al Boston, en el que registró 117 triunfos, de los 219 que consiguió en su carrera. Coincidentemente, en 2015 también fue inducido al Salón de la Fama, con la franela de los patirrojos.

El Nacionales está lejos, otra vez, de ganar su primer título de Serie Mundial. El Cachorros lidera la serie 2-1 y se encuentra a una victoria de repetir las eliminaciones que tuvo, en esa misma fase, en las campañas del 2014, 2016 y 2017. Desde su refundación, el Nacionales no ha ganado una serie de playoffs y su último –y único– triunfo en la postemporada se remonta al lejano 1981 –aún en Montreal– cuando venció en cinco partidos al Filis de Filadelfia, en la segunda ronda de postemporada.

El Nacionales busca salir de la intrascendencia y hoy, en el Wrigley Field,  ganarle al Cachorros el cuarto de la serie para mantenerse con vida.