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Museo del Templo Mayor reabre su Sala 6 dedicada a la flora y fauna

12 febrero 2014 4:24 Última actualización 23 mayo 2013 17:19

[Cuartoscuro] Exhiben 338 objetos entre restos botánicos y de animales así como materiales arqueológicos. 


Notimex
 
Con temáticas nuevas, como la taxidermia, y piezas inéditas, entre ellas un peto de papel amate, textiles y una escultura en roca volcánica de una cabeza de águila, autoridades del Museo del Templo Mayor reabrieron hoy la Sala 6 de "Flora y Fauna", en la que el público puede disfrutar contenidos actualizados y una museografía totalmente renovada.

Luego de poco más de un año y medio de trabajos, el visitante puede observar un total de 338 objetos entre restos botánicos y de animales, así como materiales arqueológicos, muchos de los cuales fueron descubiertos en la Ofrenda 102 dedicada a Tláloc, dios de la lluvia, en 2000 en el predio Las Ajaracas en el Centro Histórico de esta ciudad.

Carlos Javier González González, director del citado recinto, dijo que la sala fue cerrada para su remodelación en noviembre del 2011 después de 24 años de haber exhibido "estos contextos arqueológicos y naturales".

Consideró que gran parte de la colección necesitaba "atención" y dijo que durante estos años de investigación y excavación como parte del Proyecto del Templo Mayor, así como del programa de "Arqueología Urbana", los objetos encontrados se anexaron a las 80 piezas que antes se exhibían.

Al respecto, Adrián Vázquez Castro, curador de la sala, señaló que el objetivo de este nuevo espacio es mostrar los resultados alcanzados en casi 35 años de investigaciones botánicas, zoológicas y arqueológicas realizadas en el Proyecto Templo Mayor, entre 1978 y 2013.

En el piso 3 del citado recinto, se muestran los diferentes ambientes ecológicos explotados, desde las lejanas costas hasta los bosques que circundan a la Cuenca de México, además de las estrategias seguidas por los mexicas para su aprovechamiento, las cuales incluyeron la producción local, la recaudación de tributos en los territorios conquistados y el intercambio comercial a larga distancia.

Asimismo, se ilustran las técnicas de colecta de algunos organismos y procesos de elaboración de ciertos productos, muchos de los cuales fueron resultado de tradiciones milenarias en Mesoamérica.

Además, se muestra la importancia de los recursos naturales en la vida ritual de los mexicas, ya que la mayor parte de los restos encontrados procede como ya se dijo, de las ofrendas depositadas en el Templo Mayor y edificaciones aledañas.

Ahora los visitantes pueden apreciar entre los 338 objetos, restos botánicos (algodón, agave, chía), huesos de animales (pumas, águilas reales, lobos, entre otros) y materiales arqueológicos, como esculturas en piedra, piezas de madera o representaciones de animales y plantas, a decir de David García Aguirre, museógrafo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Consideró que a diferencia del guión anterior, el cual presentaba los objetos de manera filogenética (desde el punto de vista evolutivo), en esta ocasión se muestran de forma integral, es decir, animales y plantas juntos de acuerdo con los ambientes ecológicos a los que pertenecieron, y que explotaron los mexicas de manera directa (como en los lagos de la Cuenca de México o los bosques de coníferas) o a través de redes de intercambio.

"Con esta nueva puesta museográfica se actualizó e incrementó la parte de botánica, de la que anteriormente había muy poca información. Para ello, se integraron diversas especies vegetales, entre ellas, plantas alimenticias como jitomate y maíz, flores de yauhtli, guajes o calabazos y hule", señaló.

Destacan además, un tocado con máscara y un peto de papel amate, atributos del dios Tláloc; también varias bolsitas de papel y un xicolli o vestimenta tipo chaleco de algodón que se exhiben de manera permanente por primera ocasión.

Del mismo modo, figuran materiales orgánicos únicos como fibras de maguey, papel, textiles y flores de yauhtli, que según el Códice Florentino eran utilizadas comúnmente en rituales a dicha deidad y que corresponden al mandato de Moctezuma II (1500-1520).

Una temática que se integra al guión, según Adrián Vázquez, es el tratamiento que los mexicas debieron realizar en animales como un tipo de taxidermia, según lo que se infiere por las evidencias de cortes en los cráneos o la deposición de esqueletos incompletos, tal como se ha podido observar en águilas reales, colibríes, pumas, serpientes y cocodrilos ofrendados.

En ese sentido, también se pueden observar restos de animales utilizados para la alimentación, como conejos, patos, ajolotes, peces de agua dulce y ranas, muchos de ellos hallados en un depósito de huesos enterrados en la esquina sureste del Recinto Sagrado de Tenochtitlan, correspondiente a su VI etapa constructiva (1486-1502).

También sobresalen objetos de piedra y madera con representaciones de flora y fauna de la Cuenca de México, utilizada para fines rituales.

Al respecto, el arqueólogo mencionó una cabeza de águila policromada, esculpida en roca volcánica y que data de 1486 a 1502, periodo en el que gobernó el tlatoani Ahuítzotl y que fue localizada durante las excavaciones de la primera temporada del Proyecto Templo Mayor (1978-1982), en el Templo Rojo Sur.

La nueva sala, que a partir de mañana estará abierta al público, está conformada por diez temáticas: "La Arqueobiología", "La Ofrenda 102", "El clima templado", "El bosque espinoso", "Los cuerpos lacustres", "El bosque tropical Caducifolio", "El bosque tropical Perinifolio", "Los Litorales", "Aprovechamiento de recursos marinos" y "La Taxidermia".

Entre las piezas, resalta además, un cetro en forma de cabeza de venado, máscaras antropomorfas, vasijas Tláloc en miniatura y representaciones de la xiuhcóatl o serpiente de fuego.

Todas ellas, encontradas en varias ofrendas enterradas en el Recinto Sagrado de la urbe tenochca durante los gobiernos de Ahuítzotl y Moctezuma II.