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Música, la solución a la dolorosas vacunas

Existe una manera para que la próxima vez que debas vacunar a tu hijo no sufra, ni tú tampoco. La terapia musical puede ayudarlos a superar el procedimiento, sugiere un estudio reciente.
Reuters
27 septiembre 2016 22:27 Última actualización 28 septiembre 2016 5:0
Al inicio de la visita, durante y después del procedimiento, se alentó a los chicos y sus papás para unirse a la terapeuta musical. (Especial)

Al inicio de la visita, durante y después del procedimiento, se alentó a los chicos y sus papás para unirse a la terapeuta musical. (Especial)

Cuando a los niños se les debe aplicar una inyección dolorosa, la terapia musical puede ayudarlos a superar el procedimiento, sugiere un estudio reciente.

Los pequeños que la recibieron durante una visita rutinaria de inmunización estuvieron menos estresados ​​y fueron más capaces de lidiar con el tratamiento que los que no, y sus padres también.

“A pesar de que ciertamente no eliminará el dolor o la angustia, utilizar música para distraerlos podría ayudarles a centrarse menos en el dolor, lo que puede mejorar su percepción de aplicarse vacunas”, señala Olivia Yinger, autora del estudio y un terapeuta musical de la Universidad de Kentucky en Lexington.

La nueva investigación, llevada a cabo en tres centros de salud en 2011 y 2012, involucró a 58 niños, de entre 4 y 6 años, junto con 62 padres y 19 enfermeras que administraron las inyecciones.

Yinger asignó al azar a 29 pequeños y sus papás un musicoterapeuta para estar presente, mientras que los del otro grupo recibieron la atención tradicional, de acuerdo con el informe publicado en la revista Journal of Music Therapy.

Al inicio de la visita, durante y después del procedimiento, se alentó a los chicos y sus papás para unirse a la terapeuta musical a interpretar canciones infantiles y tocar instrumentos que les fueron proporcionados.
Posteriormente, cada padre clasificó el nivel de dolor y angustia de sus hijos y dio su percepción global de la terapia de música en vivo.

Además, los investigadores observaron una grabación para evaluar el malestar del pequeño y el comportamiento de afrontamiento, así como el de los padres y las enfermeras.

Los niños del grupo de música mostraron casi el doble del nivel de afrontamiento antes y durante el procedimiento; también menos angustia -en promedio, menos de la mitad del nivel exhibido por el otro grupo.

Los padres del grupo de música mostraron poco o ningún malestar previo o después a la aplicación, mientras que para aquellos en el otro, el nivel de angustia fue en promedio de hasta cinco veces mayor.
La mayoría de los papás del grupo de música dijeron que ellos y sus hijos se beneficiaron con la terapia, que la experiencia cambió su percepción del servicio y que estaban dispuestos a volver a usarlo.

En lugar de hacer que el niño escucha la música, dijo Yinger, lo que ayudó fue que los ellos y sus padres “(interactuaron) con el terapeuta, y de esa forma nos aseguramos de satisfacer las necesidades del niño en cada fase del procedimiento”.

Pero la doctora Melissa Stockwell, experta en pediatría e inmunización de la Columbia University Mailman School of Public Health en Nueva York, quien no participó en la investigación, no cree que sea factible tener un terapeuta musical en el consultorio por falta de tiempo y el costo.

“El estudio tiene potencial, por lo que el siguiente paso sería probar esta técnica para ver si un médico o el personal pueden hacerlo”, destacó.

Para Stockwell, la vacunación es una de las formas más importantes con las que los médicos y los padres pueden proteger a los niños “, así que cualquier cosa que hagan la experiencia más positiva es bueno”.